
Un mensaje claro y contundente
Mauricio Macri comenzó a gobernar en el preciso instante en que pronunció el mensaje más directo y claro posible: la acción será su norte y no será él el opositor que la Casa Rosada busca. De serlo, sabe que “el tiempo del hacer” que ayer prometió a los porteños no podría concretarse.
El flamante jefe de gobierno porteño enfatizó que “llegó la hora de hablar menos y hacer más”. Pero su contundente discurso y la claridad de su mensaje hacia Néstor y Cristina Kirchner se convirtieron, paradójicamente, en la primera acción de su gobierno: pocas cosas en los próximos cuatro años marcarán tan fuertemente el carácter de su gestión y su propia ubicación política.
Buscó así enviar la señal de que está dispuesto a trabajar junto con el gobierno nacional. No hacerlo alejaría la posibilidad, por ejemplo, de contar con una policía propia y con recursos, y poder, por medio de ella, combatir la inseguridad, la principal demanda de los votantes que lo llevaron a la jefatura de gobierno.
Pidió a la presidenta electa seriedad, honestidad, buena fe y la vocación de un diálogo democrático. Y expresó su esperanza en evitar peleas inútiles. "No estamos en la gestión para eso", señaló.
También fue claro su mensaje a Daniel Scioli, que hoy se convertirá en el nuevo gobernador bonaerense. "Debemos estar cerca y ayudarnos. Nuestra responsabilidad es la misma", dijo.
No fue un discurso de anuncios. Macri prefirió no mencionar medidas concretas, sino esbozar el perfil de su gobierno. Y aun así no eludió ningún tema, con excepción de Cromagnon, la palabra que signó la política de la ciudad en los últimos tres años. No miró hacia atrás, sino hacia el futuro. Pero destacó que no pretende conferir a su gestión un carácter fundacional.
El sentido de la política
Dijo a los vecinos lo que esperaban escuchar de él y lo que esperan que concrete. "Vamos a recuperar la capacidad del gobierno para llevar soluciones a los problemas concretos" de la gente. "Llegó la hora de resolver, la hora de hacer, la hora de crecer." Fue ésta la idea central de su discurso. "Creo en la emoción que genera construir, resolver", destacó, y precisó que para él "ése es el sentido de fondo de la política: servir".
También hubo un mensaje hacia el interior del gobierno porteño. "No es lo mismo trabajar que no trabajar, no es lo mismo capacitarse que no capacitarse", dejó claro, y subrayó que no retrocederá frente a los que pretendan conservar sus privilegios.
Con malicia, al nuevo jefe de gobierno se le señaló muchas veces cierta dificultad para expresar con claridad sus palabras. Ayer, Macri no necesitó levantar la voz para hablar fuerte.
1
2Así funcionan los supermercados hoy, jueves 1° de enero de 2026
3“Parece los Hamptons”. De la fiesta más exclusiva a una novedad en el aire de La Punta: así se vivió Año Nuevo en el Este
4“Cuando el Lanín quiere que subas, subís”: dos avezados guías detallan cómo es el ascenso que no pudo concluir Petersen


