
La tercera generación de este SUV urbano conjuga calidad y aptitudes para circular dentro y fuera del asfalto
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SAN MARTÍN DE LOS ANDES.– "El Santa Fe fue el modelo que permitió posicionar la marca Hyundai en la Argentina." Estas palabras de Ernesto Cavicchioli, vicepresidente de Hyundai Motor Argentina, fueron la carta de presentación en esta ciudad patagónica de la tercera generación de este exitoso SUV.
La historia del Hyundai Santa Fe nació en 2000 con la primera generación, que no llegó al país. La segunda, de 2006, junto con el modelo 2009 (face lifting y cambios mecánicos), fueron las versiones presentadas por Hyundai en la Argentina, con ventas que llegaron a 5500 unidades en los últimos 5 años.
Íntegramente nuevo, el Santa Fe 2013 es un SUV grande con estética más moderna y deportiva, que Hyundai llama Storm Edge. A tono con las tendencias actuales, Hyundai abandonó las formas redondeadas para ofrecer ahora un estilo de líneas rectas y ángulos, con trompa más lanzada, con nueva parrilla y ópticas felinas, que incorporan faros de xenón con proyectores cuadrados.
El trabajo aerodinámico es notorio en las nuevas dimensiones del modelo, que mantuvo la distancia entre ejes de 2700 mm, pero es 40 mm más largo (4690 mm) y 5 mm más ancho, pero bajó 45 mm la altura (1680 mm), que se suma a 70 kg menos de peso, para reforzar un concepto aerodinámico y de distribución de masas más eficiente. Este Santa Fe tiene un coeficiente aerodinámico Cx de 0,34 contra 0,37 del precedente.
Así, el lateral ofrece líneas muy fluidas y agresivas que continúan en la zona trasera, donde se destacan el deportivo caño de escape doble y el amplio portón (sin manija exterior), que incluye un pequeño alerón.
El concepto de este Hyundai Santa Fe está en línea con lo que exigen los usuarios de este tipo de modelos: máximo confort (como un sedan) combinado con utilidades de SUV; entre ellas, salir del asfalto para ir a la playa o transitar un camino con nieve o barro.

Con esta filosofía, el habitáculo es muy amplio y con detalles que realzan el espíritu viajero de este modelo. Así hay versiones de 5 y 7, asientos y lo que es mejor, el asiento trasero es rebatible y se desplaza longitudinalmente. Es imposible viajar incómodo en la parte posterior del Santa Fe, cualquiera que sea el tamaño del pasajero. Por si fuese poco, tiene una distribución del tipo 4:2:4, que permite rebatir la angosta parte central para transportar objetos largos (esquíes, cañas de pesca, etcétera).
Otro lujo es el versátil techo panorámico, que abarca casi toda la extensión del panel superior del Santa Fe. Además de aportar luz y visibilidad, este techo no es fijo. La parte delantera se abre para dejar entrar el aire e internamente cuenta con una cobertura tipo black out que puede cerrarse total o parcialmente, todo manejado en forma eléctrica. Las ventanillas traseras cuentan con prácticas cortinas. Otro detalle: las puertas cubren los zócalos, por lo que el barro y la suciedad quedan del lado externo. Así, los pantalones están a salvo de manchas al bajar del Santa Fe.

El diseño interior también es más moderno y sofisticado. En el marco del salto de calidad del modelo, el conjunto consola y tablero tiene mejores materiales y terminaciones. Este Santa Fe incorpora Bluetooth y tiene un alto nivel de equipamiento sin faltantes y con dispositivos propios de la alta gama, como múltiples airbags, tapizados de cuero y más. Eso sí, la pantalla central es pequeña y carece de navegador.
En la presentación oficial en la Patagonia manejamos la versión 4x4 naftera de 5 asientos, que está equipada con un motor 2.4 16v con sistema de variación de válvulas, que entrega 176 CV a 6000 rpm y un torque de 23,1 kgm a 3750. Muy elástico, trabaja en conjunto con una caja automática de 6 marchas con opción manual secuencial, que mostró sus virtudes (para apurar rebajes y cambios ascendentes) en la montaña, junto con el impecable sistema 4x4 On demand que regula la transmisión de potencia a las ruedas traseras (las delanteras siempre son motrices) en caso de patinamientos. Este sistema también tiene un bloqueo para forzar la distribución de potencia entre ambos ejes y se combina con un control de estabilidad/tracción, y controles de descenso (DAB) y ascenso (HAC).
Puesto a prueba en un áspero camino de montaña que lleva a los lagos Currehué Chico y Grande, y al campo de lava petrificada El Escorial, el Santa Fe respondió muy bien en un trayecto con piedras, barro y huellones. En el asfalto y el ripio, el comportamiento dinámico y el confort de marcha son impecables.
Mención aparte para la dirección Flex Steer con tres modos de funcionamiento: Confort (blando), Normal y Sport (duro), que permite adaptarla a la maniobra o el tipo de manejo.

Por ahora, la gama del nuevo Hyundai Santa Fe está compuesta por versiones 4x2 nafta con caja manual (US$ 51.000) y automática de 6 marchas (US$ 52.500), ambas de 7 asientos. Le siguen las 4x4 Nafta AT6 de 5 asientos (US$ 62.500) y 7 asientos (US$ 64.500). En poco tiempo llegará, además, la versión 4x4 diésel CRDi 2.2 de 197 CV AT6, con un precio de 78.500 dólares.
Datos
176 cv
Es la potencia del motor naftero de 4 cilindros en línea 2.4 16 válvulas con sistema CVVT de variación de válvulas






