Kia Opirus

Con motor V6, mucho lujo y gran nivel de equipamiento, este coreano enfrenta a los alemanes
Jorge Pandini
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23 de septiembre de 2005  

El temor de muchas firmas europeas y americanas frente al aavance de las automotrices orientales tienen fundamentos sólidos.

Los japoneses primero y los coreanos después (y como si fuera poco ahora se suman los chinos!!) no sólo evolucionaron desde el punto de vista mecánico sino que también mejoraron en diseño y confort. Y claro, el gran secreto, todo a menor precio que los productos fabricados en occidente.

Ahora, con el Opirus, Kia introduce en la Argentina un sedán de gran estilo, que compite sin ningún complejo de inferioridad frente a los elegantes sedanes alemanes de las marcas tradicionalmente premiun.

Desde el imponente exterior, con ópticas que no disimulan la inspiración de sus diseñadores en Mercedes-Benz, el auto anticipa lo que después comprobaremos al manejarlo.

Su motor V6 ofrece una gran potencia, siempre disponible y bien aprovechada. Su caja automática, con opción secuencial, permite una conducción relajada ayudada por unas suspensiones ideales para la ciudad. Cuando se desean respuestas más briosas, con la opción sport las suspensiones adquieren un carácter deportivo, evitando rolidos y afirmándose sin complicaciones en curvas de distinto radio y velocidad.

Impecables materiales y terminaciones interiores, así como el confort para todos los pasajeros. Con excepción del acrílico de los instrumentos, que con el sol dificulta la lectura de algunos testigos, todo merece la máxima calificación.

En materia de seguridad tiene todo lo que se puede pedir: seis airbags, controles de tracción y estabilidad, ABS y distribución electrónica de frenado forman parte de su equipamiento.

Describir la lista de equipamiento demandaría varias páginas. Como muestra podemos mencionar climatizador automático, radar de estacionamiento, control de velocidad, asientos calefaccionados y con regulaciones eléctricas, faros de xenón autorregulables, sensor de lluvia, audio de alta fidelidad con CD, tapizado de cuero, pack eléctrico de levantavidrios y cierres a distancia.

El Opirus tiene cinco años de garantía transferible, algo difícil de igualar. Kia demuestra que los coreanos compiten de igual a igual en prestaciones y equipamiento. Los usuarios, tentados por el precio primero y deslumbrados por la calidad después, van perdiendo sus prejuicios. Y está bien.

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