En comunicación con LN+, Federico Isla explicó cómo se desarrollará el fenómeno sobre el territorio argentino; alertó sobre posibles inundaciones
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Los océanos registraron una temperatura promedio de la superficie de los mares del mundo de 21,1 °C en los últimos días, una cifra que supera ligeramente los registros de los primeros meses del 2024 y se encuentra muy por encima del promedio para esta época del año, ya que el fenómeno del “Super Niño” aún no llegó a su punto mas intenso.
En este contexto, Federico Isla explicó en LN+: “El calentamiento global ya llegó. Están sucediendo procesos que antes no ocurrían y está afectando los mares. Informes dicen que el calentamiento global ha aumentado un 0,8 grados, lo cual es un montón porque es un promedio de todos los mares”.

En la misma línea remarcó que hay situaciones más específicas para destacar: “En algunos momentos, en la zona de Mar del Plata, Necochea, se empezaron a muestrear peces tropicales”.
“Hay un informe de INIDEF, en base a imágenes satelitales de la zona entre el Río de la Plata y la Patagonia, que indica que aumentaron 0,5 grados en verano. Eso explica por qué aparecieron estas especies, que son raras”, agregó.
Inclusive, el experto destacó que, en el años anteriores, la temperatura en Mar del Plata comenzó en 20 grados y finalizó con la misma temperatura, cuando lo esperable son 15°C.
El impacto del fenómeno en la Argentina
A la espera del fenómeno meteorológico, el especialista subrayó: “El niño ya está llegando, ya tenemos crecidas en el Iguazú, en las cataratas, tenemos inundaciones del río Uruguay”.
“Nosotros hemos tenido Niños que normalmente ocurren o se definen en diciembre, que han alcanzado inundaciones en Santa Fe, que fue todo el Paraná en 1982, en 1987 y el último Niño del año 2024, pero que no afectó tanto a Argentina”, sumó el especialista.

Para explicar el desarrollo del fenómeno detalló: “Es una gran cantidad de humedad que se transporta en el Pacífico de oeste a este. Eso impacta en todas las cuencas cordilleras de Ecuador, Perú, Chile, pero también alimenta todos los ríos que bajan de la cordillera; son ríos que recorren prácticamente toda Sudamérica”.
En la misma línea subrayó sobre su impacto: “Lo que puede haber acá son grandes inundaciones que bajen por el Paraná y puedan bloquear gran parte de lo que es el delta entrerriano. También que pueda haber camalotes que tapen los accesos de los puertos deportivos de Buenos Aires y todo el Gran Buenos Aires”.



