
Tras el tsunami, vienen cada vez más extranjeros al país para jugar al golf
Las canchas de Buenos Aires, Bariloche, Iguazú y Córdoba son las más elegidas
1 minuto de lectura'
Regina Steffan estaba en el green del hoyo 5, a tres metros de la bandera. Tiró par, pero su pelota se pasó y terminó en boggey. Es irlandesa, tiene 55 años y desde hace seis juega al golf. Cuenta que jugó en Francia, Italia y Tailandia, pero que la Argentina le gusta más porque el escenario es maravilloso. "Jugamos en cinco lugares; el estado de las canchas es impresionante. Estamos felices: el paisaje, el vino y la comida son el complemento perfecto", dice.
Steffan vino al país con 44 irlandeses. No son los únicos. Cada vez son más los extranjeros aficionados al golf que escogen la Argentina. Los destinos más visitados por los golfistas son Buenos Aires, Bariloche, Iguazú, Córdoba y Mendoza.
"La mayoría son de España, Alemania, Irlanda, Suecia y Japón, aunque los norteamericanos también disfrutan de nuestras canchas", dice Jorge Peralta, propietario de Patagonia Golf. Javier Febré, propietario de Golf Bue, dice que este año aumentó el turismo de golf ya que mucha gente escogía como destino Tailandia, por su precio y calidad, pero que tras el tsunami decidieron buscar un lugar similar y la Argentina ofrece canchas de primer nivel a precios muy cómodos. "Este mes vendrán 40 suecos; les damos el servicio completo", dice Febré.
Peralta dice que recibe cada vez más turistas. "Traemos unos 250 golfistas por año al país porque tiene muy buenas canchas. Sólo durante febrero recibirá 80 golfistas de primer nivel."
"Juego desde hace 16 años. He recorrido Europa y Centroamérica; conozco muchísimas canchas. Hoy estoy en la Argentina porque un amigo me lo recomendó", dice Shigeo Maekawa, de 45 años, quien vino al país a jugar con su esposa y una pareja japonesa. Les gustó la calidad de las canchas y que fuera muy económico, además de que el país tiene un bonito paisaje.
Según María Zivicovic, gerente de Oyikil viajes, el turismo de golf es muy nuevo. "Nos va bien; ofrecemos asesoría, traductores y caddies", cuenta, y añade que los gustos a la hora de salir a la cancha son variados. "Algunos prefieren una persona que conozca la cancha de memoria; otros que no sepan tanto de golf, pero que les sostenga una conversación durante las cuatro horas que juegan."
"Los alemanes son los más exigentes; tienen el tiempo cronometrado, y si el de adelante se atrasa dos minutos por hablar, se quejan. Son muy prolijos", señala Zivicovic.
Los españoles son más tranquilos y no les preocupa el tiempo. "Me encantó. Las canchas son profesionales; la comida, exquisita y la atención, muy personalizada", dice Luis Rodríguez, español de 42 años, quien visitó el país en enero, acompañado de 25 amigos.
Susan Marples, asesora de golf de la Secretaría de Turismo de la Nación, dice que están trabajando fuerte en un programa para vender la Argentina a través del golf. Expresa que en las 245 canchas que tiene el país, se han jugado mundiales, sudamericanos y torneos importantes.
"El turismo de golf está creciendo muchísimo; es de alto nivel potencial", dice Marples, y anticipa que durante el mes próximo vendrán los siete medios de turismo de golf más importantes de Estados Unidos y en abril recibirá 60 operadores más.
Carlos Zyssholtz, administrador de Golf Club Lagos de Palermo, dice: "Todo el año vienen, sin embargo; noviembre es el mes donde se ven más". El atractivo del lugar es la ubicación de la cancha, ya que está a pocos minutos del centro porteño.
Cuánto les cuesta
- Los paquetes que promocionan el turismo del golf ofrecen tours semanales que van desde los 1500 hasta los 15.000 dólares. Patagonia Golf tiene un tour de una semana con todo incluido por 1800 pesos. También ofrece programas diarios por 120 dólares. Oyikil Viajes tiene una tarifa para jugar al golf en el país durante una semana, de alrededor de 15.000 dólares que incluye la estadía en un hotel 5 estrellas, tres rondas de golf en las mejores canchas, un show de cena y tango, y un city tour privado. Eternautas ofrece un servicio de guías y caddies que hablan inglés, japonés y sueco. El green fee cuesta unos 800 dólares.




