
El Chairman, fabricado en Corea, ofrece lujo y tecnología sin ocultar su parentesco con Mercedes-Benz.
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Cuando regresé de Corea le mostré a varios compañeros de la redacción la foto de un automóvil que nos presentaron en el país asiático. Las respuestas fueron rápidas, seguras y directas: "Es un Mercedes, por supuesto".
Incrédulos, no salían de su asombro cuando les contaba que se trataba del Chairman, un lujoso producto de Daewoo. Por supuesto, no perdí la oportunidad de bromear ("Ustedes no saben nada de autos"), antes de explicarles que se trata de un automóvil que nació de un acuerdo entre Ssangyong y Mercedes-Benz para el uso de tecnología, licencia que durará hasta mayo del 2006 y que desembocó en el desarrollo de un auto basado en la plataforma del Clase E, que se presentó para consumo interno coreano hacia fines de 1997.
Daewoo, que al comprar Ssangyong también adquirió los derechos del acuerdo, decidió lanzar este auto, casi un clon de Mercedes-Benz, a nivel mundial, aunque con acceso restringido a algunos países como Estados Unidos y Alemania, entre otros.
El Chairman, que se produce en la planta de Pyongtaek, Corea del Sur, y que fue diseñado por Joseph Gallitzendöfer (ex Mercedes), ya se ofrece en la Argentina en sus dos versiones: limosina y sedan.
Justamente, tuvimos la oportunidad de probar el CM600S, primer sedan que llegó a nuestro mercado y, con exclusividad, se lo presentamos.
El diseño exterior, lo dicho, es similar al Clase E con algunas diferencias en su trompa, en la que se destaca el ornamento, que cambia la estrella por una pieza circular; la parrilla enmarcada, que combina elementos horizontales y verticales, y los grupos ópticos (típico de los autos orientales) de forma elíptica. Elegante y señorial, está todo combinado para que este auto de gran porte (más de 5 metros de largo) no pase inadvertido.
Habitabilidad de primer nivel
El ingreso-egreso no presenta inconvenientes en ninguna de sus plazas, primero por el amplio ángulo de apertura y luego por uno de los chiches que por sí solo habla a las claras de la tecnología puesta al servicio del confort: el sistema easy acces. Al abrir las puertas, la butaca del conductor y los asientos traseros se deslizan hacia atrás permitiendo un acceso o salida más fácil para luego colocarse, todo en forma automática, en la última posición elegida.
El conductor, cualquiera sea su talla, no tendrá inconvenientes para encontrar su posición de manejo, ya que la butaca y el volante (altura y profundidad) regulan por comandos eléctricos. Una vez adaptada, la posición se puede grabar en una de las tres memorias que organizan hasta la posición de los retrovisores y las emisoras de radio preferidas. Los que viajen atrás también podrán acomodarse a su gusto utilizando sus propias regulaciones, ubicadas en la consola del posabrazos en la que, además de los interruptores para la calefacción de los asientos, hay un comando satelital (lo mismo que en el volante) del equipo de audio AM/FM con pasacassette, cargador de 12 CD, 10 parlantes y TV, que en nuestra unidad todavía no estaba instalada.
El lujoso interior, por sus encastres, terminaciones, materiales y el elevado equipo de confort (con más de 25 ítem automatizados), cumple con las expectativas de un auto del segmento superior. Muy buen gusto en la combinación de la madera y el cuero y una ergonomía en los controles que sólo tiene sus puntos débiles en el comando satelital de la radio, mal ubicada en el volante, y en el control de crucero, de fácil mando, pero que hay que acostumbrarse a usarlo, ya que al estar colocado en la misma palanca también se puede accionar el limpiaparabrisas.
Cuidado al abrir las ventanillas si llueve; la falta de un perfil de desagote hace que el agua que viene del techo caiga sobre los posabrazos. Luego, todo está impecablemente diseñado para una excelente habitabilidad.
La combinación de la asistencia de su dirección y su esquema de suspensiones aportan un muy buen confort de marcha tanto en la ciudad como en la ruta, donde da la sensación de no tener que manejarlo; el auto va firme y dobla sin inconvenientes ni movimientos en curvas rápidas, pero se nota una tendencia inicial al rolido, en las muy cerradas.
Motorización
El Chairman CM600S está provisto de un motor biálvero de 6 cilindros en línea licenciado por Mercedes-Benz, por lo que está construido con las mismas especificaciones, al igual que su caja de cambios automática de 5 velocidades.
Silencioso y eficiente, entrega un comportamiento dinámico que impresiona por su despliegue. Los primeros movimientos son un tanto lentos (hablamos de un vehículo de alrededor de 1700 kilogramos de peso), sus 220 CV se dejan sentir a partir de que se alcanzan las 3000 rpm, luego se advierte que el cuerpo se pega al asiento por su aceleración progresiva.
El consumo es elevado y más si se le imprime un ritmo alegre, que el auto por sus características casi exige. Tenga a mano su tarjeta de crédito para llenar el tanque de 80 litros cada 460 kilómetros en la ciudad y un poco más de 720 kilómetros en ruta.
El precio es realmente conveniente si se tiene en cuenta la relación con el equipamiento-producto y lo convierten en una seria opción para los que buscan un auto con tecnología y de alto nivel.
Nos gustó
- Equipamiento
- Habitabilidad
- Tecnología
- Motorización
No nos gustó
- Consumo
- Tendencia al rolido






