Guía de Madrid barrio a barrio

La paulatina salida de la crisis se traduce en alegría en las calles de la capital española. Descubrimos los nuevos rincones que esa energía logró multiplicar, y también esos a los que siempre es bueno volver.
Paka Díaz
Cecilia Lutufyan
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24 de agosto de 2017  • 19:09

Chueca

En la década del 80, este barrio que limita con Malasaña, Gran Vía y el Paseo de Recoletos, estaba tan desmadrado como la célebre movida madrileña. Pero, a pesar de haberse convertido en un gueto que languidecía sucio y descuidado, comenzaron a abrirse locales gays como el Café Figueroa , la discoteca Black and White o la librería Berkana. Los empresarios y el público homosexual trajeron orden, prosperidad y limpieza. El entonces joven político socialista y activista gay Pedro Zerolo promovía allí la lucha por los derechos LGTB y hoy cuenta con una plaza en su honor. Las calles de Chueca vieron aprobarse el matrimonio homosexual y este año se celebró el Madrid World Pride 2017. Entre los lugares a recorrer, el Mercado de San Antón para tapear y la calle Hortaleza para tomar el pulso a las compras. Quien busque detalles especiales, en las calles Almirante y Argensola se concentran las firmas más exclusivas. Pero para hacerte una idea de las dimensiones del vecindario nada como subir a la terraza del hotel Room Mate Oscar y tomar un cóctel junto a la piscina.

Bar al aire libre en el barrio de Chueca.
Bar al aire libre en el barrio de Chueca. Fuente: Lugares - Crédito: Cecilia Lutufyan

Malasaña

Reino del indie español, de los hipsters y los gafapastas, pero también de mods y rockeros, Malasaña es un barrio joven lleno de vida. También es el lugar donde tomar algunos de los mejores vermús en tabernas históricas, como La Ardosa en calle Colón, comer en restaurantes de diseño en la calle Manuela Malasaña o tomar cupcakes maridados con mojitos en la calle del Espíritu Santo donde también hay varias tiendas de segunda mano maravillosas. Pero, sobre todo, recorrer sus estrechas calles llenas de sabor, con los característicos edificios llenos de balcones y pintados de colores. Las terrazas de las plazas de San Ildefonso y la del Dos de Mayo son ideales para ir de cervezas, todo un arte en Madrid, una ciudad que se jacta de ser donde se tiran las mejores cañas del país, con una espuma que parece de mentira de tan espesa y perfecta. Ambas plazas vertebran este vecindario donde igual se celebra el primer sábado de cada mes un mercado ecológico (Antonio Grilo, 8) creado por los propios vecinos en un solar que antes estaba abandonado, como se puede encontrar algunos de los restaurantes con más estilo de la ciudad.

Bar La Ardosa en Malasaña.
Bar La Ardosa en Malasaña. Fuente: Lugares - Crédito: Cecilia Lutufyan

Salamanca

Salamanca es sinónimo de niños y niñas bien, restaurantes de lujo y las tiendas de su Milla de Oro, en las calles Serrano, Ortega y Gasset, Velázquez, Lagasca, Ayala y Claudio Coello, donde se encuentran las marcas más exclusivas. Este vecindario destaca por sus amplias calles, sobrios edificios donde viven algunas de las mayores fortunas del país y que son tan clásicos y elegantes como sus moradores. Una de las calles más emblemáticas es Serrano. Al comienzo hay preciosos palacetes mientras que al final se sitúan varias embajadas y, en calle Pinar, la Residencia de Estudiantes, por la que pasaron figuras como Federico García Lorca, Salvador Dalí o Luis Buñuel. Hoy se puede encontrar el espacio de gastronomía y ocio más grande de Europa, Platea situado en un antiguo cine donde puedes cenar en el restaurante con una estrella Michelin de Ricard Camarena, ver un espectáculo acrobático o escuchar a una Big Band. Es un sitio bizarro que encanta por su mezcla de ambientes. Otros hits del barrio son la Puerta de Alcalá y el Parque del Retiro ; pero el secreto mejor guardado está en la Pastelería Mallorca (Hermosilla 46) con una de las mejores tortillas de patatas de la ciudad.

