
Una multitud asistió a la apertura del santuario de San Cayetano
Miles de fieles, que aguardaron encolumnados a lo largo de 17 cuadras del barrio de Liniers, entraron al santuario de San Cayetano para pedir por pan y trabajo.
En tanto, el gobierno porteño instaló una cocina de campaña que repartirá bebidas calientes para permitir a los fieles que soporten las bajas temperaturas y dispuso un consultorio ambulante en la esquina de Alvarez Jonte y Reservistas Argentinos.
Miles de fieles renuevan su fe en el Día de San Cayetano
Cada 7 de agosto, miles de personas renuevan su fe y esperanza en el Santuario San Cayetano, en Liniers.
Los fieles, que llegan desde todas partes del país para agradecer y pedir pan y trabajo, arman una fila interminable de carpas para esperar la entrada a la parroquia. Algunos llegaron hace más de un mes y aguardan con ansiedad el momento de estar frente a la imagen del Santo y rezar por sus familias y por el país.
Las rondas de mate, los partidos de truco y las charlas hacen más amena la espera. Natalia Pisano llegó el 9 de julio desde Avellaneda e instaló su carpa a cuatro cuadras del santuario. “En general, las mujeres nos quedamos en la fila durante el día, mientras los hombres trabajan y vienen a ocupar el lugar a la noche”, contó la mujer.
Catalina, una fiel que ubicó su carpa cerca de la Autopista 25 de mayo, contó que desde hace treinta y nueve años visita el santuario. “Es impresionante cómo aumentó la cantidad de gente que se acerca a la Iglesia, en los años ´60, venía a las 4 de la mañana del 8 de agosto y era una de las primeras de la fila, ahora hay que venir con un mes de anticipación”, manifestó la mujer que llegó con una amiga desde Hurlingham.
En las horas previas a la apertura del santuario, ubicado en Cuzco 150, se hará un espectáculo de canciones y danzas en la puerta del templo, mientras que a las 23.15 se orará por los peregrinos.
Las misas comenzarán a las 4 de la mañana y se realizará una por hora, hasta las 23. La celebración central será a las 11 y estará presidida por el arzobispo de Buenos Aires y primado de la Argentina, cardenal Jorge Mario Bergoglio.
La misa de las 9 será oficiada por monseñor Jorge Lozano, obispo auxiliar de Buenos Aires y vicario episcopal de Devoto; la de las 12 estará a cargo de monseñor Mario Aurelio Poli, obispo auxiliar de Buenos Aires y vicario episcopal de Flores.
En tanto, la de las 23, la concelebrarán los sacerdotes del santuario el párroco Gerardo Castellano, Fernando Rodríguez, Carlos Salazar y Héctor Botán.
El santuario de Liniers no será el único que celebre el Día de San Cayetano. Algo similar ocurrirá en todos los templos del país que llevan el nombre del patrono del Pan y del Trabajo. A las 15, en Vidal 1747, en el barrio porteño de Belgrano, se realizará una procesión con la imagen del Santo, encabezada por el obispo auxiliar de Buenos Aires, monseñor Horacio Benites Astoul.
Este año, el lema de la celebración es: "Junto con San Cayetano reclamamos el pan que alimenta y el trabajo que dignifica".





