La start-up alemana de taxis voladores Volocopter se declara en concurso de acreedores
1 minuto de lectura'

La start-up alemana de taxis voladores Volocopter anunció el lunes declararse en concurso de acreedores, días después de que su competidora Lilium se salvase, in extremis, de la quiebra.
"A pesar de nuestros esfuerzos intensivos para recaudar fondos, no ha sido posible encontrar una solución para mantener las operaciones habituales", anunció Volocopter en un comunicado.
La empresa, fundada en 2011, se declaró en concurso de acreedores el 26 de diciembre, según el comunicado, pero sigue buscando inversores.
El administrador principal designado por el tribunal, Tobias Wahl, declaró que su objetivo "es desarrollar un concepto de reestructuración" de aquí a finales de febrero.
Volocopter esperaba entrar en el mercado en 2025 con sus taxis voladores eléctricos de dos plazas, un modelo bautizado "Volocity".
La start-up sufrió su primer revés este verano, durante los Juegos Olímpicos de París, cuando que tuvo que cancelar un vuelo experimental al no obtener un certificado de la Agencia Europea de Seguridad Aérea (EASA).
En diciembre, Volocopter, que está diseñando un taxi volador de cinco plazas que espera presentar al público en 2027, aseguró que el Volocity cumplía el 75% de los criterios de la EASA.
Las empresas alemanas que intentan afianzarse en el sector de los vehículos de despegue y aterrizaje vertical (eVTOL por sus siglas en inglés) sufren grandes dificultades frente a las empresas chinas y estadounidenses.
Lilium, otra empresa alemana pionera en el sector, se salvó de la quiebra, in extremis, a mediados de diciembre, al ser adquirida por un consorcio de inversores europeos y norteamericanos tras declararse en concurso de acreedores en octubre.
El caso de Lilium reavivó el debate sobre el apoyo de Alemania, o más bien la falta de este, a las start-ups nacionales.
Dirk Hoke, director ejecutivo de Volocopter, urgió en varias ocasiones a las autoridades públicas a que apoyasen económicamente a su empresa, como hacen los gobiernos de China y Estados Unidos con sus start-ups nacionales.
"En un sector tan complejo desde el punto de vista tecnológico e intensivo en capital como el nuestro, debemos mirar hacia el estado", declaró Hoke en mayo a la revista especializada en temas empresariales Capital.
"Menos de 75 millones de euros" es lo que necesitaría la empresa, según su líder, para obtener la certificación de la EASA e iniciar vuelos comerciales de París a Roma.
kas/ylf/abx/amp/zm
1Colapinto, tras los ensayos de la Fórmula 1 en Bahréin: “Hay cuatro equipos bastante por delante”
2Revés para un intendente K: la Justicia declaró nula una tasa por “servicios esenciales” impuesta al campo
3Quién es el motociclista que mató a golpes a un conductor en una pelea de tránsito
- 4
Boca chocó con Racing, con sus propios fantasmas y se fue despedido entre silbidos




