
Tips para comer rico y sin culpa en la playa
La palabra mágica es "reemplazar"; guía de comidas para disfrutar en las vacaciones
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"¡Barquillos!", "Llegaron los choclos con manteca y sal", "¡Al helado, helado!"...Entre los vendedores ambulantes y el menú del día del parador que promociona las rabas con cerveza corremos el riesgo de ahogarnos en un mar de tentaciones.
La idea no es privarse ni sufrir. Se puede disfrutar de un plato rico sin culpas para no enojarnos luego con los kilos de más
Tenemos tres posibilidades: lanzar por la borda la dieta y el esfuerzo realizado, desarrollar la sordera selectiva (y la ceguera) para inmunizarnos ante semejantes delicias o, la más equilibrada, comer un poco mejor. La idea no es privarse ni sufrir. Se puede disfrutar de un plato rico sin culpas para no enojarnos luego con los kilos de más que solemos traer de las vacaciones.
¿La palabra mágica? REMPLAZAR. ¿Qué cosas? A tomar nota de los consejos del doctor Alberto Cormillot, médico especializado en nutrición y obesidad, y del doctor Néstor Cardinali, químico, licenciado en alimentación y director del Grupo Cardinali.
La porción de rabas por calamares con limón
Ese suculento plato de calamares fritos y rebozados de 300 gramos aporta un total de 520 calorías. Eligiendo los mismos calamares, sin freír y con limón, nos ahorramos 300 calorías. Otra alternativa saludable consiste en pedir cualquier pescado o marisco a la parrilla, hervido o en cazuela, con salsa de tomate sin aceite, ni crema, ni manteca. En el peor de los casos, si estamos muy tentados, es preferible compartir la porción de rabas entre varios.
La hamburguesa completa por un lomito con pan árabe
Otra clásica comida rápida infaltable en los paradores de la playa es la hamburguesa, que suma 560 calorías. Si la comemos al plato bajamos a 300 calorías. Una buena opción es lomito con pan árabe, que aporta 360 calorías.
El licuado de banana con leche entera por uno light
En verano hace falta hidratarse, pero llega un punto en que uno se agota del agua y busca una alternativa. Entonces, entran en escena los clásicos licuados, tan refrescantes como tentadores. El de banana con leche de 330 ml tiene 230 calorías y no hay que privarse de tomarlo algún día. Pero es bueno recurrir con más frecuencia a los de fruta al agua, con edulcorante y hielo, que aportan sólo 50 calorías por vaso. Con leche o yogur descremado trepan a sólo 100 calorías por vaso.
El fernet por la sidra o la cerveza sin alcohol
El fernet con cola es un favorito de la heladerita playera, pero un vaso de 200 ml con gaseosa común se traduce en 560 calorías. ¿Las alternativas? Sidra y cerveza sin alcohol: aportan 40 calorías por cada 200 ml.
Un choripán por un súper pancho
La comida chatarra nunca es buena. Pero si algún día te tentás, tené en cuenta que el súper pancho es menos calórico que un choripán: 230 calorías vs. 880.
Las medialunas y los churros por un helado de palito
¿Qué elegir cuando las ganas de algo dulce se imponen? Dos medialunas de manteca o dos churros simples aportan las mismas calorías: 360. Si son rellenos con dulce de leche suman 430 calorías. La alternativa reducida en calorías es el helado palito de agua frutal, que tiene sólo entre 25 y 50 calorías. Una opción intermedia es el "palito bombón", que aporta 200 calorías. Buenas ideas para paladares golosos.
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