
Llegó al país la versión 2.2 diesel de 155 CV de potencia, con el lujo y confort de la marca inglesa
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El Jaguar X-Type 2.0D marcó, en 2003, un hito en la historia de la marca: fue el primer modelo con motor diesel de la tradicional casa británica.
Manteniendo incólume el sobrio refinamiento de Jaguar en materia de diseño y equipamiento, aquel 2.0D introducía en la gama la motorización turbodiesel que, con sistema common rail y 16 válvulas, entregaba 130 CV de potencia. No era un lanzamiento casual, sino una respuesta para el creciente mercado europeo de los diesel premium.
Pero los Jaguar históricamente hicieron gala de su alta performance. Por eso, con este X-Type 2.2D 2006, de reciente lanzamiento en nuestro país, a aquella pionera planta le llega un relevo más potente. Se trata del motor de 2.2 litros de cilindrada y 155 CV que comparte con el Ford Mondeo ST TDCi.
Más allá de la motorización, el X-Type 2.2D que probamos responde conceptualmente a la mejor tradición de la marca, y si se quiere, a la cultura británica. Lo que se refleja en un diseño elegante, señorial y sofisticado, pero sin ostentación.
Así, las fluidas líneas curvas del exterior conforman una estética de gran armonía. En el interior, la combinación de la madera que adorna el tablero con el cuero de los asientos y los paneles de puerta (incluido el volante, que reúne ambos materiales) también muestra la distinción propia de un Jaguar.
El logrado estilo del X-Type ofrece amplios espacios para todos los ocupantes del habitáculo, y además para el equipaje, así como un variado y completo equipamiento, con objeto de entregar el máximo confort posible, otra de las premisas históricas de la marca.
Ultima generación
El nuevo motor del X-Type es un cuatro cilindros en línea con doble árbol de levas a la cabeza, cuatro válvulas por cilindro e inyección directa por sistema common-rail de alta presión. La sobrealimentación corre por cuenta de un no menos moderno turbocompresor de geometría variable con intercooler. Esta configuración le permite entregar una potencia de 155 CV a 3500 rpm, y un par motor muy elevado, de 36,7 kgm, que resulta esencial para impulsar con presteza el X-Type al acelerar y recuperar.
Con valores lógicos en ambas pruebas (realizadas con control de tracción y estabilidad) para un turbodiesel de estas características (que, además, suelen soltarse bastante más después de los 7000/8000 kilómetros de uso), y el peso en orden de marcha (1515 kg), este motor es un socio ideal, por lo silencioso y la ausencia de vibraciones, para un modelo que se precia de su confort de marcha. A esto hay que sumarle un consumo contenido, tanto en ciudad como en ruta.
La caja de velocidades es manual, de seis marchas, y la tracción, delantera. La selectora de cambios es precisa y suave, igual que el embrague, por eso es un placer realizar los cambios. El poder de freno queda libre de dudas: discos en las cuatro ruedas, ABS y el sistema de frenado de urgencia (EBA) hacen que se detenga con eficacia, aunque el pedal sea más blando que firme al exigirlo.
El confort de marcha que brinda el X-Type resulta impecable y a tono con el concepto. Es lógico, en sintonía con la búsqueda de la máxima comodidad para los ocupantes, las suspensiones son blandas y mullidas. Así, pozos, baches y cunetas parecen no existir. Claro está, no debe esperarse un comportamiento suoperdeportivo al doblar, aunque no tiene vicios de tenida. De todas formas, para solucionar algún exceso del conductor, este Jaguar cuenta con un sistema de control de tracción (para evitar los patinamientos al acelerar) y de estabilidad (ESP), que funciona de manera eficaz y contribuye decisivamente en la seguridad de marcha. Este sistema puede desconectarse mediante un switch que está atrás del cambio.
La integridad de los ocupantes en caso de un accidente se complementa con una paquete de seguridad pasiva que incluye seis airbags.
Confort, prioritario
La postura de manejo es inmejorable, igual que el confort de las butacas, lo que redunda en viajes por ruta agradables y sin cansancio. Es más, todo en el interior del X-Type confluye para asegurar la comodidad de los pasajeros. Así, el equipamiento incluye butacas calefaccionadas y con regulación eléctrica (la izquierda con tres memorias) y ajustes múltiples, un cómodo apoyabrazo central (que se regula en extensión) con dos gavetas superpuestas más un amplio espacio portavasos adelante. El volante agrupa el comando remoto de audio y el cruise-control. La zona central del tablero incluye el equipo de audio (radio AM/FM, CD Player de 6 discos) y un sistema de parlantes Alpine de altísima calidad, más el climatizador automático.
El precio de este modelo sugerido al público es de 49.900 dólares y completa una gama que incluye la versión con motor naftero V6 2.0.
El X-Type, que constituye el modelo más compacto de la marca, ofrece el lujo, confort, equipamiento y calidad de terminaciones y materiales que se espera de un Jaguar.






