
Un fuerte tornado asoló a Cnel. Brandsen
El fenómeno dejó a la ciudad sin luz, agua ni teléfonos; hubo voladura de techos y debió disponerse asueto administrativo
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LA PLATA.- La cola de un tornado, según describieron los testigos, provocó ayer, en cuestión de minutos, una serie de destrozos de importancia en el vecino partido de Coronel Brandsen.
Según la visión de pobladores y cronistas de La Nación, el vendaval de agua, viento y granizo, originó daños en viviendas e instalaciones ganaderas. La ciudad quedó incomunicada y sin luz y agua.
Arrasador
Alrededor de las 7.30, en pleno desarrollo- cayeron 50 milímetros en una hora-, el tornado provocó la caída de un camión con acoplado, proveniente de Bahía Blanca, con rumbo a Avellaneda. La oscuridad del cielo y la fuerza de la lluvia hicieron que el transporte con una carga de 29 mil kilos de sal volcara en el cruce de las rutas 210 y 215, justo frente a un puesto de Camineros.
"Me agarré fuerte del volante. Se vino la noche de pronto y no pude ver nada. Cuando reaccioné, ya estaba en la banquina en dos ruedas", evocó entre sosprendido y atemorizado el camionero Ricardo Navarreto.
En Jeppener, situado a seis kilómetros de distancia del centro de Brandsen, el frigorífico Brandsen S.R.L también sufrió las consecuencias del vendaval. Varias chapas fueron arrojadas a metros de la zona de faenado y el tendido eléctrico quedó por el suelo.
"Fue algo espantoso. Estaba en la administración cuando se elevó todo y corrí a refugiarme en otra habitación . El desastre se desató en una ráfaga", narró una asustada Lorena Barragan, empleada administrativa.
Una vivienda contigua, propiedad de uno de los dueños del frigorífico fue la más afectada, con el derrumbe de paredes y el hundimiento de tejados.
En el momento del siniestro, la casa estaba habitada por una casera y sus dos pequeños. Según relató nerviosa Griselda Caballero, "el cielo se puso negro y todo se movía. Todo pasó rápidamente. Con un ruido sordo, la gran tormenta nos arrancó el techo".
Víctimas
Más de 25 familias de los barrios Las Mandarinas y Los Aromos fueron evacuadas en la mañana, puesto que el vendaval los había dejado en la intemperie.
Bomberos y empleados municipales se encargaron de trasladar a los damnificados a la guarderia municipal.
Por su parte, el Intendente, Carlos García (UCR), corroboró además los múltiples inconvenientes registrados en el propio palacio municipal.
La violencia del temporal se desató allí con gran virulencia y se vió favorecida por el natural deterioro que los años han dejado en el edificio.
Es así que las copiosas lluvias, las ráfagas de viento y el granizo, destruyeron la membrana del techo que había sido reparado sólo una semana antes.
Asimismo, la actividad oficial fue suspendida por 72 horas, ya que varias de las oficinas presentaban ayer más de cinco centímetros de agua y se debió acudir rápidamente a salvar documentación y mobiliario.
Aunque la ciudad no cuenta con un cuerpo de Defensa Civil, el jefe comunal elogió la decisión y rápidez con que actuaron los equipos de salvamento para socorrer y trasladar a las víctimas a dependencias comunales, como la guardería.
En la ruta 29 se registró el corte de cables de alta tensión junto a la caída de árboles sobre la ruta que produjeron el corte del tránsito por más de dos horas.
Gran parte de Brandsen permanecía ayer sin suministro eléctrico.
En tanto, la empresa Telefónica Argentina envió al lugar seis dotaciones con personal técnico para restablecer el servicio.
La lluvia no da respiro a los turistas marplatenses
MAR DEL PLATA.- La lluvia no le da descanso a los turistas. Como si se tratara de un complot entre el sol y el calor urdido en contra de los que decidieron adelantar sus vacaciones en esta ciudad, ayer debieron soportar una nueva jornada gris y, esta vez, pasada por agua.
Para apaciguar ciertos ánimos y encarar la difícil tarea de calmar la ansiedad de los chicos, hubo que recurrir a alternativas que no distaron mucho de las habituales para un día de lluvia.
La típica caminata por la peatonal San Martín ofreció a cada metro una variante para cada gusto. "Vos si querés seguí caminando, querido. Yo voy a ver esa vidriera", se oyó casi sin tregua.
Los señores, más que atentos a la maniobra de sus acompañantes, advertían: "No uses la tarjeta que cierra esta semana... En todo caso consultame".
