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La costanera General San Martín es el orgullo de los correntinos. Amplia, arbolada, con vista al ancho río Paraná y una gran variedad de propuestas gastronómicas en sus 2, 5 kilómetros de extensión, es el paseo obligado de locales y visitantes. Surgió a partir de las obras de contención del río, iniciadas en 1929, entre las siete puntas rocosas (Arazati, Tacuara, Tacurú o Ñaró, San Sebastián, Arazá, Yatictá y Aldana) que generaban tanta correntada y dieron nombre a la ciudad: San Juan de Vera de las Siete Corrientes. Mesitas en las veredas, bares concurridos y el imponente puente sobre el río, que une la ciudad con Resistencia, son postales típicas de este corredor ribereño.
Otro sitio muy visitado es el casco histórico de Corrientes, un puñado de manzanas con un alto valor histórico, religioso y cultural. Se puede comenzar la recorrida en la calle Mendoza, entre Quintana y Plácido Martínez, para visitar la Iglesia San Francisco, una construcción que, según las actas capitulares de la ciudad, data de 1638. En la parte posterior de la iglesia está el antiguo convento, con muros, dinteles, cielorrasos y aberturas conservadosdesde los siglos XVI y XVII.
Cerca de allí aparece la plaza Mitre, escenario de batallas durante la guerra de la Triple Alianza (1865-1870), en las que el General Mitre defendió la ciudad de los ataques del ejército paraguayo. La plaza exhibe el correspondiente monumento al militar y otro en homenaje a las mujeres correntinas raptadas por el ejército extranjero: Las Cautivas.
La escultora tucumana Lola Mora tiene su obra sobre la avenida 3 de abril: es el monumento a Carlos María Alvear, reralizado en mármol de Carrara.
Calle 25 de mayo y los museos
El mayor tesoro del casco histórico es la iglesia que conserva la Cruz de los Milagros, declarada Monumento Histórico Nacional en 1942. En su interior se observan reminiscencias medievales y altares góticos.
En la calle 25 de mayo abundan las construcciones de finales del siglo XIX y principios del XX, la mayoría de las cuales albergan reparticiones públicas, como la Casa de Gobierno. En la misma calle está el teatro Juan de Vera, uno de los más importantes del país por su acústica y donde se realizan conciertos de variados géneros. Y frente a la Iglesia Catedral, de estilo renacentista italiano, se encuentra la plaza que exhibe el Monumento al Sargento Cabral, y que da inicio a la calle peatonal Junín, que se extiende por seis cuadras.
El recorrido por el casco amerita detenerse en algunas de las casas coloniales más notorias, como Casa Lagraña, Casa Antigua, Casa de los Martínez y Casa Molina, cada una con su historia particular.
También vale la pena echar un vistazo en cuatro museos: el de Artesanías Tradicionales y Folclóricas; el remozado e imperdible Provincial de Bellas Artes (con una interesante colección de cuadros sobre el Gauchito Gil, resultado de un exitoso concurso que tuvo lugar recientemente); el Histórico de Corrientes, en cuyo patio se eleva una palmera de 104 años, y el de Ciencias Naturales, con una apreciable colección de 11.073 piezas.





