
Computadoras en el horno y otras rarezas
Llegó el calor y las máquinas empiezan a lamentarse
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Es la época. La época del año, quiero decir. Hacia fines de noviembre, las consultas sobre un problema en particular se multiplican. Se diría que mágicamente.
Pero no es magia. Es el calor.
Un soplo de aire fresco
Las cartas de nuestros lectores consignan siempre el mismo extraño síntoma: una computadora hasta ahora confiable de pronto se congela a diario. Paradoja informática, la pobre máquina está en realidad muriéndose de calor.
La mayoría de las PC tienen una solución térmica adecuada y no exponen este síntoma, que es extremo. Además, si el software del motherboard ha sido instalado correctamente, debería haber un programa que monitoreara las temperaturas y avisara cuando se saliesen de los parámetros normales. Tan importante como esto, le dirá si las turbinas que hacen circular aire en el interior del gabinete y refrescan componentes puntuales (como el microprocesador) siguen funcionando.
Hay dos secretos para que su computadora no deje de funcionar por exceso de calor: una solución térmica adecuada y que las turbinas estén operando bien.
Se llama solución térmica a una combinación de factores como el diseño del gabinete, la organización de cables en su interior, y el número y la disposición de las turbinas.
Un Pentium 4 debería tener, aparte de la sempiterna turbina de la fuente de alimentación, otras dos: una en el frente y otra en el respaldo. El flujo de aire no debe estar interrumpido por cables planos y el gabinete debe sellar correctamente. Además, habrá una turbina sobre el microprocesador y, salvo excepciones, otra más en la aceleradora 3D.
Agregar turbinas sin ton ni son no mejora una solución térmica, y en ocasiones puede perturbar el flujo de aire en el interior del equipo, empeorando la situación. En rigor, este diseño es responsabilidad del fabricante de la PC, aunque el lector puede encontrar buena documentación sobre el tema en los sitios de los dos grandes productores de micros para PC, Intel ( www.intel.com ) y AMD ( www.amd.com ).
Una de las situaciones más comunes es que la turbina de la placa de video deje de funcionar. Para poder entrar en el estrecho espacio de un slot son muy pequeñas y no duran mucho sin fallar. Este problema es de muy difícil diagnóstico por dos motivos. Primero, es complicado ver si esa turbina -escondida entre placas y cables- está girando. Algunos modelos traen una aplicación que informa esto, pero no es lo más común.
Segundo, la placa no se colgará por exceso de temperatura, sino hasta que se la use para juegos u otro proceso que ponga al GPU (graphics processor unit) a máxima potencia. Y cuando se cuelga la placa de video no hay modo de que la PC nos comunique la situación. Tendemos a creer que se colgó Windows o el juego, pero es en realidad un problema de hardware.
Es algo tan común que en los negocios que venden turbinas es usual ver a alguien adquiriendo el repuesto para la placa de video. Oh, claro que tiene solución. Esa es la parte buena de esta historia.






