
Un experimento con nuestro músico interior
Como adelanté en marzo, tengo planes de darle difusión a una serie de programas gratis que, pese a su excelencia, son poco conocidos. El primero fue Space Engine (http://en.spaceengine.org), una realista y deslumbrante simulación del universo. A propósito, ya salió la versión 0.9.7.3, que resuelve el error que impedía correrlo en Windows XP.
Esta semana le toca el turno a LMMS (https://lmms.io/), una potente estación de trabajo digital de audio. Es decir, un programa para crear música que permite secuenciar; controlar sintetizadores externos por medio de MIDI; usar instrumentos virtuales; componer en la pantalla o emplear un teclado real; aplicar efectos; mezclar, y producir el audio final en los formatos PCM y OGG. LMMS es software libre y gratis. Y, sobre todo, es muy intuitivo y fácil de usar.
Originalmente, las siglas eran por Linux MultiMedia Studio, pero desde que existen versiones para Windows y Mac OS X, ahora se lo conoce como LMMS a secas. Le pregunté a su creador y principal desarrollador, Tobias Doerffel, si les habían asignado a las siglas un nuevo significado, y me dijo: "Hubo varias discusiones, pero al final no pudimos ponernos de acuerdo en un nombre nuevo, así que nos quedamos con LMMS".
LMMS intenta replicar la interfaz de un clásico del género, el FL Studio, otrora llamado FruityLoops, de Image Line (www.image-line.com/flstudio/). Vengo usando FL Studio desde hace 15 años y, si bien dudo que mi escaso talento y mis desventajosa formación me lleven algún día al disco de platino, lo paso muy bien haciendo música y programando sintetizadores, y siempre eché de menos una aplicación semejante a FL Studio en Linux.
Música de autor
A Doerffel, que estudió informática aplicada en la Universidad Tecnológica de Chemnitz, Alemania, le ocurrió lo mismo. "Comencé el proyecto en 2004 –me escribió, cuando me puse en contacto con él en la semana– porque, como usuario de FruityLoops, me hacía falta una solución similar en Linux. Así que me puse a crear mi propia estación de trabajo de audio digital. Suena bastante ambicioso, pero a veces sólo necesitás poner en marcha algo y va a prosperar si vale la pena."
Le pregunté también cuáles son las características que más le gustaría agregarle a LMMS. "La grabación de audio y un editor de canciones mejorado son probablemente los dos ítems que están arriba en la lista de deseos", me respondió.
En el proyecto trabajan 5 desarrolladores principales y entre 10 y 20 personas que contribuyen en varias áreas. Doerffel no sabe si hay algún argentino en el equipo, pero cree que no. Se entiende que estos proyectos existen gracias a Internet, de forma descentralizada y remota, y el tema de la nacionalidad, la edad o el género son asuntos secundarios. Lo que importa es la calidad de tu código.
Guía de inicio rápido
No recuerdo cuándo encontré LMMS, pero sí que al principio sus funciones eran algo limitadas (lógico). Con el tiempo, sin embargo, se ha convertido en una sólida pieza de software que puede seducir al profesional o al entusiasta, y con la que es posible encarar la producción completa de música. Si tenés chicos, es una forma sencilla, divertida y muy rápida de iniciarlos en este arte maravilloso.
Sin los lujos visuales de los programas comerciales, LMMS cumple con su cometido sin fisuras y en mis pruebas, con la versión 1.0.3-5, en Linux, y la 1.1.3, en Windows (7 y 8.1), funcionó muy bien de entrada y sin tener que configurar nada más que las rutas de un par de directorios.
En fin, como sabe casi cualquiera que haya estado cerca de una sala de ensayo, la música se hace tocando, no charlando. Así que pongamos manos a la obra.
Se va la primera
Al arrancar por primera vez LMMS vas a ver una ventana de configuración. En la mayoría de los casos no se necesita cambiar nada, así que cerrala y ya. Cuando hayas sumado algunas millas querrás modificar ciertos detalles.
Para empezar a crear con LMMS (u otros programas de su clase) no hace falta nada más que una computadora o notebooks con audio. En serio. No tenés que invertir en instrumentos, efectos o grabadores. Todo eso se puede hacer hoy por software. Naturalmente, un teclado MIDI ayuda, lo mismo que un buen par de altavoces para monitorear los resultados (fundamental). Pero podés empezar con una computadora y nada más.
Y prácticamente cualquier máquina sirve. Para algunas tareas se necesita un poco más de poder de cómputo, pero, en mi experiencia, un equipo de 5 años o menos alcanza y sobra.
¿Qué son todas esas ventanas?
Si ya tenés algo de experiencia con secuenciadores y loopers, LMMS te va a resultar muy familiar: su espacio de trabajo muestra un editor de canciones, el mezclador, el editor de ritmo base y el rack de controladores. Si nunca usaste un programa de estos, puede resultar un poco abrumador. En 10 minutos, con los pasos que siguen, te vas a orientar. El resto (y hay muchísimo más) lo descubrirás explorando.
A la izquierda hay una columna con 6 botones. Al darles clic despliegan su contenido. El primero y el tercero son los que más se usan al componer canciones: contienen los instrumentos virtuales integrados (con 19 ejemplares, incluido el ZynAddSubFX, un excepcional sintetizador del matemático rumano Paul Nasca) y las muestras de audio. El segundo es la biblioteca de proyectos, donde se puede oír una cantidad de música hecha con LMMS; no es mala idea empezar por aquí para juzgar las posibilidades del programa. El cuarto es la biblioteca de presets; un preset es, por ejemplo, una configuración específica de un sintetizador.
