A examen: probamos la SharkNinja Slushi, una máquina para hacer bebidas heladas en casa
La marca SharkNinja desembarcó en la Argentina con todos sus productos, incluyendo la Slushi, que permite crear slushies, milkshakes, frappucinos y tragos frappé sin la necesidad de hielo
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Hay gustos que hay que dárselos en vida, y la tecnología puede ser un vehículo para acompañar pequeños placeres culposos. Puede ser comprarte un smartphone gama alta cuando no lo necesitas tanto, o una tele gigante, o bien alguna consola que vas a poder usar solo unas pocas horas al mes. Otra puede ser hacerte unos tragos bien frappé que hasta ahora estaban limitados a bares, y ahora podés tener en tu casa con la Slushi de SharkNinja, una empresa de electrodomésticos que nació hace unos años en EE.UU. y desembarcó el año pasado en nuestro país de la mano de Newsan.
Una de las estrellas de esta máquina son los slushies. ¿Qué es? Es esa famosa bebida helada hecha de jugos y gaseosas granizadas de vasos grandotes que podés ver desde siempre en las películas (típica de los Seven Eleven norteamericanos con el nombre de slurpies). También puede crear milkshakes sin la necesidad de helado, solo con leche y los agregados que quieras ponerle, lo mismo para frappés con leche o café.
Además, podés armar tragos con alcohol: frozen con tequila, ron y lo que se te ocurra, todo con el mismo mecanismo de poner el líquido en la máquina, apretar un botón y listo.

Daiquiris, caipis, margaritas, Piña colada y lo que tu imaginación quiera para una noche de tragos. Acá podés dejarte llevar y probar ideas, mezclas e ingredientes hasta encontrar lo que más te guste.
¿Cumple con su promesa la Slushi? En nuestras dos semanas que probamos el equipo, pudimos convertir todo tipo de bebidas (inclusive las que estaban a temperatura ambiente recién llegadas del supermercado) en tragos perfectos para el verano. Usa una tecnología llamada RapidChill que enfría y congela rápidamente sin necesidad de mezclar con hielo o enfriar las bebidas previamente.
La premisa es tal cual la plantea la marca: agregás la bebida, apretás el tipo de trago que querés (las opciones son dos tipos de Slush, Milkshake, Frappé, jugo frozen) y luego definís consistencia y temperatura. Podés elegir si lo querés más líquido o sólido, más gruesos los bloques de hielo o casi inexistentes. La “magia” está en que si bien uno puede hacer estos tragos en una licuadora, la materia prima va a estar mezclada con helado (más caro) o con hielo y agua, que va a diluir el sabor al final.
Acá la máquina tiene un cilindro que refrigera la bebida mientras la mezcla sin parar en simultáneo, creando una consistencia ideal y probablemente imposible de recrear sin una máquina industrial. El tiempo de creación va a depender de qué tipo de bebida querés, van de 15 minutos a una hora, dependiendo de la cantidad. Se pueden sumar hasta 2 litros dentro de la máquina (con un mínimo de 476ml) que quedará girando siempre que lo desees para mantener la consistencia y el frío hasta 12 horas. Cuando está listo apretás la palanca sobre el vaso y servís.

Viene con un sistema de autolavado que se llena con agua y la Slushi hace el proceso de sacar los restos de bebidas. También se puede sacar el depósito y su bandeja de restos para lavar directamente. El proceso es simple: se aprieta una manija, se saca, se lava y se encastra nuevamente.
La contra más grande que tiene la Slushi es sin dudas el precio, que no es para todo el mundo, ya que en la Argentina se comercializa cerca del millón de pesos ($899.999 al momento de esta publicación).
Otra puede ser su tamaño, aunque realmente, en comparación con otros electrodomésticos o el tamaño que tiene su versión de restaurante, no es tan grande. Mide 43 cm de alto, 17 cm de ancho y 41 cm de profundo y vas a necesitar una mesada o similar para ubicarla, tanto en uso como al guardarla. Claramente va a ser el alma de la fiesta, dado que podés crear bebidas dulces veraniegas para chicos, y tragos espectaculares con alcohol.
En nuestro caso, probamos crear bebidas de las más conocidas para ponerlo a prueba. Primero pusimos 1 litro de gaseosa Fanta, directamente de la botella; en 35 minutos nos creó una bebida frozen sin agua, sin hielo, pero frappé, con todo el gusto de la bebida.
Luego la probamos con un café para crear un frapuccino y también lo hicimos con jugos tipo Cepita o bebidas como Gatorade. El resultado es realmente bueno: un vaso helado, sin perder sabor y con una consistencia entre sólido y líquido que funciona para refrescarte.
Un punto importante: es una máquina para darse placeres, no tanto para llevar una vida fit. Para crear la consistencia perfecta, el manual de SharkNinja aclara que las bebidas deben tener un nivel mínimo de azúcar de 5 gramos cada 100ml, pero igualmente se pueden crear bebidas con pocas calorías. También dice que ese porcentaje de azúcar se puede reemplazar exprimiendo un poco de jugo de naranja o limón en la mezcla, o se pueden agregar siropes, un sobrecito de azúcar o miel a las bebidas light o zero. Otra opción sin caloríases agregar un endulzante Eritritol, que se encuentra en productos leto o se vende por separado.
Viene con un pequeño manual con todos los tipos de bebidas posibles, combinaciones de creaciones y hasta ideas para crear tragos. Es muy completo, y a esto se le suma una comunidad en redes donde hay recetas, ideas y consejos para expandir el repertorio de sorpresas bebibles que le podés dar a tus invitados.
¿Es indispensable tener la Slushi? Claramente no, y no es un producto barato, pero si te encanta la coctelería, o querés tener listo ese granizado o milkshake después de un día de trabajo con 35 grados, la máquina no defrauda.
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