
Daewoo introdujo un auto urbano por excelencia que sorprende por su buena relación de precio-equipo-producto.
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El Daewoo Matiz es uno de los máximos exponentes de los denominados citycars, la nueva y creciente generación de automóviles de pequeñas dimensiones y de baja cilindrada, que está haciendo furor en el mundo con una creciente demanda de los usuarios.
Luego de que se mostrara por primera vez en nuestro país en el Salón del Importado (realizado a fines del año último), tuvimos la oportunidad de asistir a su lanzamiento oficial en Corea, su país natal, donde realizamos un pequeño contacto. Ahora, recientemente incorporado a nuestro mercado, le realizamos una prueba más a fondo, en la que demostró su notable funcionalidad.
Este hatchback de 5 puertas, que comparte la plataforma del conocido Tico (con el que convivirá en los mercados), fue diseñado por Italdesign y presenta, a nuestro gusto, un exterior agradable y moderno.
En el frente, bien lanzado y sin solución de continuidad con el parabrisas, se destacan las ópticas redondeadas integradas al capot. El paragolpes y spoiler, formados por una sola pieza, contienen, en la parte superior, las luces de giro y, en el sector inferior, una gran toma de aire.
Atrás resaltan los grupos ópticos elipsoidales integrados al guardabarros que terminan sobre el amplio portón, con una apertura desde el techo hasta la altura del gran paragolpes trasero, que facilita la carga-descarga de bultos en un baúl en el que, con los asientos traseros en su posición habitual, no sobra el espacio.
Esta contrariedad tiene su por qué; debemos recordar que estamos hablando de un vehículo de pequeñas dimensiones en el que se da prioridad al espacio para los ocupantes y, en este aspecto, los ingenieros coreanos hicieron un gran trabajo ya que, y a no dudarlo, el interior ostenta un generoso volumen para transportar cómodamente cuatro adultos. En su descargo, se puede resaltar que los asientos traseros se rebaten (60/40) hasta dejar una superficie plana, con lo que logra mejor capacidad para los bultos más grandes.
Otras de las virtudes de su interior son la luminosidad, con amplias superficies vidriadas, y las buenas terminaciones, con calidad de materiales y combinación de colores que entregan un aire juvenil y moderno.
Gracias a la amplitud de sus puertas, el ingreso a sus plazas no presenta inconvenientes. Cualquier conductor, sin importar su tamaño, tendrá la posibilidad de encontrar una posición de manejo relajada además, la configuración de la carrocería y las butacas del Matiz otorgan una postura elevada sobre el común de los vehículos, lo que da la ventaja de poder mirar más lejos al conducir, una de las primeras reglas de seguridad en el manejo.
Un motor económico
El Matiz está impulsado por una planta motriz de 800 cc, que se mostró eficiente y verdaderamente ágil.
Sin duda, el ámbito de la ciudad es el que mejor le queda. Se mueve como pez en el agua en el nutrido tránsito urbano, en el que su motor no duda en responder a los requerimientos del pie derecho. Dispone de una primera marcha corta que transmite muy buena potencia para el pique corto, con un torque suficiente para que al exigirlo en segunda y hasta en tercera responda con correctas aceleraciones.
La caja, muy bien relacionada, permite una selección de cambios precisa y suave. La buena asistencia de la dirección ayuda a su dinamismo en el tránsito de la ciudad, donde por sus pequeñas dimensiones siempre se encontrará un lugarcito para acomodarlo.
En la ruta no desentona y exhibe un comportamiento más que aceptable. Un tanto ruidoso al exigirlo en alta, el motor se siente muy cómodo a una velocidad crucero de entre 120 y 130 km/h. En este terreno, donde por su amplia superficie lateral se ve afectado por los vientos que pegan en su costado, se debe estar atento al intentar los sobrepasos. No hay que olvidarse de que conducimos un auto de 800 cc que entrega aceleraciones suaves en los cambios altos, sobre todo en quinta (claramente una sobremarcha), por lo que es siempre conveniente, para hacerlo con rapidez, bajar un cambio al iniciar la maniobra.
El confort de marcha, tanto en la ciudad como en la ruta, está basado en su muy buen esquema de suspensiones (tipo MacPherson delantera y de brazos traseros con resortes cónicos y amortiguadores hidráulicos) que le confieren una buena tenida en las curvas y estabilidad direccional.
Otro de los puntos a favor del automóvil, y una excelente noticia que el bolsillo aplaudirá, es la de su contenido consumo. Podrá circular más de 420 kilómetros en la ciudad y cerca de 650 en la ruta antes de llenar el tanque de 35 litros.
El precio, que muestra una conveniente relación con el producto-equipamiento, convierte al Daewoo Matiz en una más que interesante opción para los que estén decididos a sumarse a las filas de los que prefieren un auto ciudadano, económico, compacto y funcional.
Equipamiento
A pesar de ser un vehículo pequeño y de precio accesible, asombra por su elevado equipo de confort y seguridad. La versión SE trae, de serie, aire acondicionado, dirección de potencia, cierre centralizado y levantavidrios eléctricos, cuya ubicación (delante del freno de mano) penaliza la ergonomía general del resto de los controles.
En el ítem de la seguridad, que supera el estándar fijado por la norma Euro 2000, presenta carrocería con deformación programada, cinturones de seguridad inerciales, frenos con ABS y airbags dobles.
Nos gustó
- Motorización
- Comportamiento dinámico
- Equipo de confort y seguridad
No nos gustó
- Insonorización a alta velocidad
- Posición de levantavidrios






