
Esta semana se puso punto final a una historia que comenzó a escribirse en 1998. A fines de ese año se conformó la mayor alianza conocida en el mundo del automóvil hasta entonces. Daimler-Benz (Mercedes-Benz) y Chrysler Corporation (Chrysler, Jeep® y Dodge) se unieron para formar DaimlerChrysler AG.
Esa unión, que luego se extendió a las filiales mundiales, no fue sencilla.
En el mundo automovilístico siempre se supo de las diferencias culturales de ambas compañías. Dos orígenes, dos formas de ver las cosas, dos modos de entender el negocio.
Unieron capacidades y hay desarrollos conjuntos. Cada uno puso lo mejor de sí. Compartieron plataformas para distintos modelos; intercambiaron tecnología y motores.
Pero a menos de diez años de su unión el grupo se separa. DaimlerChrysler anunció esta semana la venta del 80,1% de sus activos del Grupo Chrysler y Servicios Financieros al fondo privado Cerberus, que pagará 7400 millones de dólares.
La nueva empresa es Chrysler Holding LLC, que tendrá el control absoluto de la producción y comercialización de los vehículos Chrysler, Jeep y Dodge.
Tranquilidad
¿En qué afecta esto a los usuarios argentinos de esas marcas? En nada.
Hay larga vida para los vehículos Chrysler, Jeep y Dodge en todo el mundo, incluido nuestro país. Además, la nueva Daimler mantendrá el 19,9 % de las acciones, por lo que es muy probable que se realicen acuerdos de cooperación entre ambas compañías.
Cerberus Capital Management New York es una de las mayores firmas privadas en el mundo, con 175.000 empleados.
Tiene importantes inversiones en más de 50 empresas, que generan más de 60.000 millones de ingresos anuales.





