El ejemplo del corredor Albert Llovera refleja la importancia del uso de vehículos adaptados para que las personas con discapacidades puedan moverse de forma autónoma y mejorar su calidad de vida
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Me gusta que la gente sepa lo que me pasó y que tenga un apoyo en lo que hago. Día a día lo explico y no me cansaré de hacerlo. Siempre hay una manera de reponerse y, sobre todo, de superarse”. El dueño de la frase es Albert Llovera, el protagonista de esta historia a quien la vida le cambió en un abrir y cerrar de ojos. Nacido en Andorra, el 11 de septiembre de 1966, siendo apenas un niño se destacaba como deportista, sobresaliendo en esquí. Su gran irrupción se produjo en los XIV Juegos Olímpicos de Invierno celebrados en Sarajevo, en 1984.
Sin embargo, algo inesperado sucedió.Mientras disputaba, en 1985, la Copa de Europa de Esquí, un juez de la prueba lo llevó por delante y el golpe le provocó una lesión medular que lo dejó sin movilidad desde los pectorales hasta los pies. “A los 17 años creía que iba a vivir de mis piernas, pero un día me desperté y ya no las podía mover. No entendía nada. Cuando te pasa algo así, siempre tienes la esperanza de que te vas a curar. Pero no fue así”, expresa este simpático personaje que no borra de su rostro la sonrisa en todo el diálogo. El correr de los años parece haberle cerrado esa inesperada herida que la vida le provocó y habla de su situación como si nada. Incluso parece alegrarse de que uno le pregunte por su historia.
Lejos de darse por vencido, fue por más. Se propuso salir adelante y hacer una vida lo más normal posible. “Uno mismo tiene que saber y poder salir de las dificultades. Para eso, a mi entender, hay tres puntos que son claves: la propia cabeza, la familia y los amigos. De ese modo, uno puede introducirse de nuevo en la vida”, relata Llovera, quien encontró en el automovilismo el ámbito para seguir vinculado al deporte.
Claro que no le fue sencillo. Por empezar, debió conseguir que la Federación Internacional del Automóvil (FIA) le otorgara la licencia para poder competir con gente sin discapacidad. Eso sucedió en 1989 y mucho tuvo que ver Clay Regazzoni, el ex piloto suizo de Fórmula 1, que también quedó parapléjico en un accidente en Long Beach, sede del Gran Premio de Estados Unidos de F1 de 1980. La otra necesidad primordial que debía satisfacer era saber cómo hacerlo. Fue por medio de una empresa italiana que se vinculó con Fiat y que le permitió comenzar en el automovilismo con un vehículo especialmente adaptado. “Las cosas difíciles no existen para hacerte renunciar a conseguirlas, sino para hacerte más fuerte y luchar por ellas”, reflexiona Albert, un verdadero ejemplo de constancia, amor propio y progreso.
Tras obtener la licencia y el subcampeonato del Mundo de básquetbol por equipos con el Charlosteville Cardinals de Virginia en Canadá, Llovera se convirtió en el primer piloto con una discapacidad en competir en Rally y fue campeón de la Copa Peugeot de Rally de Andorra. Fue también gracias a una gestión de Regazzoni lo que le permitió participar de su primer Dakar, en 2007, con un Isuzu (abandonó en la sexta etapa).
Adaptaciones especializadas
La historia de Llovera, quien continúa superándose día a día, nos llevó a investigar acerca de las posibilidades que tienen aquellas personas con discapacidades para poder movilizarse. Diariamente, cada uno de nosotros efectúa acciones que la mayoría de las veces no registra. Algunas suceden automáticamente. Pasan tan desapercibidas que no las analizamos y, especialmente, no las valoramos.
“Todo surge normalmente y como un hábito natural hasta que algún acontecimiento lo modifica. Si dicho acontecimiento está vinculado al haber contraído alguna discapacidad física que impida desarrollar la actividad normalmente, se altera el estándar de vida. Las personas que han nacido con una discapacidad aprenden a convivir con sus limitaciones y a desarrollar otras capacidades que compensen las dificultades. Cuando la discapacidad se adquiere en un momento determinado de la vida es más complejo modificar las acciones y compensar dicho déficit”, cuenta Helena Grande Erlizalde, gerente comercial de Comandos Ortopédicos HD, empresa argentina con más de tres décadas de existencia, que se dedica a la adaptación de vehículos para usuarios discapacitados.
Los vehículos para personas con discapacidad se compran sin modificaciones y luego se adaptan a las necesidades de cada persona. Por eso, y porque cada caso es único, es recomendable que el usuario se asesore antes de adquirirlos, porque muchas veces sucede que se compra un vehículo que después no tiene las prestaciones que se necesitan para ellos y para el resto del grupo familiar.
