Camélidos de América del Sur muestran resiliencia ante climas adversos, ONU destaca su valor
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Por Nicolas Cortés Guerrero
SANTIAGO, 23 mayo (Reuters) - Las llamas, alpacas, vicuñas y guanacos de países andinos de América del Sur tienen gran resiliencia para criarse en ambientes adversos y es por eso que autoridades y Naciones Unidas buscan promover su valor, no solo cultural sino también económico y ecológico.
Con el apoyo de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), Chile organizó en mayo un encuentro en Antofagasta con autoridades de Ecuador, Argentina, Bolivia y Perú para fortalecer estrategias de manejo y mejorar la gestión económica del sector.
“Son animales que se consideran héroes para poderse desenvolver en ecosistemas adversos como es el ambiente altiplánico”, dijo a Reuters Andrés González, oficial regional de Salud y Producción Animal de la Oficina Regional de la FAO para América Latina y el Caribe.
“Representan una rusticidad natural que les permite adaptarse y seguirse desarrollando en estas condiciones adversas, aportando a la resiliencia de los sistemas de producción animal, ya sean los de índole silvestre (...) o los que pertenecen a rebaños de producción, en su mayoría rebaños de pequeña producción familiar”, agregó.
La distribución de camélidos sudamericanos se concentra principalmente en Argentina, Bolivia, Chile, Ecuador y Perú, donde cumplen funciones clave para las comunidades locales y los ecosistemas.
Perú lidera la producción regional con el 80% de las alpacas (casi cinco millones), mientras que Bolivia concentra más del 60% de las llamas. En Chile, aunque en menor escala, decenas de miles de camélidos generan entre el 40% y 80% de los ingresos de predios altoandinos, complementando la crianza de ovinos, caprinos y otros animales, según cifras de la FAO.
“En un contexto de cambio climático y crecientes presiones sobre los recursos naturales, los camélidos desempeñan un papel crucial en la alimentación y el sustento de los pueblos altiplánicos”, dijo un informe de la FAO publicado recientemente que resalta los conocimientos ancestrales sobre su crianza que han desarrollado los pueblos indígenas Aymara, Likanantay, Quechua y Colla.
Estos conocimientos han sido transmitidos a través de generaciones mediante tradiciones orales y prácticas rituales, señaló el reporte.
“Son animales benditos, nosotros le decimos, y para mí, para mi familia, para mi comunidad, para nuestro país, para nuestra civilización (...) representa nuestra cultura, nuestra vida, nuestra ancestralidad, nuestras raíces y sigue siendo nuestro futuro”, dijo Evelyn Salas, criadora peruana de alpacas y llamas, en el encuentro realizado en mayo en el norte de Chile.
(Por Nicolás Cortés Guerrero, escrito por Juana Casas. Editado por Javier Leira)
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