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Córdoba

Carlos Giri, el productor de lavandas cordobesas que conquistó a los franceses

Ana van Gelderen
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4 de mayo de 2020  • 18:52

Carlos Giri es rosarino, reportero gráfico, pero se enamoró de las lavandas en los años 80. Se sobrepuso a un gran incendio y las cultiva en su campo de Atos Pampa, Córdoba. Asegura que por el suelo y el clima, Argentina podría ser el mayor productor del mundo.

A Carlos Giri lo consultan especialistas del INTA y expertos franceses.
A Carlos Giri lo consultan especialistas del INTA y expertos franceses. Crédito: Paula Teller

"Es increíble que estas plantas sigan acá. Tienen veintidós años, cuando el promedio mundial es de doce", señala Carlos Giri, productor de lavanda y maestro en la materia. "Son un ejemplo de longevidad que no existe en el mundo. Vinieron cinco veces de Francia para tratar de entender el fenómeno" , asegura mientras muestra la plantación que está a metros de su casa de campo en Atos Pampa. Para llegar antes tuvimos que encontrar "una tranquera blanca al lado de una casa verde", según sus indicaciones. Todo sobre la RP 109, en el Valle de Calamuchita, en el centro oeste de Córdoba.

"Se da por el suelo y el clima. La lavanda crece bien en la piedra; se nutre con sus minerales. Estamos a 1.108 metros sobre el nivel del mar y en verano tenemos once horas de sol, cuando en Francia hay solo ocho. Y en invierno, acá tenemos ocho, cuando en Francia, cinco. Además, apuesto a la silvicultura, que es la convivencia de la gramínea con la planta para evitar la erosión", detalla Giri y agrega que nunca les tiró agroquímicos, "ni nada de nada".

"Trabajo la lavanda como se hacía hace 150 años. Porque es una planta milenaria que usaban los egipcios y después los romanos para curarse las heridas. Funciona como un antiséptico natural. Sirve para quemaduras, estrés, migrañas. Tiene muchas propiedades", cuenta Carlos que tiene este campo desde 1996, pero está instalado en la casa desde 2001.

El galpón de acopio.
El galpón de acopio. Crédito: Paula Teller

Giri es pionero en Calamuchita, pero no en la provincia de Córdoba, donde el Domaine de Puberclair tiene sus lavandas desde 1979, confirmando que el suelo de las sierras es óptimo para estas lamináceas.

Zona amigable

Carlos es rosarino y trabajaba como reportero gráfico cuando quedó prendido de las lavandas. "Fue una cuestión del corazón", sentencia. En los años 80 tenía un criadero de truchas por la zona cuando vio por primera vez una plantación de este cultivo. " Agarré un manojo y la planté por hidroponía -un sistema basado en el agua- en el balcón de mi departamento en Córdoba. Cuando floreció, decidí que esto iba a ser lo mío. Me enamoré de ella y ella, de mi. Estamos juntos desde entonces y no nos vamos a separar jamás", asegura entre risas.

Agrega que en esa época, Atos Pampa era una tierra inhóspita y sin pavimento, donde algunos ya la cosechaban como hobbie. Y que no todo fue soplar y hacer botellas. " Perdí cinco hectáreas con los incendios del 2013, que afectaron 120.000 en el Valle de Calamuchita. Sin embargo, lejos de deprimirme me di cuenta que no tenía que poner todos los huevos en la misma canasta. Así que ahora tengo nueve hectáreas separadas que trabajo con 57 pequeños emprendedores. Son amigos que la plantaron en sus jardines y se fueron enganchando. Me expando y demuestro que es un cultivo que funciona", detalla con un entusiasmo contagioso.

"Me gustaría ser cooperativa el día de mañana. Ahora soy acopiador. Hay mucha demanda, pero no hay oferta. Este país está acostumbrado a mirar hacia los cultivos tradicionales: de mil hectáreas para arriba. Y pensar que para desarrollarla solo se necesita estar a más de 700 metros sobre nivel del mar. ¡Hay que fomentarla! Porque en la sierra, donde solo hay piedra, se puede vivir de la lavanda. Yo soy ejemplo", aboga.

La lavanda se vende a granel o por kilo.
La lavanda se vende a granel o por kilo. Crédito: Paula Teller

Aromas a granel

En su campo hay además un vivero experimental que alimenta a 70 mil plantas. Carlos nos muestra cuatro variedades bien distintas. Cuenta que el INTA suele consultarlo y que es profesor en la materia aromáticas. Además, con el Conicet está sacando el ADN de las distintas variedades para poder certificarlas. "Capaz yo no llegue a ver el triunfo de la lavanda en nuestro país, pero sí me gustaría dejarla funcionando", apunta.

A unos metros del vivero, el sector de destilado parece por demás atractivo. La cosecha se hizo en febrero y, según explica Carlos, entre marzo y abril y, entre septiembre y noviembre se siembran los nuevos plantines. "En este destilador de acero inoxidable hacemos el aceite esencial de lavanda", detalla mientras levanta una tapa de dimensiones generosas.

"Se coloca el agua y después, un recipiente calado donde va la flor seca. Se hierve el agua que pasa a ser vapor y las flores transpiran. Entonces ese vapor se enfría, condensa y pasa a ser agua -que queda abajo- y aceite -que queda arriba-. Se separa con una ampolla decantadora. Es un proceso que dura dos horas y media", apunta y agrega que el resultante es el agua micelar y el aceite esencial de lavanda. Precisa, además, que cada 120 kilos de flor fresca se obtiene un litro de aceite.

Carlos Giri junto a Nélida, su esposa hace 45 años.
Carlos Giri junto a Nélida, su esposa hace 45 años. Crédito: Paula Teller

"Mi fuerte es la flor seca, que vendo a granel o por kilo", asegura este apasionado por una flor de tonalidad tan única como para terminar convertida en color. Entonces nos invita a pasar a su casa, donde el aire huele a lavanda y Nélida, su esposa hace 45 años, ofrece bolsitas, blends de té, almohadillas, agua micelar y aceite.

"Hay buena producción de lavanda en Rusia, Turquía, Francia, España, Italia, Inglaterra, Croacia, Bulgaria. Algo en África del Norte y Asia. Bulgaria es el primer productor del mundo de lavanda; le gano a Francia, el histórico. Es paradójico: yo soy más conocido en Francia que acá", asegura. Y concluye: "En Argentina no hay una política nacional que apoye el desarrollo de nuevos cultivos. Y es una lástima, porque podría ser el mayor productor del mundo".

Aromas de Lavanda . Con cita previa, Carlos Giri comparte sus conocimientos desde su casa de campo donde se puede recorrer la plantación, el galpón de acopio y destilador. Vende al por mayor y comercializa la lavanda en bolsitas, blends de té, almohadillas, agua micelar y aceite esencial.. T: (03546) 52-8616.

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