Vidirera de una de las tiendas del barrio de Salamaca.
Vidirera de una de las tiendas del barrio de Salamaca. Fuente: Lugares - Crédito: Cecilia Lutufyan

Ribera del Manzanares

Del Manzanares dijo el escritor Francisco de Quevedo que era un ‘arroyo aprendiz de río’… Pero, aunque carece del poderío de otros que surcan ciudades europeas, Madrid explota su río que da gusto. Uno de sus principales atractivos es Madrid Río , un gigantesco parque que se extiende a ambas orillas del Manzanares, donde los madrileños van a hacer deporte, pasear, montar en bici o patinar… y a conocer gente. Sí, se liga bastante. Además está su famosa ‘playa urbana’ que no es tal, sino chorros de agua que se agradecen en verano. Otra visita recomendable es a La Ermita de San Antonio de la Florida , donde está enterrado Goya y que conserva algunos frescos del genial pintor. Cada 15 de mayo se celebra en esta parte de Madrid la festividad de San Isidro Labrador , su patrón, con verbena, bailes, puestos de comida y música. El momento perfecto para ver chulapos y chulapas engalanados. El otro punto neurálgico de la Ribera del Manzanares son Las Naves del Matadero , un antiguo mercado de ganado formado por varios pabellones en los que se ha instalado un gigantesco centro cultural, un sitio es precioso, con arquitectura industrial.

Madrid Río, un inmeso parque en el que los madrileños hacen deporte
Madrid Río, un inmeso parque en el que los madrileños hacen deporte Fuente: Lugares - Crédito: Cecilia Lutufyan

Lavapiés

Aromas a especias que te transportan a las calles de la India o Pakistán, pequeños restaurantes donde el couscous, ese plato bereber de sémola, garbanzos, verduras y carne no tiene que envidiar al de cualquier localidad del Magreb o tiendas orientales en las que perderte para probar productos de Corea, Japón o China. Las estrechas calles de Lavapiés son un muestrario vivo de la multiculturalidad que ha transformado a este barrio castizo en algo más. En la parte de arriba, entre Atocha y la calle de Santa Isabel, el Mercado de Antón Martín marca la modernidad gastronómica y su vecina Filmoteca es un ejemplo de amor por el cine. Quien vaya en verano puede aprovechar para ver las sesiones que montan en la terraza, perfectas para las noches de calor. Después, se puede bajar caminando por la calle Ave María, donde está el Bar Melos y sus famosas zapatillas (bocadillo de lacón –pata delantera del cerdo– y queso fundido perfecto para compartir) hasta la siempre animada plaza de Lavapiés y desde ella tomar la calle Argumosa, jalonada de terrazas para cenar, tomar un daiquiri o un helado.

Las calles del barrio madrileño de Lavapiés
Las calles del barrio madrileño de Lavapiés Fuente: Lugares - Crédito: Cecilia Lutufyan

Madrid de los Austrias + La Latina

La Puerta del Sol es un emblema de la capital española, donde se comen las 12 uvas cada 31 de diciembre para festejar el Año Nuevo. Hacia el sudoeste por la calle Mayor -hacía el Madrid de los Austrias- llegaremos a Plaza Mayor, diseñada por el arquitecto Juan de Herrera en el siglo XVII para el rey Felipe II. En algunos de los bares que se encuentran bajo sus pórticos hay que comerse un bocadillo de calamares con una sidra o una cerveza como manda la tradición. Tras hacerlo, tomaremos rumbo a La Latina , con las plazas de la Paja y de la Cebada como dos de sus enclaves principales, muy animadas los fines de semana. Cerca de allí se encuentra El Rastro, el mayor mercado al aire libre que se instala cada domingo. Los amantes del vintage estarán felices al recorrerlo. De vuelta a la Plaza de la Cebada , por la Carrera de San Francisco, se llega a la Real Basílica de San Francisco el Grande, con una de las mayores cúpulas de Europa. Si seguimos hasta el Jardín de las Vistillas , se puede contemplar una de las puestas de sol más bellas de la ciudad. La Latina no sólo es uno de los barrios más bonitos de la ciudad sino uno de los más divertidos para salir en cualquier época del año.