La ley de tránsito de la Argentina no permite modificar normas de seguridad activas y pasivas emitidas por el fabricante, por lo cual debe mantenerse el auto como sale de fábrica. Por ejemplo, cuando se hace la homologación, el fabricante emite un certificado de deformación programada ante un impacto. Si se corta el piso para tener mayor altura para que alguien pueda subir con una silla de ruedas, dicho corte hace que la deformación programada del modelo no sirva más. Por lo tanto, no puede alterarse el rodado sin hacerlo mediante trabajos especializados.
Las actividades de la vida diaria (AVD) son un conjunto de tareas o conductas que una persona realiza de forma diaria y que le permiten vivir de forma autónoma e integrada en su entorno y cumplir su rol o roles dentro de la sociedad. Dentro de ellas está la de conducir un vehículo, que es una actividad de máxima importancia, sobre todo en países en vías de desarrollo, que no cuentan con medios de transporte accesibles y con frecuencias horarias amplias, como es el caso de la Argentina.
Por una mejora calidad de vida
1.¿Cómo elegir el vehiculo apropiado? *
La elección del vehículo es conforme con la discapacidad de la persona que deberá conducirlo o ser trasladada. Por lo general, los monovolúmenes son más accesibles, por ser más altos y con mayor apertura de puertas. Esto es muy importante si tenemos en cuenta un traspaso desde la silla de ruedas al puesto de conducción. Las unidades ideales para personas con discapacidad en ambos miembros inferiores son las de caja automática, porque requieren menos adaptaciones. Para el traslado de personas en sillas de ruedas, las van o utilitarios son los indicados, pero debe tenerse en cuenta la altura interior y la abertura de las puertas. Hay que recordar que el radio de giro de una silla de ruedas estándar es de 1,10 m, si deben moverse dentro de la unidad.
*Helena Grande Erlizalde, Gerente comercial de Comandos Ortopédicos HD (011 4702-3220)
2. Franquicia, ¿qué es y cómo se tramita?
Tras la promulgación de la Ley Nº 19.279, existe la Franquicia Automotor, que habilita la compra de un vehículo sin pagar el impuesto al valor agregado (IVA, 21%), en caso de tratarse de un automóvil nacional, o sin pagar el derecho de importación, de las tasas de estadística por servicio portuario, impuestos internos y el valor agregado, en caso de tratarse de un vehículo importado, que no debe superar los US$ 23.000 FOB. En cualquiera de los casos, debe tratarse del modelo base, el de menor valor. No es necesario presentar el Certificado de Discapacidad, porque el beneficio es para toda persona que no puede hacer uso del transporte público de pasajeros. No todas las personas que tienen el Certificado de Discapacidad tienen el beneficio de la franquicia. Quien lo otorga o lo deniega es una junta médica que se realiza en el Servicio Nacional de Rehabilitación. Luego de iniciar el trámite, a la persona se le envía un turno para asistir, si es de la CABA o del Gran Buenos Aires, para la junta médica; si son del interior del país se les envía un cuadernillo y se hace en el hospital público más cercano al domicilio, luego se remite y la junta evalúa si le corresponde. En todos los casos, el trámite se inicia en la AFIP (en la sucursal más cercana o por Internet), para realizar la evaluación económica del grupo familiar conviviente. Todas las compras son al contado. También pueden realizar el trámite aquellas instituciones sin fines de lucro u organismos estatales que transportan personas con discapacidad. En estos casos se posibilita la adquisición de un vehículo 0km cuya capacidad no sea inferior a ocho personas sentadas, o transportadas en sillas de ruedas o similares. SNR: viernes de 8.30 a 13.30. Teléfono: (011) 4789-5200 ó 4783-9527. www.snr.gov.ar
3. Oblea de libre estacionamiento
Para obtener el símbolo de Libre Estacionamiento no es necesario que la persona que lo solicita tenga vehículo propio. Tampoco que el coche haya sido comprado por medio de la franquicia. Lo puede utilizar en cualquier auto que la persona con discapacidad se traslade. Para eso sí es necesario presentar, al iniciar el trámite, el Certificado de Discapacidad y el DNI. Se tramita únicamente en el SNR; las personas del interior del país lo hacen vía correo y por la misma vía lo recibirán. Todos los trámites son gratuitos.
4. Provisión de prótesis y ayudas técnicas
La Ley 24.901 en su artículo 27 inciso C, establece la reglamentación para la “provisión de órtesis, prótesis, ayudas técnicas u otros aparatos ortopédicos, de acuerdo con las características del paciente”. •
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