
Crusoe, un chip que desafía a los colosos
Se propuso una meta descabellada: destronar a Intel y Microsoft con una idea revolucionaria.Ya sale a la venta
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Si fuera una fórmula se podría parafrasear así: comience patentando una flamante y revolucionaria tecnología, luego póngala en manos de una empresa que reúna al cofundador de Microsoft, Paul Allen -una de las cinco mayores fortunas del planeta-, y a Linus Torvalds, el creador del sistema operativo gratuito Linux. Y, por último, propóngales como desafío borrar al binomio Wintel del mercado. A propósito, ¿ya oyó hablar de Transmeta?
Estamos hablando de una de las compañías más misteriosas de Silicon Valley. Su CEO, David Ditzel, es un ex Bell Labs de 43 años que lideró investigaciones en Sun Microsystems durante ocho años y ya reunió unos 188 millones para su nuevo emprendimiento.
No concede reportajes y se escuda en un silencio obstinado, mientras suscita un enorme interés de la industria por haber desarrollado un revolucionario chip de computadora de alta velocidad o un software mutante que rediseña el chip mediante actualizaciones realizadas por medio de la Red, o ambas cosas; todo, en un mismo producto llamado Robinson Crusoe.
Crusoe vendría a ser un procesador orientado a computadoras y dispositivos informáticos personales portátiles. Ventajas: consume sólo 1 vatio de potencia, por consiguiente calienta menos y la batería dura mucho más. A diferencia de procesadores de la serie Pentium, K6 y otros, no requiere ventilador para funcionar: su temperatura operacional es de aproximadamente 40 grados centígrados.
La revista americana Business Week lo bautizó el camaleón digital y presentó a Transmeta en público como la compañía que logró por primera vez en mucho tiempo conmover al gigante Intel con sus chips rápidos, baratos y renovables por medio del software.
¿Cómo lo consiguió Transmeta? Utilizando un juego de instrucciones totalmente distinto del x86 empleado por procesadores Intel y compatibles. Mientras que el x86 utiliza instrucciones de 32 bits, Crusoe incorporó instrucciones de 128 bits. Estas, además de ser más simples, permiten que cada comando que se envía al procesador pueda realizar mayor número de operaciones y hace que se requieran menos instrucciones para realizar las tareas habituales.
Pero como esta arquitectura de 128 bits no es compatible con los sistemas operativos convencionales, que trabajan en 32 bits, Transmeta soluciona esto mediante un sistema llamado Code Morphing Software (CMS). El CMS es la parte del Crusoe compuesta exclusivamente por software, y lo habilita para funcionar con todos los sistemas operativos existentes.
Los ejecutivos de Transmeta aseguran que el desempeño de Crusoe se basa un 25% en hardware y un 75% en software. Esto reduce radicalmente la cantidad de transistores y permite su funcionamiento a menor temperatura y con menor poder.
A mediados de este año saldrá al mercado la versión de 700 MHz, comparable, según expertos, con el Pentium de 500 MHz. El Crusoe a 400 MHz está destinado principalmente a dispositivos para acceso a Internet y sistemas personales en el rango de 700 a 1000 dólares. El Crusoe a 700 MHz será empleado en computadoras portátiles ultradelgadas. Entre los clientes iniciales, según la revista estadounidense Red Herring, estarían el banco de inversiones Merrill Lynch y una gran cadena de supermercados. El primero podría utilizar los aparatos para los parques bursátiles, mientras que los comercios podrían beneficiarse de la tecnología de Transmeta para sus terminales de puntos de venta (TPV).
Si esta tecnología será capaz de abrir una alternativa a la plataforma Wintel, es algo que sólo el tiempo podrá decir. Por lo pronto, empresas como Sony, Gateway, Compaq y America Online ya han invertido una suma cercana a los 88 millones de dólares en Transmeta.
Para el año 2003 esperan vender 160 millones de unidades del Crusoe. Su precio, se estima, estará un 50% más bajo que los chips de igual performance que hoy dominan el mercado de semiconductores. Y esto, aseguran, es sólo el comienzo.



