
Tres hombres asesinaron a la docente
Para los investigadores, fue elegida al azar; uno de los acusados, después del homicidio, pidió rescate por un falso secuestro
1 minuto de lectura'
Con las detenciones de otros dos empleados de limpieza que trabajaban en el club Gimnasia y Esgrima de Buenos Aires (GEBA), sumadas a la de uno de sus compañeros atrapado días atrás, la violación y el asesinato de María Fabiana Gandiaga quedaron virtualmente esclarecidos para la policía.
Según fuentes de la causa, la hipótesis más firme es que, entre las 15 y las15.30 del sábado 20 del actual, la mujer se perdió cuando quiso salir del club para comprar una gaseosa y llegó a un entrepiso, donde fue sorprendida -en forma azarosa y espontánea- por los tres acusados, que la llevaron a la fuerza hasta un baño clausurado, donde la sometieron sexualmente y le dieron una brutal golpiza que la dejó casi muerta.
Luego, el trío arrojó su cuerpo inerme -sin saber si estaba o no con vida- por un conducto que termina en un subsuelo del club, donde el cadáver de Gandiaga fue hallado el sábado último, una semana después de que su desaparición fue reportada.
En esa línea hipotética, voceros de la causa confiaron que dos de los detenidos continuaron con sus labores de limpieza después del crimen, hasta las 20.30, y que, incluso, regresaron al club los días siguientes como si nada hubiese ocurrido.
Y se supo que uno de los detenidos se quedó con el teléfono celular de la víctima y lo usó el lunes a la medianoche, cuando marcó un número que se hallaba guardado en la memoria - el de una alumna de Gandiaga- y pidió $ 10.000 para liberar "sana y salva" a la mujer, que ya estaba muerta.
Los tres detenidos, de entre 20 y 25 años, y sin antecedentes penales, fueron puestos a disposición del juez Alberto Seijas, que dispuso el estricto secreto del sumario.
Un camino hacia la muerte
Fuentes de la investigación dijeron que perros entrenados repitieron el camino de Gandiaga en su encuentro con la muerte. Salieron del sexto piso del club y bajaron por la escalera roja, en el ala del edificio que da a Mitre al 1100. Llegaron hasta un entrepiso y, de allí, fueron directo al baño en el que, el sábado último, fueron encontradas las sandalias de la víctima, envueltas en una bolsa de nylon y escondidas en un inodoro.
Indicios recogidos por los detectives revelarían que, en el suelo de ese baño clausurado, Gandiaga habría sido despojada de las prendas que le cubrían la parte inferior del cuerpo, antes de ser violada reiteradamente.
Las prendas no fueron halladas aún, pero en el suelo había manchas de sangre. Se presume que los homicidas, mientras violaban a la mujer, le golpeaban la cara contra el piso. Como uno de los sospechosos presentaba rasguños, se cree que la víctima pudo haber intentado defenderse.
Pero los voceros precisaron que, aun cuando la mujer hubiera clamado por ayuda, difícilmente sus gritos de auxilio podrían haber sido oídos. El ala Mitre de GEBA está en obra y casi nadie llega hasta allí. El público estaba en pisos superiores y producía un murmullo constante que pudo haber tapado cualquier grito.
Todo indica que Gandiaga, que había ido por primera vez a GEBA por el torneo de taekwondo en el que participaba su hijo, equivocó el camino al querer salir del club: en vez de ir hacia el ala de Perón al 1100, por donde había entrado, fue hacia el lado opuesto. Así se alejó del lugar seguro.
En un comunicado, GEBA reconoció que el lugar donde se halló el cadáver -una cámara de electricidad con transformadores de alta tensión- no es de libre acceso, tiene sus puertas siempre cerradas y es difícil llegar a él desde el interior del club.
El abogado Juan José de Valle, padre de un alumno de Gandiaga y que representará al esposo de la víctima, Andrés Cabana, como querellante, adelantó que si se confirma que el homicidio ocurrió dentro del club, accionará legalmente contra GEBA.
Por ahora, Cabana sólo quiere estar con su hijo. Con ayuda de una psicóloga, le explicó que su madre cayó por el hueco de un ascensor. El nene, llamó a su abuela y le dijo: "¿Sabés una cosa...? Mamá está muerta".


