
El Proyecto FXX se realiza sobre la plataforma del Dino. Se harán solamente 20 unidades, que costarán más de 1,5 millones de euros. El motor es un V12 de 800 CV
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Ferrari creó un nuevo programa, denominado Proyecto FXX, por el que 20 afortunados podrán conducir el vehículo y luego compartir sus impresiones técnicas con los ingenieros de esta empresa, incluso con Michael Schumacher o Rubens Barrichello.
Pero entiéndase bien lo de 20 afortunados, ya que no estamos hablando de gente con suerte, sino de personas a las que su peculio, acervo o riqueza monetaria les permitirá distraer unos euros, algo así como un millón y medio (más impuestos), para poder subirse a este Ferrari. Pero hay otro detalle, el FXX no fue homologado para salir a las calles ni para usarlo como auto de competición, por lo que solamente se podrá probar, solo o acompañado, en la mayoría de los circuitos de Europa.
Este programa, que durará dos años, incluye un curso de conducción en el circuito de Fiorano, además de la participación en una serie de acontecimientos que Ferrari organizará en el nivel mundial.
Durante los lapsos en que no se utilice el vehículo, los 20 tester, que serán seleccionado de una lista de postulantes (que no podrán ser pilotos profesionales), deberán elegir entre guardar el FXX en su garaje o dejarlo en Maranello con la promesa del fabricante de que, además de ser cuidado, será llevado a los test de la marca con el mismo esmero que lleva los monoplazas de competición.
Telemetría
Si el dueño probador desea perfeccionar la técnica de conducción, el Ferrari FXX dispone de un sistema de telemetría que recoge la información de 39 parámetros registrando la dinámica del vehículo. Toda esta información se recopila y es analizada tanto por el piloto como por los técnicos.
El bólido rojo está propulsado por un motor V12 de 6262 cc y una potencia de alrededor de 800 CV/8500 revoluciones. Los datos de velocidad final y aceleraciones no fueron suministrados por el fabricante, seguramente a la espera de lo que se pueda ir ajustando en estos dos años de trabajo.
El FXX viene provisto de una caja automática secuencial con mandos al volante (como la del F1). Como no podía ser de otra manera, tiene todo el desarrollo de los autos monoplaza que corren en la máxima categoría. Cuenta con frenos cerámicos de la marca Brembo, y las cubiertas (para unas llantas de 19"), del tipo slicks (lisos), fueron específicamente desarrollados por Bridgestone para este modelo. Aerodinámicamente, cuenta con partes móviles que podrán graduarse en función del trazado para dar mayor o menor carga.
En definitiva, luego de que estos vivillos del cavallino rampante tuvieron a 20 personas trabajando por ellos dos años gratis (después de haber desembolsado tal suma de euros, claro está), el auto quedará en el garaje del comprador a la espera de la decisión de ir a un nuevo circuito. Eso sí, lo tendrá perfectamente puesto a punto, según su preferencia, y luego de haber cambiado impresiones con Schumy y Rubinho, nada menos.





