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Ubicado en el corazón del valle de Calingasta y custodiado por los picos de la precordillera, este pueblo sanjuanino cautiva con su verdor y sus aromas a hierbas o a vid, según la hora. El murmullo del agua que corre por sus acequias y el cielo diáfano que de noche se cubre de estrellas son otros ingredientes de la fórmula de Barreal: descanso y pleno contacto con la naturaleza. También hay lugar para la aventura, en diversas incursiones a la cordillera y haciendo rafting en el río Los Patos.
El camino no tiene desperdicio. Saliendo de la capital sanjuanina, hay que tomar la ruta 40 con rumbo norte. Al pasar Talacasto se empalma con la RN 149, asfaltada, que atraviesa ?por un trazado nuevo? la Quebrada de las Burras, evitando las restricciones horarias que caracterizaron durante años el acceso a Barreal.
Sin llegar al pueblo aún, aparecen, altivos y cónicos sobre el horizonte, los picos del cordón de la Ramada. Entre ellos está el cerro Mercedario, de 6.770, uno de los más altos de la cordillera, después del Aconcagua. Otro paraje atractivo en el camino a Barreal es El Alcázar, ubicado a 200 metros de la RN 149. Modelado por la erosión del viento, la monumental formación rocosa varía su fisonomía y su color a medida que pasan las horas. Recibe este nombre por su semejanza con el Alcázar de Sevilla, a pesar de la permanente mutación, producto de la erosión natural.
Viñas, álamos y un museo casero
Ya entrando al pueblo, por la ruta arbolada, se siente el aire fragante de Barreal.
Los viñedos de altura, los cultivos de manzanas y de ajos jalonan las tranquilas calles. Las plantaciones están protegidas de los vientos por hileras de álamos. En la caminata por el pueblo se descubre, por ejemplo, la bonita Calle de los Enamorados, sombreada por sauces. En la esquina de esta calle con Las Heras, hay que detenerse para visitar el museo casero de Renzo Herrera, baqueano que exhibe en su casa sus hallazgos en la cordillera. Morteros indígenas, fósiles de dinosaurios y sables del Ejército de los Andes son algunos de los objetos que Don Enzo atesora.
En la iglesia de Jesús de la Buena Esperanza hay una imagen muy curiosa de un Cristo sentado y otra de la Virgen de Andacollo, que sacan a pasear por las callecitas de Barreal cada 26 de diciembre.
La visita a las fincas de la región donde se elaboran productos de venta al público, y la recorrida por casas de los artesanos es otra de las propuestas, así como también lo es la visita y degustación en un par de bodegas boutique locales. Tampoco se quedan atrás las cabalgatas para toda la familia por las calles de Barreal y sus alrededores, y ascender a las quebradas para apreciar la vista del valle y de la cordillera desde el lomo de una mula o caballo.
Museo de Renzo Herrera
Las Heras s/n, Barreal
T: (02648) 44-1073
Don Elizardo
Pte Roca s/n
T: (0264) 156732247
De las 12 hectáreas de la finca, sus dueños obtienen la mayor parte de la materia prima para elaborar verduras en escabeche, duraznos deshidratados, tomates secos, duraznillo en almíbar, alcayota, y dulces en variedad: limón, naranja, pera, multifrutal y damasco.
De mi Campo
Pte Roca s/n entre Echeverría y Los Enamorados
T: (02648) 441125
De Cecilia Zunino, productos orgánicos gourmet, infusiones y aromas ricos. En sus 20 hectáreas hay algo así como 2000 rosales y otras tantas lavandas. Cierra domingos.
Entre Tapias
Pte Roca s/n
T: (0264) 4239070
info@entretapias.com
Es bodega boutique de Barreal inaugurada hace 3 años, que produce vinos de autor. De capacidad acotada, cuidan las pequeñas cantidades para lograr un producto de alta gama que hasta ha ganado medallas. Reciben visitan con aviso previo y realizan degustaciones.
Alta Bonanza de los Andes
Consultar antes: T: (0264) 410-4946
info@altabonanza.com.ar
Explora Parques
Mariano Moreno s/n
T: (0264) 155032008/155022552
info@exploraparques.com
www.exploraparques.com





