
En honor del estupendo 206 WRC, tricampeón mundial de Rally, Peugeot lanzó esta edición limitada que refleja la estética y la mística del modelo de competición
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Hay dos tipos de automóviles de competición: los de fórmula y los que se basan en un modelo de calle. Entre los primeros, los Fórmula 1 son los reyes indiscutidos; entre los últimos, los de rally ocupan un lugar preponderante.
Son autos de serie que se hacen de carrera, como el Peugeot 206 World Rally Car, el arma de la marca francesa en el Campeonato Mundial. °Y vaya arma! Tres títulos de marca y dos de pilotos en las tres temporadas que lleva corriendo. De esos triunfos surgió la idea de Peugeot Argentina de homenajear al 206 WRC con esta edición limitada 206 Rallye de 3 puertas.
El Peugeot 206 es un diseño estéticamente agraciado desde su génesis. Es un auto que le gusta a la mayoría de la gente. Si a esto se le agrega una trompa envolvente y masiva, calcada del WRC, un paragolpes trasero más voluminoso, alerón, caño de escape deportivo, llantas de aleación de bonito diseño que dejan ver los frenos, entre otros detalles de estilo, como el furioso rojo de la unidad probada por LA NACION, tenemos un producto, como el Peugeot 206 Rallye, que despierta admiración a su paso.
La onda deportiva continúa en el interior con el volante, de buen grip y diámetro, revestido en cuero, la pedalera y la palanca de cambios, de buen gusto, que remata con el tradicional león de la marca.
Claro está, un auto de espíritu deportivo debe tener una mecánica acorde. En este caso, Peugeot optó por el motor naftero de 1.6 litro, 16 válvulas y 110 CV de potencia máxima que utilizan los 206 XR y XS. Este propulsor se caracteriza por su suavidad y bajo nivel de ruido, así como por su capacidad de aceleración y la elasticidad para las recuperaciones, más allá que entre primera y segunda hay una caída bastante pronunciada de vueltas. Superado esto, el motor trepa rápido y alcanza una velocidad final que supera los 190 km/h.
El comportamiento dinámico del Peugeot 206 Rallye es impecable. Estable en línea recta, franco y sin vicios al doblar, maniobrable y fácil de conducir gracias a una dirección rápida y precisa, y a las dimensiones del vehículo. Al respecto, el Peugeot 206 Rallye sobrepasa los 4 metros de longitud, para reflejar en el diseño la extensión reglamentaria de los World Rally Car. Eso sí, la trompa lanzada y baja hace necesario tomar ciertos recaudos al atravesar cunetas y zonas poceadas, para evitar golpearla. En cuanto a la seguridad, frena muy bien y sin perder la línea, incluso en caminos de tierra, gracias a los cuatro discos. A pesar que carece de ABS, no tiene tendencia a bloquear prematuramente.
La posición de manejo es confortable, aunque a costa de la habitabilidad de los pasajeros traseros, algo normal en un 3 puertas. La butaca del conductor puede regularse en altura, al igual que el volante.
Los comandos son cómodos, excepto las teclas elevacristales, ubicadas detrás de la palanca de cambios, a las que hay que acostumbrarse. Para destacar, el comando satelital de la radio en la columna de dirección y el display digital en la plancha. La selectora de marchas es suave y precisa, pero no espere recorridos cortos y deportivos.
Por la pinta y un precio de 36.900 pesos, apenas 510 más que el XS estándar, el 206 Rallye es una opción excelente para los fierreros que llevan el león en el corazón. Además, con llantas de 16 pulgadas, neumáticos de menor perfil y resortes que lo bajen unos centímetros, hasta el campeón de Rally, Marcus Gronholm, se lo envidiaría.






