Por qué es posible que recibas hoy una compra que hiciste por Internet en 2017

Crédito: Shutterstock
Tomás Balmaceda
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28 de junio de 2019  • 00:55

Un vestido para un casamiento que fue hace dos años, un regalo para un recién nacido que llega cuando el bebé festejó su primer año y un accesorio para un teléfono celular que ya dejó de estar a la moda son algunos de los productos que los argentinos empezaron a recibir en sus casas en estos días para su sorpresa e indignación. ¿Por qué comenzaron a entregarse puerta a puerta encomiendas que estaban retenidas en la Aduana desde hace dos años?

"Tengo un amigo viviendo en Milán y cuando se enteró que con mi mujer habíamos sido padres por primera vez nos envió un regalo. A los pocos días llegó el aviso del correo, hice los trámites en la web de la AFIP, pagué $100 y nunca más supe de él. Me terminé olvidando, pero hace unos días, sin esperarlo, el cartero dejó el regalo. ¡justo cuando mi hija cumplía un año! Era un juguete y una ropita para una beba recién nacida.", le contó Patricio F a LA NACION.

Un adaptador para un celular que ya no tiene

Su caso no es el único: esta semana varios argentinos usaron sus redes sociales para contar la sorpresa con la que recibieron compras u obsequios hechos hace muchos meses, incluso años. En el caso de Federico X, fue un pequeño adaptador que adquirió en una web china para hacer que su iPhone se pudiera conectar a un parlante: ahora que llegó ya no lo necesita, cambió su teléfono y escucha música con otro equipo de sonido.

Un vestido para un casamiento de hace 2 años

Es que durante el tiempo en el que estos paquetes durmieron en algún depósito en territorio argentino, la vida de las personas que hicieron estas compras cambiaron así como también sus planes de vida. En el caso de Daniela S., por ejemplo, a comienzos de 2017 tenía un casamiento para el que no tenía qué ponerse y por eso decidió comprarse un vestido en la tienda de ropa online británica ASOS: "En ese época ASOS era un furor, mucho más que Aliexpress, porque además tienen talles especiales y mejor calidad. Lo hice en el verano en septiembre de 2017; tenía un casamiento y supuse que con 9 meses de anticipación el vestido iba a llegar a tiempo. Error. El vestido llegó exactamente el 6 de julio de 2019".

"Llegó a la casa de mis viejos, mi papá me manda la foto del paquete y ¡jamás pensé que era el maldito vestido! Pensé que el correo se había equivocado, claramente, o que alguien había usado mi cuenta. ¡paranoia! La vida pasó, el casamiento había pasado, yo adelgacé dos talles y obviamente nunca me acordé que ASOS me debía un vestido. El paquete llegó casi destruido por la vejez, pero el vestido estaba intacto", explicó.

Pines de cultura pop

Para otros usuarios, en cambio, el desenlace fue feliz, pero tuvo más inconvenientes previos que la falta del vestido. Axtor, un vecino del barrio de Caballito, compró en 2017 un set de tres pins de cultura pop en Stupid Krap, un local australiano de culto que cruza la obra de artistas emergentes con el street art y el graffiti. "La oferta era irresistible, sólo 20 dólares. Pocas semanas después recibo notificación que debía pagar el puerta a puerta en la página de la AFIP que por suerte ya no recuerdo", le contó a LA NACION.

"Al poco tiempo me llega una notificación del correo diciendo que mi envío estaba en la tortuosa sucursal de Retiro, que no iba a llegar a mi puerta como habían prometido. Me dirigí a un correo para que me devolvieran el importe que había pagado por el inexistente 'puerta a puerta', no solo que no me lo devolvieron sino que me invitaron a hacer el reclamo por escrito y entregárselo a ellos, que fue lo que hice. Al poco tiempo me llega una carta de una tal "Karen" del Correo Argentino, disculpándose por lo sucedido, y contándome que ellos no podían inferir en las decisiones de la Aduana", reveló.

Sin embargo, y como a tantas otras personas, una visita del cartero lo sorprendió hace algunos días: "Siento que puedo morir en paz, me tocan timbre un día que hacía home office, y lo que pensaba que eran mis tarjetas de crédito, resultó ser un sobre de Australia con los pins de Trap Jaw y Astroboy", concluyó.

Limpieza de invierno

LA NACION se comunicó con la Aduana para conocer por qué estos paquetes comenzaron a llegar luego de tanto tiempo. Se trata de un coletazo del nuevo sistema Puerta a Puerta, que fue establecido en marzo de este año por el decreto 221/19, que modifica al artículo 80 del decreto 1001/82. En su segundo artículo instrumenta que todas las encomiendas que a la fecha de publicación no fueron liberadas debían ser entregadas si no superan los 50 dólares.

Así, la explicación oficial es que la liberación y entrega puerta a puerta de todos estos paquetes que estaban retenidos y que comenzó a hacerse en los últimos días es consecuencia del decreto 221/19. Será un proceso largo y se espera que la totalidad de las encomiendas de esos años que no superen los 50 dólares se entreguen en estos días.

Cómo funciona el nuevo sistema

El nuevo sistema puerta a puerta permite el ingreso en el país de 12 envíos al año de 50 dólares cada uno sin necesidad de abonar impuestos. Una vez concretada la compra en el exterior, el usuario hace un aviso sobre la operación en el portal de envíos internacional para gestionar su entrega y en el momento del arribo de la compra, el usuario recibirá una notificación de la llegada mediante un correo electrónico (que reemplaza al antiguo telegrama), que habilitará la declaración de contenido, el pago de los derechos de importación y la tasa de gestión correspondiente al Correo.

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