
Presentan un DeLorean que vuela (pero no viaja en el tiempo)
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La marca DeLorean tiene una relación muy particular con la tecnología y con imaginar de cómo será el futuro. El fabricante de autos tuvo su momento de gloria cuando eligieron a uno de sus modelos, el DMC-12, como vehículo clave en la saga de Volver al futuro: es un DeLorean, como sus clásicas puertas que se abren hacia arriba, el que les permite ir al pasado y volver y -en la segunda parte, de 1989- volar sobre las calles.
La compañía quebró unos años después, aunque sus dueños actuales están reeditando el auto original con la colaboración de una empresa argentina.
Pero el sobrino de DeLorean, Paul, también tiene una empresa de transporte, DeLorean Aerospace, y presentó un auto volador: el DeLorean DR-7. Por ahora es un prototipo, pero aspira a ser uno de los tantos jugadores que quieren participar en el naciente segmento de los autos que vuelan.

El DR-7 es un monocasco, y como otros en su tipo apuesta por el despegue vertical gracias a dos turbinas en la línea central de su chasis, con 6 metros de largo y otro tanto de ancho, aunque las alas se pliegan para que entre en un garage convencional sin problemas.
Los motores eléctricos y sus correspondientes baterías le permitirán, según la compañía, una autonomía de casi 200 kilómetros. No se conoce mucho más; DeLorean Aerospace espera tener un prototipo de tamaño real dentro de un año, que se suma a los dos de menor tamaño que ya está volando para poner a prueba su diseño.






