De las calles a la carrera más exigente del mundo

Con preparación íntegramente argentina, realizada por los hermanos Barattero en Córdoba, dos unidades de este modelo japonés competirán en el Dakar 2010
Gabriel Tomich
(0)
31 de diciembre de 2009  

Los hermanos Barattero son conocidos preparadores de automóviles de rally. Desde hace más de 20 años, estos cordobeses de Almafuerte, Mario y Fabián, saben mucho de cómo armar un vehículo para competir en el nivel más alto de esa especialidad. No en vano los Barattero constituyen desde hace 7 años el equipo oficial Subaru en el Campeonato Argentino de Rally, con los Impreza del Grupo N4, que también compiten en el Sudamericano y el Mundial, cuando éste llega a nuestras tierras.

Por si fuese poco, Baratec, la empresa del Grupo Barattero dedicada a la preparación de autos de carrera (también fabrican amortiguadores especiales y otras piezas para competición), es Base Team de STI (Subaru Technical Internacional), la división de carreras de Subaru, por lo que son agentes oficiales para la comercialización de los Impreza STI de competición y distribuidores de repuestos y partes en todo el mundo.

Video

El Dakar de este año les despertó la curiosidad respecto de estas duras y exigentes pruebas de rally-raid. Fieles a su idiosincrasia, averiguaron e investigaron todo acerca de esta competencia para llevarle a Subaru Argentina una propuesta concreta: preparar dos SUV Subaru Forester para desafiar a los poderosos equipos europeos (Volkswagen, Mitsubishi, BMW) que compiten en el Dakar. Indumotora Argentina, importadora de la marca japonesa, dio el visto bueno, y al proyecto se sumó YPF con sus lubricantes Elaion, desarrollados especialmente para estos Forester y el Dakar, y combustibles de competición.

Hace pocos días, LA NACION pudo visitar el moderno, pulcro y avanzado reducto de los Barattero en Almafuerte (Baratec) para ver de cerca cómo se transformó un manso vehículo familiar en una verdadera bestia de competición, el Subaru Forester Raid T1.

Con un agregado extra, una vuelta en un Impreza N4, a ritmo de carrera por un tramo de las sierras cordobesas, como copiloto de Gabriel Pozzo, campeón de la Copa del Mundo de Rally Grupo N 2001. El cordobés Pozzo y el japonés Yoshio Ikemachi serán los pilotos oficiales de la escuadra Subaru Elaion.

Fórmula registrada

El vehículo original, el Subaru Forester de calle, responde a lo que se denomina la Fórmula Subaru, compuesta por la tracción integral Symmetrical All Wheel Drive (ampliamente probada en las carreras de rally), más el clásico motor boxer de la marca japonesa (que asegura un centro de gravedad bajo y mayor estabilidad). El Forester en particular también suma una sólida carrocería basada en el concepto de bastidores de refuerzo en forma de anillo.

Esta plataforma fue mantenida, obviamente reforzada con estructuras tubulares adelante atrás y en el habitáculo, que no sólo aportan seguridad a los pilotos, también mayor rigidez torsional, algo invalorable en un vehículo de competición.

"Esto nos diferencia de varios rivales, como el Volkswagen Touareg y el BMW X3, por ejemplo, que son prototipos con chasis tubulares y carrocería de fibra de vidrio", remarca Fabián Barattero.

El motor también fue preparado en Baratec. La mecánica original del Forester es un 2.0 naftero de cilindros opuestos de 4 cilindros que entrega 150 CV a 6000 rpm de potencia y un torque de 196 Nm (20 kgm) a 3200 vueltas.

Con la incorporación de un turbocompresor y los trabajos de redimensionamiento de los conductos de admisión y escape, además de otras licencias del reglamento, más la electrónica Motec de competición para la gestión de la inyección de combustible y el encendido, el Subaru Boxer duplicó su potencial y llega a los 300 CV y a un impresionante torque de 570 Nm (58,1 kgm).

"De todas formas, en principio vamos a ir con unos 50 CV menos del máximo que podemos alcanzar para preservar la mecánica. En función del desarrollo de la carrera podemos modificar ese parámetro mediante cambios, básicamente, en el software de la electrónica", afirma Mario Barattero.

La transmisión también fue modificada con la incorporación de una caja de velocidades de competición de 5 marchas secuencial (limitada por el reglamento del prueba). El Forester del Dakar cuenta con tres diferenciales autoblocantes: delantero, trasero y central, todos del tipo mecánico, con multidiscos de tres placas de carbono. Un paquete de gran robustez, indispensable para el duro castigo que recibe la transmisión frente a terrenos muy diversos.

Otro elemento que no se salva de una exigencia continua es la suspensión. Especialistas en este tema, los hermanos Barattero utilizan suspensiones progresivas con dos conjuntos de amortiguador y espiral (regulables) por rueda, anclados a un esquema de doble trapecio tanto adelante como atrás.

También los frenos sufren un gran desgaste y sólo los de competición pueden resistir el trajín. Así, el Forester Raid T1 está equipado con discos ventilados delanteros y traseros de 295 mm de diámetro, con cálipers AP de aluminio. A esto se suma un sistema de freno de mano hidráulico de dos vías, que utiliza para hacer sacar la cola del coche en algunas curvas.

Tal es la exigencia de estos elementos que, además del clásico radiador para refrigerar el agua del motor, también cuenta con elementos de enfriamiento para el aceite del propulsor, de la caja de cambios y de los diferenciales.

El rodado original de medida 215/65R16 del Forester de calle fue cambiado por neumáticos más anchos y de mayor perfil, 235/85R16, montados en llantas de 7x16 pulgadas.

Las dimensiones externas también se modificaron. Así, la distancia entre ejes es más larga (aumenta la estabilidad direccional), pasando de 2615 mm a 2900; pero el largo total es inferior (pasó de 4560 mm a 4190), mientras que se incrementó el ancho (de 1780 a 1975 mm) y la altura (de 1700 a 1880 mm). La trocha del Forester Raid T1 es de 1730 mm contra 1530 del original.

El peso del auto que correrá el Dakar es de 1750 kilogramos contra 1495 de la versión más equipada del Forester normal.

A prueba

Durante las últimas semanas el Subaru Forester Raid T1 fue puesto bajo intensas pruebas con la conducción de Gabriel Pozzo. Este exigió a fondo la unidad de test (con múltiples sensores para medir la presión y temperatura en elementos críticos como el motor y los amortiguadores, entre otros) para determinar los límites del potencial, resistencia, capacidad de recuperación, balance y reacción sobre diversos tipos de suelos y obstáculos como arena pesada, tierra, piedras y barro.

En cada una de las pruebas, además, el Equipo de Asistencia Técnica y Desarrollo de Lubricantes de YPF retiró muestras del aceite (Elaion Competición, desarrollado en conjunto con Oreste Berta) para comprobar el funcionamiento de éste que resultó óptimo luego de más de 9000 kilómetros de prueba, un recorrido mayor que el de la propia carrera.

"Quedamos muy contentos -señala Mario Barattero-. Toda la máquina respondió mejor de lo que esperábamos y no tuvimos problemas con los filtros de aire, que desarrollamos nosotros mismos, y que es un elemento vital en esta prueba.

"No aspiramos a ganar, pero sí a realizar buenos parciales y que por lo menos uno de los dos llegue al final. Ese será un probado premio a este desarrollo íntegramente argentino".

ADEMÁS

MÁS leídas ahora

Esta nota se encuentra cerrada a comentarios

Descargá la aplicación de LA NACION. Es rápida y liviana.