
Máquinas especializadas analizan con absoluta precisión los frenos, las suspensiones y la alineación, entre otros aspectos. Con esos datos, el usuario conoce a la perfección el estado de su vehículo y qué piezas deben ser reemplazadas.
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"El diagnóstico integral del automóvil es una forma de hacer mecánica preventiva para no encontrarse con un cúmulo de problemas en el momento de ir a la Verificación Técnica Vehicular (VTV) o al mecánico", explicó Richard Kaufer, que montó un taller especializado en diagnóstico por computadora de distintos sistemas del vehículo, en especial de los que aportan seguridad para poder transitar.
Cuando el auto ingresa en el taller, se controla que la presión de los neumáticos sea la indicada y se ubican las ruedas sobre una placa que, conectada a una computadora, muestra, en 8 segundos, los grados de divergencia o convergencia de la alineación.
Luego se controla, también por medio de sensores que envían su información a la computadora, la dureza y el rendimiento que tienen los amortiguadores, los ejes delantero y trasero, y el peso de cada uno.
Posteriormente, el vehículo se coloca en el frenómetro, que hace girar las ruedas y saca un cálculo en kilogramos/Newton del rendimiento y la fuerza aplicada en cada disco del freno, la diferencia porcentual de rendimiento entre cada uno y el alabeo de los discos o si la campana está ovalada.
En las puntas del elevador hay placas hidráulicas que detectan las holguras. Este procedimiento antiguamente se hacía con palancas para ver el juego de bujes, rótulas, etcétera.
Ahora, mediante un control remoto, se ilumina la pieza que se quiere analizar, mientras el movimiento transmitido por la máquina al tren delantero permite determinar su estado. El auto también es elevado de tal manera que las suspensiones quedan colgando; eso facilita la revisión del juego de cazoletas (pieza ubicada arriba de los amortiguadores). En esta posición se controlan el sistema de escape, cañerías de freno, la alineación de faros con el luxómetro y las posibles pérdidas.
El sistema de control coteja toda la información con los parámetros predefinidos para cada vehículo y determina así los desvíos detectados.
Informe de situación
Se emite un informe de la verificación con el análisis de los valores encontrados en cada prueba y los esperables para ese vehículo; con todo eso se arma una carpeta para el cliente. Si el daño es arreglado por un mecánico, el control siguiente es sin cargo para comprobar la efectividad de la reparación con el apoyo tecnológico.
El conjunto de máquinas es importado: el sistema de control es de Alemania, y el elevador y el medidor de emisión de gases del escape, de Italia.
La máquina soporta autos hasta de 2000 kilos por eje, el proceso tarda 40 minutos y el costo es de 30 pesos para los autos y 50 pesos para las camionetas, la garantía de la revisión cubre la parte tecnológica.
El diagnóstico no está homologado con las plantas de verificación técnica vehicular obligatoria, pero sí informa si el auto va a estar en condiciones de aprobarla. Además, se confecciona un informe escrito de las condiciones en que se encuentra.
Es aconsejable verificar el vehículo cada 10.000 km y hacer una rotación, alineación y balanceo.
La alineación delantera cuesta 28 pesos, y la trasera, 48; la reparación de frenos traseros vale 150 (con rectificación de campana y cambio de cintas); el cambio de pastillas va desde 120 en adelante, y el costo del cambio amortiguadores arranca en los 50 pesos cada uno. A todos las reparaciones hay que agregarles el precio de la mano de obra.
Fuente Consultada: Richard´s Shop, Avda. Andrés Rolón 130, San Isidro, (011) 4723-4078.






