
La Hilux SR5 es confortable en el asfalto y virtuosa en los caminos fuera de ruta
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Con sus pickups Hilux, Toyota se ha consolidado como una de las empresas líderes en el segmento de los utilitarios.
Disponibles en versiones de cabina simple y doble, con tracción simple y 4x4 y dos niveles de equipamiento, este vehículo conquistó rápidamente a los usuarios argentinos.
Su silueta se ha vuelto costumbre tanto en las calles de las ciudades, donde mucha gente la utiliza como primer vehículo familiar, como en el campo, donde es una fiel aliada del trabajo cotidiano.
El modelo top de la familia es la SR5, una pickup doble cabina, de doble tracción y buen nivel de equipamiento.
Desde el primer momento se percibe a la SR5 como una pickup compacta y bien parada, de diseño moderno y líneas estéticas, ayudadas por los cromados en sus defensas y las decoraciones laterales.
Una vez al volante, es fácil conseguir una adecuada posición de manejo. Los comandos están bien ubicados y el panel de instrumentos es de fácil lectura. Aire acondicionado, levantavidrios eléctricos, cierre centralizado y radio AM-FM con pasacassette son aliados del confort para los pasajeros.
El acceso a todas las plazas está facilitado por el estribo, ya que el despeje de la SR5 es superior al de las otros versiones.
Buen desempeño
La dirección asistida facilita las maniobras y los frenos responden adecuadamente.
El confort de marcha sobre el asfalto es bueno, aunque las principales virtudes de esta Toyota se perciben en los caminos off-road.
En 4x4, la Hilux tira parejo y su sistema de chasis y suspensiones no muestra defectos.
Sus aptitudes para trepar y descender por accesos difíciles es buena y el vehículo siempre se muestra equilibrado. Los cubos para la doble tracción son manuales, y aunque su utilización implica cierta incomodidad para el conductor, compensa por lo seguro del sistema.
La selectora de cambios tiene un buen recorrido y no ofrece inconvenientes.
En materia de seguridad, esta Hilux no ofrece airbags ni sistema antibloqueo de frenos.
Los pasajeros de atrás, en tanto, no cuentan con apoyacabezas ni cinturones inerciales de tres puntos (son abdominales).
Quizás el punto más débil de este vehículo está en la ausencia de un turbo, ya que si bien el motor cumple con su función, sus performances (velocidad máxima, aceleración, potencia y torque) son limitadas frente a otros rivales de franja.
Ese déficit en la planta motriz obliga a prestar especial atención en la ruta cuando se intenta un sobre paso, porque es muy perezosa en la recuperación.
Pero, por supuesto, sus virtudes habrá que buscarlas en la robustez, confiabilidad y aptitudes mixtas para el trabajo y el tiempo libre.
En esos rubros es donde la Hilux demuestra por qué es una de las preferidas de los usuarios argentinos.






