
Tres días para una cédula
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Karina Vega es una santiagueña que el martes 4 del actual llegó a la Capital desde su tierra natal, para obtener la cédula de identidad. Esa misma madrugada, tras llegar a la Terminal de Retiro, se dirigió al centro de documentación de la Policía Federal Argentina, en Azopardo 620, para cumplir con dicho trámite. Eran las cuatro de la mañana cuando se apostó allí y fue la primera de la larga fila que se formó con el paso de las horas. Como cada mañana, a las 8, las puertas se abrieron y Karina comenzó su trámite, pero una de las siete mujeres que atienden en la mesa de entradas le dio la mala noticia: para renovar la cédula necesitaba un DNI en condiciones. Y el de ella estaba destruido.
Entonces, Karina, junto con su esposo, se dirigieron a un centro del Registro Nacional de las Personas para renovarlo. "Allí me dijeron que tenía que sacar un turno y volver al otro día", dijo a LA NACION, con visible fastidio. En consecuencia, tramitar la cédula le llevó tres jornadas. Lo que por entonces la mujer no sabía es que para retirarla deberá esperar cerca de dos meses."
Testimonios
"Quise sacar una cédula de identidad porque mi DNI ya estaba gastado por el uso. Me presenté en la sede de la Policía Federal y allí, con los papeles requeridos, esperé dos horas para ser atendido. Cuando me tocó el turno, tuve una terrible noticia: como mi DNI estaba en mal estado, antes debía renovarlo. Entonces me fui para el Renaper pero, para sacar un turno tenía más de dos horas de demora. ¡Y me dieron cita para el otro día! Eso implicaba perder dos jornadas de trabajo. O sea que para tener un documento necesito otro en buen estado y nada se puede hacer rápido. Seguiré con mi DNI roto."
Gustavo Agosto/ 34 años
Remisero
"Me pedí el día de laburo para sacar el registro de conducir y la verdad es que no hacía falta. Tardé 30 minutos en hacer los exámenes físicos y psicológicos y me voy con el carnet. Increíble. Parece una ciudad del Primer Mundo, porque no hay filas en ningún lado. Hace diez años, cuando saqué el carnet por primera vez, había venido con un amigo a la madrugada para hacer la cola. Y en la primera parte del trámite tardé más de seis horas ¡Hasta habíamos traído un bolso con comida! Qué suerte que esto cambió: no estuve más de media hora acá. Así tendría que ser todo."
Emanuel Morente/ 25 años
Contador público
"Estoy cansada de venir a pagar los impuestos a este lugar (el Centro de Gestión y Participación Comunal de Caballito) y tener que esperar más de una hora en que me atiendan. Además, dicen que podés hacer algunos trámites por Internet, pero nunca tienen el sistema disponible para hacerlo. El otro día una mujer mayor se quedó dormida sentada, mientras esperaba. Cuando se despertó, ya se le había pasado el turno. Ella reclamó y la atendieron pero, a veces, los empleados del Estado tienen un carácter muy particular y muy poca paciencia. Hay que entenderlos, en general, hasta hacen de psicólogos."
Eladia Gómez/ 63 años
Jubilada
"Para hacer el trámite del título universitario, en la facultad de Psicología, mis compañeras ya recibidas tardaron unos siete meses en conseguirlo. Tenés que presentar decenas de documentos que deben ser legalizados en la dirección de Títulos y Planes de la Universidad de Buenos Aires (UBA). El problema es que acá tardás más de una hora para que te atiendan y siempre te falta un «papelito» para terminar. Uno trata de informarse lo mejor que puede, pero luchar contra la burocracia es muy difícil. Lo único es que uno puede seguir por Internet en qué lugar está el trámite."
Valeria Vega/ 27 años
Licenciada en psicología
"Esto es una locura; llegué a las 9 de la mañana a este lugar (la Unidad Administrativa de Control de Faltas del gobierno porteño), son las 11 y todavía no me atendieron. Tengo 84 personas delante de mí y todo va muy lento. Además, es para pagar una multa que no reconozco, porque es por no utilizar el cinturón de seguridad y es lo primero que me pongo cuando subo al auto. Y para discutir eso tengo que perderme toda la mañana. Nadie se fija ni se preocupa por la gente, que hasta está sentada en el piso Acá sos un número y tenés que armarte de paciencia hasta que te toque tu turno."Gustavo Agosto/ 34 años





