
Probamos el nuevo monovolumen que ofrece altos niveles de comodidad; disfrute el video de la presentación
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Antes de la llegada a los concesionarios tuvimos la oportunidad de probar el nuevo Citroën Grand C4 Picasso, el nuevo monovolumen compacto que se produce en la planta de Vigo, España, y que fue presentado internacionalmente en el Salón de París de 2006.
Lo primero que hay que aclarar es que este vehículo viene para ampliar la oferta de la empresa del doble chevron en el segmento de los monovolúmenes, ya que convivirá con el exitoso Xsara Picasso, que se sigue produciendo en Brasil.
Este Grand C4 Picasso se ofrece en la Argentina con dos opciones de motor: el naftero 2.0i multivalvular de 143 caballos ($ 133.090) y el diesel 1.6 HDi de 110 CV ($ 141.660), que fue con el que tomamos contacto.
Entre las principales características de este vehículo están la belleza de las líneas exteriores, la versatilidad del interior, la habitabilidad, el confort, las prestaciones y las dos particularidades que más se destacan: la tercera fila de asientos y el denominado por Citroën Visiospace, que combina el amplio parabrisas panorámico extendido y uno de los techos solares más amplios del mercado, con un largo superior a un metro.
En el debe está la falta de la rueda de auxilio convencional de la misma medida que las del vehículo, que está sustituida por un neumático de emergencia, que sirve sólo para una contingencia y con el que se debe circular a menos de 80 km/h, y una mejor garantía, ya que es un vehículo que se lo merece.
Este vehículo, de 4590 mm de largo; 1830, de ancho; 1680, de alto, y 2730 de distancia entre ejes, muestra un dibujo exterior muy logrado, equilibrado y moderno, en el que se destacan las grandes superficies vidriadas. Todo el auto tiene 13 cristales, que dan una superficie de 6,40 m2, algo inédito en este segmento.
En condiciones normales, la capacidad del baúl es de 576 litros, pero rebatiendo las dos filas de asientos traseros, una tarea muy sencilla, que se realiza en forma manual y tirando solamente de una cinta del sector posterior del asiento, puede crecer hasta 1951 litros. Si los siete asientos van ocupados, entonces la capacidad para equipajes queda en 208 litros.
El gran portón, que al abrirlo revela una amplia boca de carga; la baja altura; el piso plano del baúl, y las redes de fijación hacen muy fácil transportar cualquier tipo de bultos, con gran comodidad para las maniobras de carga y descarga.
Como dijimos líneas arriba, probamos la versión provista con el moderno motor diesel de 1.6 litros, que me sorprendió por el rendimiento. En principio me parecía que 110 caballos eran pocos para mover un vehículo de generosas dimensiones. Al poco tiempo de circular me di cuenta de que había mal prejuzgado a este propulsor que, si bien no tiene un desempeño de un deportivo, claro está, muestra reacciones vivaces. La entrega de la potencia es suave hasta alrededor de las 2000 vueltas, luego de lo que se hace cargo el turbo, para entregar muy buenas aceleraciones, recuperaciones y una notable elasticidad.
Este motor va acoplado a una caja de cambio manual de cinco marchas, de recorridos algo largos, con inserciones suaves y precisas. Las relaciones de las marchas altas son largas, una característica que hace que el consumo sea bastante contenido.
Sin esfuerzos se puede lograr un promedio para los 100 kilómetros de 5,7 litros, lo que gracias al tanque con capacidad para 60 litros, entrega una aprovechable autonomía de más de 1000 kilómetros.
El comportamiento dinámico revela que el Grand C4 Picasso es un vehículo confiable, predecible y seguro, algo en lo que contribuye los dispositivos electrónicos, que incluyen el control de estabilidad (EPS), que está asociado con el control de tracción (ASR), que actúa en caso de que patinen las ruedas.
En la ruta, que es su hábitat por naturaleza, va muy firme en las rectas y mantiene bien la trayectoria en las curvas. Aunque es un vehículo relativamente alto y pesado, con un centro de gravedad elevado, la carrocería no se balancea en una medida que pueda molestar en exceso. La suavidad de la suspensión puede restar confianza, pero lo cierto es que dobla con seguridad y sin perder la trayectoria.
En la ciudad también es muy placentero; gracias a la altura al piso pasa sin inconvenientes sobre baches y lomos de burro. El sistema de suspensión, delantera de tipo McPherson y de brazo tirado con barra de torsión atrás tiene un buen compromiso entre confort y estabilidad.
Además, el sistema de dirección, rápido y preciso, tiene la asistencia justa, lo que ayuda en las maniobras de estacionamiento. Se destaca el sistema de frenos con discos ventilados adelante y discos traseros reforzados atrás, asociados a un sistema de ABS con repartidor electrónico de la frenada. Esto hace que el Grand C4 Picasso se detenga en distancias cortas y sin perder la línea.
El interior es un ejemplo de confort y comodidad. Gracias a las regulaciones eléctricas de la butaca y la posibilidad de modificar la altura del volante, es muy sencillo encontrar la mejor posición de manejo, que como en todos los monovolúmenes es elevada.
Tampoco tendrán inconvenientes para acomodarse los habitantes de las tres plazas traseras, ya que además de contar con piso plano, se beneficiarán con la posibilidad de desplazarse longitudinalmente 13 cm y con el reglaje del respaldo.
La tercera fila de asientos no es muy amplia, pero permite viajar a otros dos pasajeros, que se benefician por un suelo más hundido, lo que mejora el espacio para las piernas.
Las terminaciones son de muy buen nivel, y está fabricado con materiales de categoría. Tiene plásticos de distinto tacto, y todos aparentan calidad y buena sujeción.
Sin duda, este nuevo vehículo de Citroën cuenta con un alto equipamiento de confort y seguridad. Gracias a estos componentes, en este último rubro el Grand C4 Picasso obtuvo la máxima calificación (cinco estrellas) en las pruebas de choque efectuadas por EuroNCAP, por protección de los ocupantes, y logró 35 puntos sobre un máximo de 37.
Entre los componentes, se destaca control de velocidad crucero, sensor de lluvia y estacionamiento, climatizador automático cuadrizona, ayuda de arranque en pendiente, computadora de a bordo, perfumador de ambiente, volante multifunción, cristales tonalizados, cortinas parasol en la parte trasera, freno de mano eléctrico y automático, limitador voluntario, regulador de velocidad, equipo de audio con reproductor de CD y MP3, molduras color carrocería, y dispositivo de teléfono manos libres Bluetooth.
En definitiva, el vehículo aporta gran cantidad de detalles para que el conductor y el resto de los pasajeros disfruten al máximo del viaje a bordo.
Citroën le vuelve a aportar a nuestro mercado un vehículo de alta tecnología y calidad con otras virtudes, como el confort de marcha, la versatilidad y la comodidad del interior. Además, tiene una muy buena relación precio-producto.
Sin duda, el nuevo Grand C4 Picasso es una opción altamente confiable en el segmento de los monovolúmenes compactos.






