Vencieron a la droga y buscan empleo

Son jóvenes de la comunidad terapéutica Aylen, de la ciudad de Vicente López
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29 de diciembre de 2001  

Héctor tiene 32 años y desde hace seis meses y quince días lucha con todas sus fuerzas para superar la adicción a las drogas. Está en la fase final de su recuperación. Y cada día es un nuevo triunfo.

Pero también es consciente de que pronto llegará el día en que tendrá que salir de la comunidad terapéutica de la Fundación Aylen, donde vive, y enfrentar otro desafío: conseguir trabajo.

Pero ahora cuenta con más herramientas. Gracias a un convenio firmado con la Fundación Salvat, diez de las casi 40 personas que se rehabilitan en la sede que Aylen tiene en Vicente López, en el norte del Gran Buenos Aires, participan en cursos de capacitación laboral gratuita.

Justamente, la etapa final del tratamiento es la de reinserción social: el momento en el que se enfrentan al mundo y salen a buscar trabajo.

Carlos Souza, presidente de Aylen, contó a LA NACION que en la búsqueda laboral "se pone de manifiesto la falta de recursos que estas personas tiene para insertarse en la sociedad del trabajo".

Según Souza, quienes fueron adictos tienen una muy baja tolerancia a la frustración: "Ante situaciones adversas flaquean con facilidad y aumentan las posibilidades de que vuelvan a consumir drogas".

Los cursos tienen como objetivo preparar a la gente para que elabore su propio proyecto sociolaboral. Constan de tres módulos: el primero es de contención y orientación laboral; el segundo se concentra en la formación de emprendedores; en el tercer módulo los participantes, asesorados por economistas y contadores, intentan llevar su proyecto a la práctica.

Nuevas habilidades

Marité Salvat, presidenta de la fundación, asegura que el objetivo de la capacitación es "ayudar a que quienes se rehabilitan desarrollen actitudes, capacidades y nuevas habilidades que les permitan enfrentar los desafíos que el mercado laboral del siglo XXI plantea".

La Fundación Aylen intentó en diversas oportunidades armar programas de orientación laboral. "Pero sólo lo conseguimos con la ayuda de alguien externo, que no tenga una actitud paternalista hacia los pacientes", dice Souza.

Así dieron con la Fundación Salvat y encontraron las herramientas que necesitaban: trayectoria, métodos y experiencia en orientación laboral.

En total, diez miembros de Aylen han comenzado a realizar los cursos. Héctor es uno de ellos: "No tengo profesión; trabajé toda mi vida, pero nunca descubrí mi vocación".

Los grupos de trabajo están formados por gente de diversos orígenes, ámbitos y edades. Según Verónica Gluti, psicóloga de Aylen e interlocutora con los profesionales en Salvat, "la terapia aislada no resulta eficaz para el tratamiento de ex adictos. El hecho de que se relacionen con gente diversa los ayuda a reconstruir el rótulo de adicto recuperado".

Cómo son los cursos

Carlos Souza

  • El primero de los módulos del que participan los pacientes está destinado a la contención y a una primera orientación laboral.
  • El segundo de los cursos se destina a la formación de emprendimientos ocupacionales.
  • El tercer ciclo tiene como objetivo preparar a los pacientes para que elaboren su propio proyecto y lo pongan en práctica.
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