Solidarios y escépticos, el denominador común de la región

Los millennials y los centennials cuestionan la política tradicional de sus países, pero se enfocan en la lucha contra las violaciones a los derechos humanos
Los millennials y los centennials cuestionan la política tradicional de sus países, pero se enfocan en la lucha contra las violaciones a los derechos humanos
Ronny Suárez
Carlos Francisco Fernández
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5 de mayo de 2019  

Los jóvenes de América Latina son escépticos con respecto a sus gobiernos, tienen una visión del mundo basada en el equilibrio y un nivel mayor de conciencia social que, aunque contrasta con sus escasas habilidades para relacionarse personalmente por su inherencia con la era digital, les facilita la interacción para comprometerse a favor de un mundo mejor.

Esta es una gruesa conclusión de la Encuesta Intergeneracional sobre Actualidad Latinoamericana elaborada por Tendencias Digitales para el Grupo de Diarios América (GDA), que analizó 4447 sondeos digitales hechos en los 11 países que conforman la red de medios de esta organización, LA NACION (Argentina), O Globo (Brasil), El Mercurio (Chile), El Tiempo (Colombia), La Nación (Costa Rica), Prensa Gráfica (El Salvador), El Universal (México), El Comercio (Perú), El Nuevo Día (Puerto Rico), El País (Uruguay) y El Nacional (Venezuela).

Las encuestas se realizaron para conocer la opinión de la región sobre temas políticos, sociales, de igualdad, religión, información y economía, entre otros. El estudio (con un nivel de confianza del 95%) contó con el apoyo del Fondo de Población de Naciones Unidas (Unfpa).

Se tomaron como referencia grupos sociales enmarcados en las llamadas generaciones Z (menores de 23 años), Y (entre 24 y 36 años), X (entre 37 y 51 años) y baby boomers o más (mayores de 52 años).

Si bien se incluyeron todos los grupos de edad, el análisis se centra en los jóvenes de las generaciones Y (millennials) y Z (centennials), que conformaron el 64% de la muestra, por lo que los grupos de mayor edad fueron tomados como referencia y elementos de contraste.

Una de las primeras conclusiones está relacionada con la orientación sexual. En todas las generaciones, la mayoría se declara heterosexual. Sin embargo, al detallar porcentajes, la generación Y tiene el mayor número de personas homosexuales (12%) y las mayores concentraciones de bisexualidad están en la Z (18%).

Los centennials dicen estar solos en el campo afectivo y el 50% se declara soltero y sin pareja. Mientras que los millennials son los más proclives a las uniones libres: el 39% manifiesta tener pareja y mantenerse soltero. Aunque podría parecer curiosa esa tendencia, la psicóloga clínica Sandra Herrera manifiesta que el escepticismo de los jóvenes frente a las instituciones abarca también al matrimonio formal, porque tienen una mente más abierta a la libertad y a la autonomía, y no a los condicionantes sociales, por eso tienen relaciones más flexibles y un poco menos duraderas.

La mirada sobre el Estado

En los temas que refieren al gobierno y a la ciudadanía, más de la mitad considera que la situación de sus países es mala y la tercera parte la califica de muy mala. Una valoración que relacionan con limitaciones en la libertad de prensa, violaciones a los derechos humanos, descuido por el medio ambiente y graves problemas de comunicación. Esto deriva en que casi la mitad se declare abiertamente insatisfecha con el gobierno. Los centennials son los más disconformes con la situación.

Resulta llamativo que en todos los grupos etarios la corrupción de los gobiernos, la indolencia con el medio ambiente y la violencia de todo tipo son los temas de mayor preocupación. Mientras que entre los más jóvenes la violación de los derechos humanos, el acoso sexual y el futuro de la humanidad son relevantes y, según la encuesta, deberían ser tratados con prioridad.

Juli Altieri, representante para la Argentina de la Red Latinoamericana de Jóvenes por la Democracia (LAC), afirma que existe una crisis de representatividad de los partidos políticos que no han podido interpretar las necesidades de los jóvenes, que siguen reacios a la política tradicional.

Prueba de ello es que para la misma generación Z, los partidos políticos no son necesarios para el funcionamiento de un país, a pesar de que junto a los Y presentan los porcentajes más bajos de participación en agrupaciones políticas o movimientos estudiantiles, comparados con las generaciones de mayor edad.

"No es que seamos escépticos a la democracia, sino que al estar orientada por políticos vetustos que se mantienen en el poder no dejan lugar a las nuevas caras y a las nuevas ideas. Eso es algo que queremos cambiar, buscando espacios de manera autónoma para llenar estos vacíos e incluso arriesgándonos a proponer nuestros nombres en los procesos electorales, en pro de la democracia y de cambios que recojan las inquietudes de los más jóvenes", enfatiza Altieri, de 24 años.

El respeto, la honestidad y la libertad son los valores con los que se identifican todos los grupos de población, pero resulta significativo ver que temas como la libertad, la solidaridad, la productividad y la diversidad impactan de manera decisiva en la percepción de los más jóvenes (generación Z), mientras que en poblaciones un poco mayores (Y y X) son equiparables al promedio regional.

Es llamativo que más de la mitad de los representantes de los centennials considera que los ciudadanos poco o nada pueden influir con las decisiones de los gobiernos.

La mayoría de los encuestados inició su vida sexual entre los 16 y los 18 años. La fuente preferida para informarse sobre sexualidad es internet. El 85% de los jóvenes usa anticonceptivos y los preservativos son el método más usado en todas las generaciones.

En los centennials hay mayor apertura en temas tradicionalmente polémicos: más de la mitad considera que el aborto y la marihuana deben ser legales en cualquier circunstancia.

Los jóvenes de esta generación se consideran menos religiosos. El 35% de ellos se declara poco religioso o nada religioso, seguidos muy de cerca por los millennials, con un 29%.

Y aunque el católico es el culto que más se profesa en todas las generaciones, entre los millennials y centennials hay una tendencia decreciente frente a esta religión, en contraste con un aumento en sus preferencias por otro tipo de cultos.

Julián de Zubiría es un experto en educación a nivel latinoamericano. Sobre la encuesta comenta que sus resultados dejan ver tres cambios fundamentales de las generaciones Z y Y frente a las anteriores: "Viven en un mundo de pantallas interconectadas, provienen de familias más diversas, más pequeñas y flexibles, y tienen mayores niveles educativos". Y argumenta: "Como han vivido en un mundo tan flexible, respetan y valoran la diversidad. Como tienen amplio acceso a la información y mayor educación, tienden a ser más independientes y a rechazar en mayor medida la corrupción. Asimismo, se han desencantado un poco de la clase política y los gobiernos, y parcialmente de la Iglesia que ha estado cerca del poder".

"Si las antiguas generaciones no encontraron el modo de cambiar el mundo, las de hoy tienen la capacidad de hacerlo bajo tres premisas: concebir al mundo como un lugar en el que tienen que caber todos, el respeto por los elementos del planeta de uso común y el desdén por las instituciones atávicas y de proyección local", señala Olga Albornoz, expresidenta de la Asociación Colombiana de Psiquiatría.

El Tiempo/GDA

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