
Pintores argentinos en perspectiva
La Fundación Epson lleva editados tres CD de calidad que muestran la obra artística de Berni, Xul Solar y Spilimbergo.
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Cuando se constituyó, en 1990, la Fundación Epson afirmó en su declaración de principios que, concebida como una entidad sin fines de lucro, dedicaría sus fondos a la investigación, la docencia y el trabajo con instituciones. En tal sentido, Epson ha publicado desde el año último varios CD multimedia de carácter cultural destinados a analizar la obra y la trayectoria de algunos de los pintores argentinos más relevantes de este siglo.
Lino Enea Spilimbergo, Antonio Berni y Xul Solar han sido los elegidos para inaugurar esta colección de arte digital, en un trabajo conjunto con el Museo Nacional de Bellas Artes (en el caso de Berni y Xul) y la Fundación Spilimbergo, para este creador en particular. Y el resultado es de una calidad inusitada para los escasos intentos de difusión de arte argentino conforme a las nuevas posibilidades tecnológicas.
Con una influencia marcada en el arte de los años 20 y 30 y en el llamado modernismo local, los tres artistas del repertorio de Epson son presentados con una interfaz uniforme, común a los tres CD, en la que se ha respetado a rajatabla la prolijidad en la disposición de los elementos y en el diseño general, aunque no se han explotado de igual modo las riquezas del entorno multimedia (las páginas de sólo texto, la ausencia de animaciones y los vínculos poco intuitivos son algunos de los puntos débiles de los ejemplares).
Aun así, los tres compactos permiten un acercamiento acabado a los pintores, con el foco orientado a lo que verdaderamente cuenta: las piezas de arte, esos cuadros que Berni, Spilimbergo y Xul han dejado como legado. Con un índice alfabético para buscar la obra por título y otro dividido por técnicas utilizadas, que agrupa los cuadros según se traten de acuarelas, óleos, dibujos a lápiz, grabados, temples o cualquier otra variedad, los productos permiten hacer un seguimiento de la evolución creativa de cada autor.
Uno de los hallazgos de los productos se encuentra accesible desde la pantalla principal, bajo el link Muestra. Con una selección de música clásica -la misma que acompaña al programa desde su comienzo y crea un clima propicio para navegar por entre las páginas atiborradas de arte-, se suceden sobre un fondo neutro algunas obras del pintor protagonista, ideales para dejar corriendo en pantalla mientras no se utiliza el equipo.
Se descubre así la perspectiva metafísica imbricada en la problemática social que marcó el arte de Spilimbergo, con sus personajes de ojos grandes y mansos, tanto en sus cuadros como en los murales a los que se abocó, en concordancia con el mexicano Siqueiros. O la pincelada a la vez costumbrista y surreal de Antonio Berni, que prima en sus juegos con objetos o en sus retratos y, detrás del uso explosivo del color y el tratamiento minucioso de la luz, opera como testigo de una realidad desgarrada. O la simbología de mil sentidos, una combinación de mística e intimismo, una cáscara naïve de implicancias mucho más profundas en las pinturas del genial Xul Solar, con la figuratividad imaginaria que deslumbró a un hombre de elogio difícil como Jorge Luis Borges.
La instalación de los CD es por demás sencilla y respetuosa del espacio en disco, y sólo agrega un icono dirigido al ejecutable, con lo cual demanda para sí escasos KB en el rígido. Funciona con Windows 3.1, 95 o 98 y las exigencias de procesador también son muy reducidas, lo que convierte a los CD de la Fundación Epson en productos aptos para todo público. El arte, agradecido.





