
El vehículo competirá en el segmento de los utilitarios deportivos medianos
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No hay duda al respecto. Los utilitarios deportivos o SUV estuvieron entre los grandes protagonistas de la industria automotriz en la última década del siglo XX.
Cientos de modelos de casi todos los fabricantes del planeta apuntaron sus cañones de diseño, desarrollo, marketing y comercialización en esa dirección en algún momento. Y todavía lo hacen, aunque mundialmente el mercado de los SUV frenó su gran impulso inicial.
En la Argentina hay un amplio abanico de utilitarios deportivos que desde el último lunes se incrementó con la llegada del Chevrolet Captiva, modelo que sigue las últimas tendencias en materia de diseño de SUV. Esto es, líneas deportivas, musculosas y agresivas, para remarcar el carácter todo terreno de estos vehículos.
El Chevrolet Captiva deriva, junto con su gemelo Opel Antara, del concept crossover que con este mismo nombre se vio en el Salón de Francfort 2005. Esto deja claro que el Captiva es un Chevrolet, pero de génesis europea y con soluciones y diseño al gusto de ese mercado. Por lo tanto, más afín también a las preferencias de los usuarios argentinos.
Espacio y confort
En nuestro país se lanza con motor diesel (luego llegará el modelo naftero) y dos versiones, LT (5 plazas, caja manual y menos equipamiento a 132.000 pesos) y la full LTZ, probada por LA NACION.
Sobre gustos no hay nada escrito, dice un viejo refrán, pero la estética del Captiva impacta a primera vista por la fortaleza y solidez que transmite. Algo parecido pasa con el interior, que además tiene un diseño sobrio y en el que se nota la preocupación por entregar el máximo confort para todos los ocupantes.
Precisamente, esta versión LTZ cuenta con siete plazas. La tercera fila, con un par de butacas individuales, como es común, está oculta bajo el piso del compartimiento de carga y se despliega con mucha facilidad. Incluso el apoyacabezas pivota hacia adelante al plegar el asiento y a la posición normal al subirlo con sólo tirar de la manija extractora. Estas butacas son generosas en su tamaño, más allá que sean más prácticas para niños que para adultos.
Para éstos quedan las dos filas delanteras y el amplio espacio interior. Las butacas delanteras, tapizadas con una mezcla de cuero y tela, son muy confortables. La del conductor se regula eléctricamente, lo que resulta muy práctico y facilita encontrar en forma rápida la mejor postura de manejo que, en el caso del Captiva, es óptima.
Todos los comandos están bien ubicados y son sencillos de manejar. Se destaca en esto los comandos del cruise control (muy fácil de operar) y de la radio, en el volante. El instrumental es clásico, con relojes esféricos analógicos; resulta claro y fácil de leer. El resto de la información (proporcionado por la computadora de viaje) se despliega en un display digital en la parte superior de la consola central, que también integra el muy buen equipo de audio (CD, MP3 y 8 parlantes) y los diales del climatizador automático. La consola remata en la selectora del modo de marcha de la caja de velocidades automática (sin opción manual secuencial).
Que el Captiva LTZ es un vehículo pensado para viajar y llegar a lugares distantes lo prueba la inclusión de numerosos espacios portaobjetos y la guantera refrigerada. Tiene además un completo pack eléctrico, con espejos calefaccionados, rebatibles y con guiño, techo solar y algo muy práctico en un SUV: la luneta con apertura independiente del resto del portón posterior.
Entre los faltantes de equipamiento hay dos que no deberían faltar en un vehículo como el Captiva. Uno es la ausencia del parking control trasero, algo que no viene mal en un vehículo de 4635 mm de longitud total (por 1850 de ancho y 1755 de altura con las barras de techo). El otro, el cierre automático de las puertas.
Otro punto destacado es la comodidad para los pasajeros traseros: piso plano y buen espacio para las piernas respecto de las butacas delanteras. El volumen del baúl también es amplio, varía desde 85 litros con la tercera fila desplegada hasta 1565 rebatiendo todos los asientos posteriores y el del acompañante. En la posición más normal, configurado con 5 plazas, la capacidad del compartimiento es de 465 litros.
Electrónica todo terreno
El Chevrolet Captiva LTZ tiene un moderno y eficiente motor VCDi diesel de 2.0 litros, 16 válvulas y 150 CV con inyección directa por common-rail y turbocompresor de geometría variable que consume poco y tiene una aceptable aceleración con partida detenida, luego de vencer la inercia inicial que le proporciona un peso en orden de marcha de 1835 kilogramos y las cortas relaciones de las primeras marchas de la caja automática de 5 velocidades. Los valores de las recuperaciones demuestran la elasticidad del motor y las adecuadas relaciones de la transmisión. Además, es silencioso, lo que favorece la muy buena insonorización del habitáculo.
El Captiva posee un sistema de tracción All Wheel Drive on Demand (AWD). En otras palabras, funciona sólo con tracción delantera hasta que alguno de los neumáticos anteriores pierda adherencia; entonces, en forma inteligente transfiere tracción a los posteriores. En la práctica, el vehículo se mueve con soltura y agilidad en terrenos de diversa dificultad, ya sea asfalto, tierra o arena, algo en lo que también colabora la excelente dirección progresiva de que dispone.
Este modelo de GM cuenta además con un sistema autoajustable de la altura de la suspensión trasera, en función del peso, que aporta al excelente confort de marcha y la estabilidad del modelo. En esto último ayuda el generoso neumático 235/60 R17.
La seguridad activa no es un ítem más en un SUV, sino una necesidad. El Captiva ofrece mucho en este aspecto con el paquete de control de estabilidad que incluye tres funciones. El sistema DCS, que controla los frenos y la potencia del motor en pendientes empinadas (funciona como una verdadera baja); el TCS, que sirve para el control de remolques, y el HBA, la asistencia hidraúlica de frenado, que garantiza, junto al ABS y el EBD (repartidor de potencia de freno), detener al vehículo aún en suelos con escaso agarre. En la práctica, los frenos (discos en las cuatro ruedas) funcionan en forma impecable.
Este Chevrolet Captiva tiene un precio bonificado hasta el 31 de enero de 2008 de 149.900 pesos (el de lista es de 153.900) y se posiciona como rival directo del Hyundai Santa Fe GLS CRDi, la Toyota SW4 SRV AT y las Kia Sorento CRDi EX y EXC AT, entre otros SUV de características similares.
Chevrolet Captiva
Motor: Turbodiesel
Cilindros: 4
Cilindrada (cc): 1991
Válvulas por cilindro: 4
Potencia (CV/rpm): 150/4000
Par motor (kgm/rpm): 32,6/2000
Alimentación: iny. directa common rail
Caja: Automática de 5 vel.
Performance
Velocidad máxima: 186 km/h
Aceleración 0-100km/h: 13,91 seg.
Consumo c/100 km / Litros / Pesos
En ciudad: 11,1 / 17,75
En ruta a 90 km/h: 8,1 / 13
Consumo promedio: 10,2 / 20,38
Capac. del tanque: 65L / 103,95
Autonomía (con un tanque)
En ciudad: 650 km
En ruta: 800 km
Otros datos
Precio: 149.900 pesos
Garantía: 3 años o 100.000 kilómetros






