
San Luis: asesinó a su esposa, pero fue apuñalado por su hija
La menor de 14 años salió en defensa de su madre cuando fue atacada por su progenitor
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SAN LUIS.- Un hombre mató hoy de dos puñaladas a su ex esposa y fue herido de gravedad por una de sus hijas, de 14 años, que salió en defensa de la mujer, en un drama familiar ocurrido en la ciudad de Villa Mercedes, a 92 kilómetros de la capital provincial.
La víctima mortal fue identificada como Esther Beatriz Fler, de 39 años, mientras que el agresor, que fue gravemente herido de 10 puñaladas por su hija y permanece internado, es Mario Enrique Atenzio, de 42, según informaron fuentes policiales.
El jefe de la policía puntana, comisario general Vicente Videla, indicó que Atenzio recibió diez puntazos de arma blanca que le efectuó una de sus hijas cuando intentó defender a su madre del ataque.
El drama familiar ocurrió a las 3, en una casa del barrio Las Mirandas, de Villa Mercedes, donde vivía Fler con sus dos hijas menores, de 14 y 16 años.
Según las fuentes, Atenzio, aparentemente ebrio, rompió con una maza la puerta de la casa de su ex mujer e ingresó armado con una cuchilla en momentos en que Fler y sus hijas dormían en el living.
Los voceros precisaron que, ante el inminente ataque, las jóvenes intentaron detener a su padre, aunque este logró zafarse e hirió de dos puñaladas a su ex mujer.
Para defender a su madre, que había caído al piso en medio de un gran charco de sangre, la menor de las hijas, de 14 años, agarró un cuchillo y le aplicó a su padre 10 puntazos en distintas partes del cuerpo, señaló el jefe policial.
Si bien la policía llamó inmediatamente al Policlínico Regional de Villa Mercedes para pedir auxilio, las víctimas recién fueron asistidas una hora después por personal que llegó en una ambulancia demorada.
Cuando los médicos llegaron finalmente al lugar, Fler ya estaba muerta, mientras que el agresor estaba gravemente herido y fue internado en terapia intensiva, donde permanecía con pronóstico reservado.
Las fuentes informaron que la pareja estaba separada desde hacía tiempo y que el hombre tenía una restricción judicial para ingresar al domicilio de la mujer, quien lo había denunciado varias veces por actitudes violentas.
A pesar de ello, Atenzio vivía en un taller ubicado al lado de la casa y ejercía una constante vigilancia sobre su ex mujer y sus hijas, al punto de que había instalado un micrófono en la pared externa del dormitorio de la casa para poder escuchar lo que pasaba adentro, señaló la fuente.
Fuente: Télam



