
La nueva versión del utilitario deportivo cuenta con un rendidor motor de 175 CV; ofrece todo lo necesario para disfrutar con toda la familia
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Desde hace varios años los vehículos coreanos han dejado de ser una incógnita para convertirse en una probada opción. En el caso de Hyundai, el mayor fabricante de ese país, por ejemplo, es admirable la voluntad por ganarse un lugar en los mercados internacionales (por supuesto, también en el nuestro) ofreciendo vehículos confiables para todos los gustos y usos, y de alta calidad y tecnología. Además es una de las automotrices que más experiencia tiene en el segmento de los todoterreno en el nivel mundial.
Ahora, continuando con la política de ampliar la gama de productos, ofrece en la Argentina una nueva versión del utilitario deportivo (SUV) urbano Tucson. Se trata del provisto con el nuevo motor naftero V6 de 2.7 litros, que entrega una potencia de 175 CV, con transmisión automática secuencial (H-matic), que tuvimos oportunidad de probar.
Este SUV de tamaño mediano, que es el más reciente 4x4 de la marca y que, desde su lanzamiento, hace dos años, vendió más de 240.000 unidades en todo el mundo, deja a las claras la posibilidad de competir con varias virtudes en este nicho tan competitivo, con vehículos como el Honta CR-V, la Nissan Xtrail o la Rav4.
El diseño, a nuestro gusto bien logrado, recuerda también a otros modelos de la familia, aunque tiene rasgos que le otorgan personalidad única, sobre todo por su frontal, en el que exhibe líneas fluidas y redondeadas.
El conjunto, en el que sobresale un capot de líneas suaves, el ancho de las trochas, los amplios grupos ópticos y los faros antiniebla (en el paragolpes central, de serie en toda la gama), y los pasarruedas bien marcados, le otorga el aspecto robusto y musculoso que se le exige a cualquier todoterreno.
El motor V6 de 2.7 litros usado en el Tucson mueve muy bien a este vehículo, entregando buenas aceleraciones y recuperaciones, y sobre todo una gran elasticidad.
Está construido enteramente en aluminio y dotado de culatas de cuatro válvulas por cilindro, cuya potencia máxima se sitúa en 175 CV a 6000 rpm, con un aprovechable par máximo de 24,6 mkg a 4000 vueltas.
Este propulsor tiene un sistema calibrado de entrada, de largo variable, que le proporciona un despliegue de fuerza más suave. La caja automática que complementa el buen desempeño del motor engrana con suavidad en modo automático y responde con precisión en el modo secuencial manual.
La transmisión entrega la potencia en forma suave, pero sostenida, dándole un buen dinamismo, aunque lo deja fuera de la categoría de los deportivos.
El consumo tampoco desentona con este tipo de motor. Sin cuidarse, se puede lograr un promedio de 10 litros/100 kilómetros, lo que gracias a tu tanque de combustible de 65 litros da una autonomía promedio de 650 kilómetros.
El comportamiento dinámico es uno de los puntos más fuertes de esta SUV. La amplitud de las trochas y la distancia entre ejes le entregan un andar sobresaliente.
También, gracias a la eficacia de las suspensiones (McPherson delantero y de brazos múltiples atrás) sorprende por sus notables respuestas, tanto en el circuito urbano (donde muestra el confort de una berlina), como en la ruta, en la que lo nota firme en las rectas y estable en las curvas veloces, con poco balanceo de la carrocería.
Off-road
El comportamiento fuera del asfalto también es muy bueno por el sistema de tracción total con control electrónico.
En condiciones normales, el 100% del par se transmite a las ruedas delanteras. Cuando el sistema detecta pérdidas de tracción, modifica el reparto, pasando par al eje posterior para corregir esas pérdidas hasta un reparto máximo de 50/50. Además, es posible bloquear la transmisión entre ejes manualmente, liberándose automáticamente al superar los 35 km/h.
En lo que se refiere al equipamiento este SUV se convierte en un referente, ya que posee todos los adelantos de última generación, con una alta dotación tecnológica, sobre todo en lo referente a la seguridad, con algunos elementos inéditos en este segmento.
Se destaca el sistema ABS+EBD (con disco en la cuatro ruedas), control de tracción (TCS), control electrónico de estabilidad (ESP), cinturones inerciales de tres puntos en las cinco plazas, retrovisores eléctricos con desempañador, luces antiniebla delanteras y traseras, y además, nada menos que seis airbags de serie en (frontales, laterales y de cortina).
En el sector del confort cuenta con control de velocidad crucero, climatizador automático, techo solar eléctrico, radio CD con MP3 Pioneer, volante y palanca de cambios en cuero, computadora de a bordo, cierre central de puertas con alarma, inmobilizador y vidrios tonalizados, entre otros.
El precio, sin duda, tiene una conveniente relación con el producto-equipamiento.
El Hyundai Tucson V6 se caracteriza por su imagen más atractiva y moderna, y por su gran habitabilidad y modularidad interior. Su mecánica ofrece buenas prestaciones a pesar del enorme peso que tiene que arrastrar.
La efectividad de sus suspensiones llega a sorprender, ofreciendo muy buenos resultados en caminos de tierra o incluso zonas embarradas.






