
La nueva estrella de Volkswagen será lanzada en la Argentina el mes próximo. Tiene buen andar, equipo completo y mucha seguridad.
1 minuto de lectura'
El mes próximo llegará a la Argentina la nueva versión del auto más exitoso de la historia: el escarabajo de Volkswagen.
El New Beetle, tal su nombre, sólo comparte con aquél sus formas. El resto es absolutamente distinto, desde la ubicación del motor (ahora es delantero y enfriado por agua) hasta la concepción del producto en sí.
Porque si bien aquel primero, el mítico, nació para ser el auto del pueblo, el modelo de fin de siglo es en cambio un juguete caro, un auto de lujo, cuyos precios oscilarán entre los 27.000 y los 30.000 dólares, según tenga caja automática o manual, tapizado de pana o cuero.
Fue diseñado para rehubicar la imagen de la marca alemana en los Estados Unidos, donde los autos europeos no gozan de las mayores preferencias, con excepción de los superdeportivos o las grandes berlinas de lujo. Asociado a los floridos años de la década del sesenta y el movimiento hippie, sus creadores intentaron apelar a la nostalgia de los posibles compradores.
Tuvimos la oportunidad de manejar el New Beetle en una excelente pista de pruebas ubicada en las cercanías de París. Tramos muy rápidos, curvas de distinto radio, caminos sinuosos en pendiente y empedrados sirvieron para tener una buena impresión de este auto cuya figura resulta tan familiar.
Todo nuevo
Como dijimos, la última versión sólo se relaciona con la anterior por sus formas. Se trata de un vehículo absolutamente nuevo, desarrollado sobre la misma plataforma que el VW Golf y el VW Bora (un tres volúmenes que pronto será presentado en la Argentina).
Por el momento, sólo será importada la versión equipada con motor naftero de 2 litros y 115 CV.
El acceso es cómodo, gracias a sus puertas de generoso tamaño. Conductor y acompañante viajarán con comodidad, algo que resultará más complicado para quienes deban ocupar las plazas traseras, poco generosas con el espacio para las piernas y con una luneta que puede provocar más de un chichón a quienes superen el 1,80 metro de estatura.
El interior es sobrio y el tablero está dominado por un gran velocímetro. El volante tiene tres rayos y buen grip, y palanca de cambios (caja manual de cinco velocidades en el modelo probado) que muestra un recorrido corto y preciso.
En su andar no puede ocultar su parentesco con el Golf; como aquél, tiene un muy buen comportamiento dinámico. Agil en la ciudad y muy agradable para los viajes en ruta, el New Beetle tiene buena tenida y permite un manejo divertido. La asistencia de la dirección es buena y el conjunto de suspensiones es adecuado para encarar distintas curvas con mucha seguridad, ayudado por el sistema electrónico de estabilidad que rápidamente corrige la trayectoria cuando el auto empieza a irse.
El motor ofrece las nobles y probadas características, sin ofrecer performances sorprendentes.
Eficiente equipo de aire acondicionado con buena circulación de aire, ofrece buenos lugares para alojar objetos; como todo vehículo que apunta al mercado de los Estados Unidos, los posavasos son infaltables.
La posición de manejo es buena, aunque el conductor deberá adaptarse a una visibilidad distinta, ya que por su ubicación, casi en la mitad del auto, no resulta fácil ver la trompa del vehículo.
Superequipado
El modernizado e inconfundible diseño exterior (no son pocos los que le encuentran un parentesco con el Audi TT) se realza con las llantas de aleación de 16 pulgadas y paragolpes y molduras color carrocería.
El New Beetle tiene antinieblas delanteros y traseros, regulación eléctrica de faros, levantacristales, cierre centralizado con comando a distancia, alarma, butacas delanteras con regulación en altura y equipo de audio con 6 parlantes.
Respecto de la seguridad, ofrece airbags frontales para conductor y acompañante, airbags laterales, frenos con ABS y programa electrónico de estabilidad (ESP).
Entre los opcionales, los compradores podrán pedir tapizado en cuero, sistema de control de velocidad de crucero, asientos delanteros calefaccionados y caja automática.
La pregunta sobre si vale la pena comprar el nuevo Beetle no tiene una respuesta fácil.
Estamos ante un auto imagen, y en la decisión de compra el aspecto emocional jugará un papel fundamental.
En principio, es un auto que goza de indudable simpatía entre mucha gente; pero también son muchos los que se sienten desilusionados porque el precio es mucho más alto de lo que estarían dispuestos a pagar.
Para enfrentarlo con un auto de la misma marca y plataforma se puede tomar el nuevo Golf. Desde una perspectiva racional, no hay motivos que inclinen la balanza en favor del Beetle, sino todo lo contrario. A igual comportamiento dinámico, el Golf lo supera en comodidad.
Pero el New Beetle ofrece un plus de magia. Todo dependerá de cuánto se esté dispuesto a pagar para viajar en un auto que ya es leyenda.