Botellas antiguas en el Mercado de El Rastro en La Latina
Botellas antiguas en el Mercado de El Rastro en La Latina Fuente: Lugares - Crédito: Cecilia Lutufyan

Barrio de las Letras

Se ha convertido en el favorito de los viajeros por sus tiendas de moda, antigüedades, decoración, librerías, cafés y restaurantes; las galerías de arte son muchas y están súper cuidadas. También realizan muchas actividades que mezclan ocio y cultura. Así, es fácil encontrar teatro o música en sus calles, sus terrazas –con las de la Plaza de Santa Ana como estandarte– y en los locales donde bailar y tomar algo. Los de la calle Huertas han ganado su fama a pulso y son los más populares para ir a hacer amigos, uno de los hobbies favoritos de los madrileños. Muchos viajeros se alojan en los más de 30 hoteles del barrio con lo cual, por mucho que se alargue la noche, siempre es fácil hallar el camino a la cama. Un imperdible es Casa Alberto , una antigua taberna donde tomar uno de los mejores vermuts de grifo y, de paso, hacer un montón de fotos, porque es preciosa. El Barrio de las Letras en realidad no tiene entidad administrativa pero rinde homenaje a los grandes literatos que lo habitaron en el Siglo de Oro: Cervantes, Quevedo, Lope de Vega… Se trata de una buena zona para escuchar flamenco en locales como Casa Patas o Cardamomo. Ojo, que te sacan a bailar.

Casa Alberto en el barrio de las Letras de Madrid.
Casa Alberto en el barrio de las Letras de Madrid. Fuente: Lugares - Crédito: Cecilia Lutufyan

Paseo del Prado + Museos

Quien llegue a Madrid por la estación Atocha podrá recorrer, hacia el norte, uno de los paseos más bonitos de la ciudad, el del Prado, que une las fuentes de Neptuno, donde el Atlético celebra sus victorias con la Cibeles, en la que el Real Madrid festeja las suyas. Esta es la arteria cultural más importante. Comienza en Atocha con el Museo Reina Sofía, para seguir con el Museo del Prado y acabar en la Fundación Thyssen. A este eje se ha unido el Centro Cultural La Caixa del que llama mucho la atención su precioso jardín vertical. Más allá de la Thyssen, hay más opciones: el Museo Naval , la colección de pinturas del Banco de España , el Círculo de Bellas Artes con su espectacular terraza o la Casa de América. En el Paseo del Prado también se encuentra la entrada del Jardín Botánico y, muy cerca, uno de los hoteles más lujosos de la capital, el Ritz, de 1910. Y junto al edificio se esconde El jardín del Hotel Ritz; comer ahí es una delicia sólo apta para presupuestos holgados. Un apunte para los amantes de la literatura: la Cuesta de Moyano es una peatonal que une la glorieta del Emperador Carlos V con el Parque del Retiro, en donde hay una feria de libros con ediciones exquisitas.

Si pensás viajar...

CHUECA

DÓNDE COMER

Bocadillo de jamón y champán | Fernando VI 21.

El Comunista | Augusto Figueroa 35.

MALASAÑA

DÓNDE COMER

El Café Comercial | Glorieta de Bilbao 7.

La Ardosa | Colón 13.

SALAMANCA

DÓNDE COMER

Platea | Goya 5-7 | plateamadrid.com

Sagardi Castellana | Paseo de la Castellana 13 | FB: Sagardi Cocineros Vascos

RIBERA DEL MANZANARES

DÓNDE COMER

Casa Mingo | Paseo de la Florida, 34 | FB: Casa Mingo

Sagás Farmers, Cooks & Co | Paseo de la Chopera 14 | Sagás, Farmers, Cooks & Co

LAVAPIÉS

DÓNDE COMER

El Mercado de Antón Martín | Santa Isabel 1 | FB: Mercado Antón Martín

Melos | Ave María 44 | FB: Melos

MADRID DE LOS AUSTRIAS + LA LATINA

DÓNDE DORMIR

The Hat Madrid | thehatmadrid.com

DÓNDE COMER

Museo del Pan Gallego | Plaza Herradores 9 | FB: Museo del Pan Gallego

El Soportal | Plaza Mayor 33

BARRIO DE LAS LETRAS

DÓNDE COMER

Casa Alberto | Huertas 18 | www.casaalberto.es

El Caldero | Huertas 15 | FB: Restaurante El Caldero y Taberna Murciana

PASEO DEL PRADO

DÓNDE COMER

Café del Espejo | Paseo de Recoletos 31.

El Café Gijón | Paseo de Recoletos 21.

COMPRAS (todos los barrios)

Flamingos Vintage Kilo | Espíritu Santo 1 | Venden ropa de USA desde € 13 por kilo.

Williamsburg. Velarde 4 | Versión castiza del barrio vintage neoyorquino.

Felipe Varela. Jose Ortega y Gasset 30. Es el diseñador favorito de la reina Letizia.

El Mercado de las Ranas | Barrio de las Letras. El primer sábado de cada mes se celebra este mercado alternativo similar al de Portobello Road o el Soho Antiques Fair.

Nota publicada en agosto de 2017.

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