Los otros dos botones dan acceso a las carpetas de la cuenta del usuario y a los discos del equipo.
Editor de canciones y Piano-Roll
¿Cómo es la mecánica de trabajo en LMMS? Básicamente, se arrastra un instrumento al editor de canciones, lo que crea una pista. Cada pista contiene un instrumento (u otras cosas, pero siempre de a una).
Ahora le damos doble clic al primer bloque de esa pista, a la derecha, lo que abrirá una ventana con un teclado (se la conoce como Piano-Roll, literalmente, "rollo de pianola"), cuya función es bastante obvia. Por medio del mouse se insertan las notas para construir las melodías, los acordes, el acompañamiento de los bajos, etcétera. Cada nota se puede estirar o acortar, lo que cambia su duración, y alterar su volumen individual.
Luego se van sumando pistas y, sin entrar en procedimientos más técnicos, como la automatización, éste será mayormente el ciclo de trabajo. Cuando estamos satisfechos con el resultado, podemos exportarlo como un archivo de sonido .wav (PCM) o como un archivo de sonido comprimido .ogg, por Ogg Vorbis, un formato tipo MP3, pero de código fuente abierto.
VST
Aparte de los integrados, LMMS permite usar instrumentos VST (por Virtual Studio Technology), de los que hay muchísimos gratis, y en algunos casos de verdad excelentes (http://www.vst4free.com). Ciertos instrumentos VST tienden a consumir bastante poder de cómputo, así que si tu máquina no es de las más poderosas te conviene restringir su uso o emplear solamente los integrados.
Los instrumentos VST se pueden usar también en Linux por medio de Wine, el emulador de Windows; es transparente y funciona muy bien en la mayoría de los casos, aunque un par decidieron no producir sonido o colgarse deshonrosamente. Aquí, los VST testeados en LMMS: https://lmms.io/wiki/index.php?title=Tested_VSTs
Muestras
LMMS incluye un gran número de muestras (samples, en la jerga), que se trabajan de la misma forma: elegís una y la arrastrás al editor de canciones y demás. Una muestra es una pequeña grabación de audio. Hay efectos de sonido, pianos, cuerdas, bajos, percusión y varias cosas más. Tenés para entretenerte y, por supuesto, podés incorporar tu propia biblioteca de muestras.
Presets
Los presets son una forma rápida de obtener sonidos sintetizados sin molestarse en programarlos (aunque cuando aprendas a hacerlo verás que es algo muy adictivo); de igual forma, se los arrastra al editor de canciones para crear una nueva pista y se los trabaja como a un instrumento virtual.
En todos los casos, al darle un clic a un instrumento, muestra o preset, LMMS lo hará sonar.
Efectos
En una estación de trabajo no pueden faltar los efectos de sonido, y ése es otro renglón en el que LMMS brilla con decenas de efectos, desde los clásicos delay y reverberancia hasta compresores, ecualizadores, chorus, distorsión, phaser, amplificador de válvulas y sigue la lista. Desde luego, también pueden usarse efectos VST.
Dame una pista
Cada pista tiene una perilla de volumen, de posición en el estéreo (etiquetada PAN, por "panning", paneo, en la jerga), un engranaje para configurarla, y dos botones que se encienden o apagan con un clic. Uno (verde) indica que el canal va a sonar; si está apagado, significa que está enmudecido. El otro botón es naranja e indica que esa pista va a sonar sola, para los casos en que quieras oír ese instrumento únicamente. Se puede arrastrar las pistas para cambiarlas de posición.
Teclas útiles
El teclado de la computadora puede usare como piano, algo típico de esta clase de programas. El mapa, aquí: https://lmms.io/wiki/index.php?title=File:Keyboard-pianoKeys1.png
Pero, además, permite apresurar muchas de las acciones de composición o edición. Por ejemplo, la barra espaciadora inicia o detiene la ejecución de la música. Las teclas de cortar, copiar y pegar (Ctrl+X, Ctrl+C y Ctrl+V, respectivamente), lo mismo que las de seleccionar (Ctrl+A) y deseleccionar (Mayúsculas+Ctrl+A), funcionan en LMMS. Hay muchas más, que pueden consultarse en esta tabla (en inglés): http://lmms.io/wiki/index.php?title=Key_Mappings
Lo que sigue
Por supuesto, si tenés un teclado MIDI (Musical Instrument Digital Interface), podés usarlo para grabar la secuencia de notas (secuenciar, en la jerga); hay algunos mini de escritorio muy accesibles. Es una forma mucho más sencilla y rápida que usar el mouse. Para conectar un controlador MIDI a una pista, hay que hacer clic en el engranaje y configurar la opción MIDI>Input. Viceversa, cada pista puede controlar un sintetizador externo, también vía MIDI, en cuyo caso hay que conectarla por medio de MIDI>Output.
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Hay varios excelentes programas para hacer música en Linux. Rosegarden (http://www.rosegardenmusic.com), por ejemplo, que usa el esquema clásico de Cubase o Cakewalk. También Qtractor, un proyecto nacido en 2005 de la mano del desarrollador Rui Nuno Capela, que también ha avanzado mucho. Ambos son exclusivos de Linux.
LMMS es más sencillo, visualmente más atractivo, viene cargado con instrumentos, presets y muestras, lo que permite empezar a componer así como tenés el programa instalado, y está disponible para Linux, Mac y Windows. Cuando le pregunté a Doerffel por el objetivo a largo plazo de LMMS, me respondió: "Hacer la mejor estación de trabajo de audio digital disponible para todas las plataformas, así la gente de todo el mundo puede hacer música sin ninguna limitación".
@arieltorres







