
Fiel al estilo kinetic design, la segunda generación de este SUV tiene nueva mecánica, más espacio y mucho equipamiento
1 minuto de lectura'

Los utilitarios deportivos compactos son vehículos versátiles. Por eso casi no hay fabricante que no cuente en su catálogo con un vehículo de este tipo.
Ford no es la excepción. Así, hace pocos meses presentó en la Argentina la nueva generación del Kuga, SUV que ahora se produce en España y que incorpora muchas novedades en materia de diseño, mecánica, tecnología y equipamiento, respecto de su antecesor (que se importaba desde Alemania).
Desde el punto de vista estético, este nuevo Kuga es fiel al estilo Kinetic Design de la marca del óvalo. Más interesante es que, aun sin variar la distancia entre ejes (no cambió la plataforma), este Kuga es 84 mm más largo que el precedente, lo que significa más espacio para los pasajeros traseros (notoriamente mayor y con piso plano) y 100 litros más de capacidad del compartimento de carga (muy bienvenidos), que ahora es de 456 litros con el asiento trasero en posición normal y de 1655 si se lo rebate. El nuevo diseño acentuó el perfil aerodinámico, que ahora tiene un coeficiente Cx 0,33 contra 0,38 de la versión anterior, en procura de mejorar el consumo en ruta.
El interior tiene un diseño sofisticado y muestra la ergonómica y correcta disposición de comandos y elementos de confort de los nuevos modelos de Ford.
Probamos la versión Titanium AWD AT6, tope de gama, que hace honor al downsizing (reducción de la cilindrada) con la inclusión del motor GTDi EcoBoost de 1.6 litros con turbocompresor, en reemplazo del anterior 2.5 de 5 cilindros, 200 CV y 320 Nm (32,6 kgm), que equipaba a la primera generación.
Pequeño y potente
El moderno y silencioso propulsor GTDi EcoBoost 1.6 cuenta con inyección directa de combustible, sistema variable de apertura de válvulas (VVT), doble árbol de levas a la cabeza y 16 válvulas para entregar una potencia máxima de 180 CV a 5700 rpm, y un par motor de 240 Nm (24,5 kgm) entre 1600 y 4000 rpm, un largo rango de revoluciones para impulsar un modelo que pesa 1682 kg en orden de marcha.
Este propulsor se combina con una caja de velocidades automática convencional (con convertidor de par) de 6 marchas, que tiene un funcionamiento suave, silencioso y rápido, casi sin patinamientos. Está bien relacionada. La 5ª es directa y la 6ª, una sobremarcha que permite circular a 120 km/h con un descansado régimen de sólo 2500 rpm.
Así, el conjunto mecánico, sin deslumbrar (acelera de 0 a 100 km/h en algo más de 10 s), se muestra muy ágil para moverse en la ciudad (gracias al par motor y el escalonamiento de los cambios). En la ruta se mueve con soltura en modo Drive, aunque siempre es posible rebajar un cambio o subirlo en forma manual, mediante una tecla en la selectora, antes que la electrónica retome el comando de la caja. Sin embargo, en el modo Sport, que hace los cambios más rápidos y eleva el régimen de giro, hace la marcha mucho más vivaz y veloz.
En contra de lo que se puede esperar por la baja cilindrada, el turbo, la eficiente transmisión y la aerodinámica, el consumo de este Kuga es bastante elevado (¿culpa de la electrónica de la inyección?). Así, consume 12,7 l/100 km en ciudad y 10,2 a 120 km/h. Con un tanque de 60 litros, la autonomía queda algo limitada en viajes largos.
El comportamiento dinámico y el confort de marcha son impecables, lo que proporciona un andar muy seguro y aplomado. Para esta excelente dinámica convergen la tracción integral inteligente AWD (All Wheel Drive), que monitorea el patinamiento de las ruedas y reparte el par motor; las suspensiones independientes en ambos trenes (McPherson delantero y multibrazo trasero), y una amplia batería de elementos de seguridad activa: controles de estabilidad (ESC) y dinámico de torque en curvas (TVC), sistemas de atenuación de riesgo de vuelco (RSC) y de asistencia de arranque en pendiente (HLA), y control de balanceo de remolques, además de un excelente sistema de frenos con 4 discos, ABS, distribución electrónica (EBD) y asistente de frenado de emergencia (EBA), que detiene a este Ford en 38 m de 100 km/h a 0.
El Kuga es un SUV diseñado para circular básicamente sobre asfalto, pero fuera de él se mueve con soltura tanto en caminos de tierra como en arena. Aunque no dispone de bloqueo central para fijar el reparto del par motor entre los ejes como algunos rivales, el sistema AWD resulta muy eficaz. Además, en modo Sport manual (permite al conductor disponer de los cambios a voluntad) se puede utilizar la marcha adecuada para beneficiar la tracción.
A puro confort
La posición de manejo es muy confortable. La butaca (los tapizados son de cuero) tiene múltiples regulaciones eléctricas, y la columna de dirección se ajusta en altura y profundidad. Además es calefaccionada, igual que la derecha, que tiene regulación manual.
Todo el entorno del conductor es sofisticado y repleto de información. El equipamiento es amplio. Incluye el sistema multimedia Sync más una pantalla de 5" no táctil (algo pequeña), que también sirve para el navegador y para ver las imágenes generadas por la cámara de retroceso trasera (además tiene sensores acústicos adelante y atrás). Por si fuera poco cuenta con asistente de estacionamiento, que se encarga de encontrar el espacio y de maniobrar el volante en forma autónoma, que se activa con una tecla debajo del climatizador automático bizona. Además incorpora un muy buen equipo de audio Sony con 9 parlantes.
El tablero, muy completo, tiene un display con múltiple información (consumos, odómetros, autonomía, etcétera) y gráficos para mostrar, por ejemplo, cómo distribuye el sistema AWD la potencia entre las ruedas. Muy eficiente.
Este Ford Kuga Titanium está sujeto al impuesto interno del 50% (en la práctica, 100%), por lo que su precio es de 724.403 pesos; aunque las versiones 4x2 SEL y la SEL AWD cuestan $ 398.211 y $ 399.966, respectivamente.ß






