
El Alfa Romeo 146 JTDentrega un bajo consumo de combustible sin castigar el rendimiento que caracteriza los modelos de la marca.
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Alfa Romeo es casi un sinónimo de autos de alta performance y con espíritu deportivo. Sin importar si la mecánica es naftera o diesel.
Pero no sólo de velocidad y prestaciones se nutre un buen automóvil, también hay que agregarle, en estos difíciles tiempos económicos, una buena dosis de ahorro de gastos. Y en este punto es en el que, precisamente, se destaca el Alfa Romeo 146 JTD.
Equipado con el robusto y avanzado motor diesel con tecnología Unijet (la versión del Grupo Fiat del sistema common rail) de inyección directa de combustible con comando electrónico y un esquema de turbocompresor e intercooler, el Alfa Romeo 146 conjuga las dos premisas mencionadas: un rendimiento generoso para un TDI y un consumo muy ajustado, especialmente en ámbitos urbanos, en los que se realiza la mayoría de los kilómetros. En efecto, aunque ligeramente ruidoso a alto régimen (sin embargo esto le otorga un toque deportivo), este propulsor exhibe notables cifras de aceleración, recuperación y velocidad final para un automóvil de su tipo, sin castigar el consumo de gasoil. Por el contrario, con una capacidad del tanque de combustible de 61 litros, la autonomía del Alfa 146 supera los 1015 kilómetros.
Agil y preciso
Al comando del Alfa Romeo 146 JTD surgen de inmediato otras virtudes de este modelo: el excelente comportamiento dinámico y la maniobrabilidad de la que hace gala.
El funcionamiento de las suspensiones (esquema McPherson delantero y ruedas independientes con brazos tendidos atrás) es muy bueno, tanto para el copiado de las asperezas de las calles y rutas como en lo referente a la tenida en curva y el escaso rolido.
La segunda de las cualidades, la maniobrabilidad, está sustentada no sólo en una dirección asistida muy directa y precisa (diámetro de giro de 10,5 metros), sino también en el diseño y las dimensiones del Alfa 146. Con su corta distancia entre ejes y su longitud contenida, este modelo resulta fácil de manejar en el tránsito por su agilidad y aplomo.
Por su parte, el confort interior depara una irreprochable posición de manejo, que se facilita por la buena ergonomía y ubicación de los comandos. En esto, cabe una especial mención de la selectora de cambios, muy precisa y de desplazamientos cortos. Desde el puesto de conducción la única dificultad, por las particulares características de la sección trasera de la carrocería (baúl alto y luneta pequeña), es la limitada visión que entrega el espejo retrovisor central.
La habitabilidad es excelente para los ocupantes de las butacas delanteras, en especial en el lado derecho, que cuenta con un espacio enorme para las piernas. Pero, en cambio, no es tan grato para los pasajeros del asiento posterior, que no cuentan con demasiada amplitud. Eso sí, el acceso al vehículo es irreprochable por cualquiera de las cuatro puertas.
Del adecuado y eficiente equipamiento se destacan el climatizador automático, el equipo de audio (que incluye reproductor de CD-ROM), el limpialavaluneta trasero, los espejos laterales con regulación eléctrica y las luces antiniebla delanteras. Entre los faltantes, cabe mencionar la ausencia de elevacristales eléctricos para las puertas traseras, la apertura interna del tanque de combustible y, fundamentalmente, el airbag para el acompañante, un elemento que debería incluirse en futuras versiones. El resto, lo tiene todo.






