
Los menores deben ir sentados en sillas a su medida y sujetos en forma adecuada
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Viajar con niños en un automóvil requiere de los adultos, una actitud responsable.
La ley de tránsito 24.449 en el artículo 40 inciso g), acerca de las condiciones para conducir, señala: "... los menores de 10 años deben viajar en el asiento trasero". Mientras tanto, en la Capital, la ley Nº 3027 (Boletín Oficial CABA N° 3178) prohíbe, en su artículo 2, "transportar personas menores de diez años o mayores a esa edad, pero de talla inferior a un metro con veinte centímetros (1,20 metros) en los asientos delanteros. También está prohibido transportar bebes o niños en brazos en los asientos delanteros".
Según estudios, si los niños no usan cinturón de seguridad o sillas de transporte, hay mayor probabilidad de padecer graves lesiones y de ser expulsados del habitáculo en caso de colisión. El uso de los sistemas de seguridad reduce en un 70% el riesgo de muertes en lactantes, y en un 54% entre niños de 1 a 4 años.
Los ocupantes del rodado deben usar el cinturón de seguridad y ubicar la silla infantil en el asiento trasero, nunca en el delantero, y menos si el auto tiene airbag. No se debe viajar con un menor en el regazo porque en caso de accidente o frenada fuerte no puede ser retenido, por lo que saldría despedido contra el tablero o fuera del auto a través del parabrisas o una ventana.
El mercado ofrece sillas de seguridad para niños que se adaptan a la estructura antropométrica de cada uno. Se eligen según su edad, peso y altura. Se ubican en el asiento trasero y se sujetan mediante el cinturón original de seguridad del vehículo, o si lo tuviera el auto, con el sistema de acoplamiento Isofix.
Cuidar la orientación
Para los lactantes (de 0 a 1 año y hasta 11 kg), la silla se orienta hacia atrás y se ajusta mediante los cinturones de seguridad. El menor se fija al asiento mediante un arnés, la cabeza debe quedar segura y acojinada lateralmente con contenedores. Los niños de 1 a 2 años y de 10 a 20 kg usan un asiento convertible, ubicado y fijado mirando hacia adelante.
Tienen varios tipos de arnés para asegurar al menor y traen un broche para que las correas del hombro no se desplacen. Cuando superan los 20 kg y no se adaptan a las sillas ni a los dispositivos para adultos, se usan asientos complementarios o cojines que corrigen el ajuste del cinturón que pasa por el cuello del pequeño, ya que aumenta la longitud de respaldo; así, la bandolera se adapta al hombro y se reduce la posibilidad de lesiones.
Al superar los 8 años y los 30 kg el niño podría usar, si se adapta, el cinturón falda/hombro (de 3 puntos), donde la banda diagonal deberá apoyar sobre el tórax pasando por la clavícula y sin contactar el cuello.
Si se trasladan niños con necesidades diferentes, es menester que viajen en dispositivos especiales, hechos a su medida y requerimientos.
Los precios de las sillas varían según los sistemas de seguridad, la procedencia, los materiales y la marca; los denominados huevos oscilan entre 250 y 1500 pesos promedio; base para huevito, desde $ 115; butaca, entre $ 400 y 900, y el cojín o booster, entre $ 140 y 840.
Consejos útiles para comprar bien
- No adquiera sillas de segunda, pueden tener piezas extraviadas o algún daño no visible. Cambie la silla por una nueva si ha sufrido un accidente, y confirme que los sistemas de fijación corresponden al rodado.
- Nunca modifique la estructura original de la silla.
- Cada vez que salga revise el sistema de seguridad de sujeción y la tensión de los cinturones.






