
Citroën presentó en el Salón de Ginebra la versión eléctrica de su clásico Mehari, con carrocería plástica y motor de 67 CV
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Sin duda, el Mehari es un vehículo icónico. Desde que Citroën lo presentó en 1968, este auto, sinónimo de diseño impertinente, logró cambiar los códigos de los cabriolets al ofrecer su carrocería plástica, colores pop y una proyección desvergonzada.
A poco de cumplir medio siglo de existencia, la automotriz hizo renacer su espíritu al presentar en el último Salón del Automóvil de Ginebra el E-Mehari, que, adaptado a los tiempos, llega ahora 100% eléctrico.
El Mehari apareció en Francia cuando la generación protagonista del Mayo Francés tomó las calles parisinas buscando mayor libertad. Así, la marca intervino en el mercado con un modelo que apuntaba a personas vanguardistas y que disfrutaran del tiempo libre, del ocio y del mar.
Este descapotable atípico fue construido sobre el chasis del Dyane 6 (modelo del segmento B) y ofrecía gran versatilidad, practicidad y economía. Mediante su ingenioso cuerpo en plástico ABS modular que alcanzaba un peso ligero total de 525 kg y con una resistencia total a la corrosión, se promocionó la posibilidad de lavarlo hasta por debajo, con el mero uso de un chorro de agua mediante una manguera.
De inmediato, el Mehari tuvo gran éxito y se convirtió en un símbolo de libertad, exaltando el estilo de vida simple y sin preocupaciones. Tanto, que estuvo presenten en películas que fueron furor en ese momento, como Le Gendarme (El Gendarme), con Louis de Funès, o participando en varias carreras del mundo como la Lieja-Dakar-Lieja, en 1969, o la París-Kabul-París, en 1970, entre otras y, prestó servicio en las fuerzas armadas y la Gendarmería francesa.
El Mehari tradicional se produjo hasta 1987, después de producirse 145.000 unidades.
Ahora, recargable

Casi tres décadas más tarde, del fin de esta saga, este clásico vuelve a recuperar el espíritu de otra época con la presentación del heredero, el E-Mehari.
Éste retoma los fundamentos de su antecesor: es descotracturado y modulable. Así, este cabriolet liviano de 3,81 m de largo, 4 plazas (más una banqueta trasera abatible), chasis elevado, carrocería de plástico termoformado con colores llamativos (azul, naranja, amarillo y beige) resistente a la corrosión y a los pequeños golpes y ópticas de doble piso, sigue siendo un auto de vanguardia.
En su habitáculo íntegramente lavable, el equipamiento es sencillo, el techo es desmontable y según se solicite, en la lona se combinan dos colores (negro y rojo o anaranjado) tanto como en los tapizados interiores (beige o anaranjado) y traen un estampado en la parte central inspirado en el universo de los deportes náuticos. Elaborados en TEP, estos tapizados son totalmente impermeables. Además, respecto al volumen de carga, si se retira el asiento trasero, ofrece la posibilidad de transportar hasta 800 litros.
El E-Mehari, agrega la modernidad de un motor de 67 CV, 100% eléctrico mediante una batería seca (no la afectan los cambios climáticos) LMP puesta a punto por el Grupo Bolloré, con una autonomía de 200 km y una velocidad máxima de 110 km/h, necesita para una recarga completa 8 horas (en toma de 16A) y para un 60%, 6 horas.
En Europa, la comercialización del E-Mehari comenzará en el segundo semestre de este año.






