
Actualización de técnicas y herramientas de trabajo destinadas a los talleres
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Una opción para mejorar el servicio y actualizar la tecnología en los talleres del país dedicados principalmente a la reparación de la chapa de los vehículos y más, aquellos que han sufrido daños causados por el granizo o los golpes leves del tránsito diario, se creó el curso de capacitación de desabollado.
"Cada dos años visitamos Automechanika en Francfort, Alemania, para conocer las técnicas más actualizadas del sector autopartista. En la actualidad, ofrecemos cursos de capacitación en diferentes técnicas de desabollado de la carrocería que hayan sufrido pequeños o medianos hundimientos producto de rozamientos, golpes o granizo, pero siempre sin dañar la pintura. Para esto utilizamos herramientas especiales y aplicamos mano de obra artesanal en el proceso de reparación", comentó el socio gerente de Astro Equipos y Servicios, Estefano Pasik.
"Las reparaciones que se aprenden en el curso apuntan a recuperar la pintura original -continuó-. Se arreglan los hundimientos donde la chapa no sufrió estiramiento y daño permanente de la pintura. Pero, si hay estiramiento y marcas en la pintura, recurrimos al método que remueve puntualmente la pintura y se aplica el desabollador neumático Airpuller AP95, que chupa la huella hundida y la pone al ras de la superficie, entre otras novedades."
Este curso dura dos días, con jornadas de 10 horas. Abarca la teoría de la deformación, limitaciones del método, cómo salvar obstáculos, qué técnicas y herramientas básicas se utilizan, el tipo de iluminación aplicable para que los defectos sean más visibles durante su reparación. Y en la segunda etapa, la práctica, que se hace sobre un capot dañado, donde se enseña cómo y por dónde debe comenzar a levantarse la superficie hundida y cómo relacionarla con la luz fluorescente incidente. Para terminar, se hace la reparación de la carrocería completa de un auto dañado por el granizo", dijo el representante de la firma.
Herramientas y útiles
En cuanto a las herramientas que los asistentes pueden usar para la práctica, "se incluye un bastón especial con dos puntas (una aguda y otra de base amplia y convexa), con el que el alumno aprende el inicio del desabollado. También, se trabaja con una serie de palancas con extremos curvos, redondos y achatados con el fin de poder adaptarse a distintos lugares de acceso a los paneles de la carrocería. Y se utilizan chupetes convexos que se adhieren con adhesivos especiales que serán traccionados con un martillo inercial o pinza succionadora, entre otras piezas", aportó el profesional.
Más allá del curso, el taller también ofrece el servicio de reparación y como los daños menores en la carrocería afectan principalmente la estética del auto, hay que tener en cuenta que un arreglo oscila entre "20 pesos si se saca un solo bollo hasta 2500 si estuviera afectado por granizo todo el auto. Además, en este servicio la garantía no es necesaria, ya que no afecta la pintura, porque no produce ningún cambio con el paso del tiempo. Cabe recordar que hay buenos profesionales en este rubro y para reconocerlos se hace apenas reparan la primera abolladura, ahí se analiza cuánto tardó y cómo le quedó, siempre controlando el sector arreglado bajo una luz de tubo fluorescente y mirando en dos ángulo a 90º. Hay muchos que dicen saber hacerlo, pero al verificar como indiqué, aparecen los defectos a la vista. Por esto es necesario saber hacerlo bien", dijo el experto.
Este curso tiene un valor de "1500 pesos más IVA, e incluye el bastón especial de acero inoxidable que sirve para afirmar el aprendizaje con la práctica directa. El próximo curso, de seis participantes como máximo, será dictado por Daniel Ilari, el 21 y 22 de este mes, de 8.30 a 18.30, para que las personas que trabajan puedan asistir. Además, puede realizarlo cualquier joven con buena vista, predisposición y perseverancia para aprender", afirmó el ingeniero.
Así, esta propuesta de realizar un oficio "invita y atrae a los propietarios de los talleres de chapa y pintura que, en muchos casos, envían a sus hijos para que aprendan y mejoren los ingresos de sus talleres. Tenemos casos exitosos de alumnos que hoy son bolleros profesionales. Los procedimientos y las técnicas difundidas en los cursos permiten que los talleristas aprendan que no es top secret este tipo de trabajos".
"El principal beneficio luego de hacer el curso es que los asistentes van a aplicar los nuevos conocimientos y conservarán la pintura original de fábrica igual que las condiciones de cada pieza, como si no hubiese sufrido algún daño el vehículo", concluyó Pasik. Más información: www.astroeys.com.ar