No faltaron los chicos que al pasar por las oferentes casas de videojuegos se colgaron del brazo de sus padres para rogarles, en un grito que a veces rozó el capricho, unos pesos para algunas fichas.
Aunque hablar de dinero para adquirir fichas ya es parte de la historia. La mayoría de las casas de juegos electrónicos se maneja con una tarjeta magnética en la que se carga el monto de dinero habilitado para jugar. Los chicos pasan la tarjeta por un lector láser y cada máquina retiene el valor de la jugada.
Los que más problemas tienen con el sistema no son justamente los chicos, sino los padres.
Un duelo en realidad virtual
Además de mostrarse algo torpes al volante de los sofisticados Fórmula Uno, los señores que cuentan hazañas que sus propios hijos descreen deben embestir las barreras de anacronismo para intentar igualar los récords de los menores.
Cosa que casi nunca logran y terminan, a punto de estallar, preguntando si la revancha se podría mantener aferrados a los eternos flippers o, al menos, en torno a una mesa de pool.
Ambas "armas" difíciles de encontrar en pleno centro para mantener un duelo que en los umbrales del tercer milenio parece remontarse a la Edad Media.
Las librería son un clásico
Otros visitantes saltearon las vidrieras y los videogames y se volcaron a librerías o disquerías, lugares siempre aptos para guarecerse de la lluvia y "estirar" el tiempo hasta la hora de tomar un cafecito caliente.
La elección de los libros no escapó de los best-sellers que entre misterio, amor y terror encabezan Stephen King, Sidney Sheldon o Danielle Stele.
La jornada de lluvia fue tan intensa como incesante. Sin embargo, al promediar la tarde, cuando el aguacero se apiadó de los turistas, las calles volvieron a lucir como en cualquier jornada de verano.
Los artistas callejeros tuvieron una nueva oportunidad y no dudaron en volver a la peatonal para montar su show de variedades que convoca, en ronda, a cientos de visitantes que, aunque no siempre, retribuyen con "sencillo" el esfuerzo de los artistas.
A pesar de que el aguacero había amainado, un "viejo lobo de mar" que nunca falta le dio un último vistazo al cielo y opinó: "Humm, creo que mañana no nos salvamos del agua...".
Diversión a toda costa
PINAMAR.- El de ayer fue otro día de lluvia que motivó caras largas de los miles de turistas que se la pasan mirando al cielo como rogando que las nubes se vayan. La racha de los primeros cinco días del año a pleno sol se rompió anteayer con el cielo totalmente encapotado y lluvia durante toda la jornada, aunque al caer la tarde de ayer despuntó apenas el sol lo que muchos interpretaron como una señal positiva para poder disfrutar hoy de la playa.
Como siempre que llueve la opción de la playa queda descartada y los numerosos turistas que cada día parecen más invaden restaurantes, bares, pubs, cafés, galerías.
Los que mejor la pasaron fueron los más chicos que atestaron la decena de locales de video games que se ubican en el centro de la ciudad. Al anochecer, jugar al metegol era una verdadera misión imposible y ni que hablar de unas fichas en los flippers.
Según el servicio meteorológico la lluvia sólo se iría hoy por la noche así que las mamás deberán ajustar sus billeteras y pensar en alguna alternativa más económica para los más chicos.
Como siempre la zona de Libertador entre Bunge y Constitución fue donde se concentró la mayor parte de los veraneantes. Sobre la costa los lugares elegidos fueron El parador en CR, Pizza Banana en la UFO Beach, Romario en Soleil, El signo en la United Beach y La Lucarna en Bunge y avenida del Mar.
La alternativa de los cines también fue explotada y aquí también los más chicos salieron favorecidos con Space Jam, la película de Bugs Bunny y Michael Jordan.
La tabacalera Marlboro instaló un simulador sobre Bunge a la altura del hotel Arenas que ofrece, entre otras atracciones, sentirse protagonista de una carrera de Fórmula Uno.
Libros, ecología y algo más
Tuvo buena repercusión la presentación del libro "En busca de lo valores perdidos" de Jaime Barylko que organizó la Secretaría de Prevención de las Adicciones de la provincia de Buenos Aires. También mucho público se acercó al lanzamiento de una publicación denominada "Conozcamos Pinamar" que realizó la Fundación Ecológica Pinamar y que está destinada principalmente a docentes y profesionales de la educación.
Algunos comerciantes apuntaron que esta temporada se parece bastante a la anterior en materia de gastos. Los veraneantes siguen cuidando el bolsillo: no se dan muchos lujos, una comida afuera de vez en cuando, y no más de un café por día en un bar. El problema es para los que tienen chicos y quieren salir, aunque llueva.



