Rendimiento térmico de los motores de explosión

Es escaso el empleo de las calorías del combustible
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21 de octubre de 2000  

Hace unos años, cuando estalló la Guerra de los Seis Días, se desató una verdadera psicosis. Se tomó conciencia de que las reservas naturales de los combustibles fósiles líquidos eran limitadas.

Se estudiaron varios caminos para enfrentar a mediano plazo este problema. De inmediato surgieron dos aspectos: uno atendía a preservar esas reservas el otro a preservar el medio ambiente.La primera instancia fue hacer que los motores consumieran menos y, como consecuencia directa, sumado a ciertas soluciones tecnológicas y químicas, aliviar la contaminación ambiental.

Hoy, el tema vuelve a adquirir nueva fuerza, fundamentalmente por los altos precios internacionales del barril de petróleo.

Por tal motivo existe, por un lado, un afán de ahorrar combustible y, por el otro, la tendencia ecologista, ya que el ambiente cada vez está más contaminado.

Si bien se ha mejorado la combustíón, por lo que no sólo se ha incrementado el rendimiento del motor, también ha disminuido la emisión de gases nocivos, pero ante estas ventajas tecnológicas, el mercado ha seguido en expansión y la densidad vehicular aumenta vertiginosamente.

A menudo nos enteramos de que las fábricas anuncian que tal o cual modelo recorre tantos kilómetros con cierta cantidad de combustible. Debe aclararse que esas pruebas se realizan en condiciones muy especiales y es difícil en el uso doméstico del auto alcanzar esos valores.

Pero más nos asombramos cuando nos enteramos cuánto aprovecha el motor de todo el combustible que le ponemos en el tanque.

Al aprovechamiento de las calorías contenidas en cada kilogramo o litro de nafta o gasoil se lo conoce como rendimiento térmico del motor. Es inexorable tener que usar gran parte de esas calorías para que éste sólo pueda funcionar y mover al automóvil (está regido por princios de la física).

Para conocer ese rendimiento se hace un balance término, que determina en qué se consumen esas calorías y cuánto de ellas se aprovechan.

Damos el ejemplo de un motor común, pero no por ello se piense que hay mucho mejores .

Un motor que hoy aproveche un 35 a un 39% del total de las calorías que tiene el combustible es un resultado muy bueno.

Esto equivale a decir que ese motor consumirá 100 litros de combustible pero solamente 35 de ellos son destinados para mover el auto. Si un motor tiene un rendimiento térmico de 25%, significa que por cada 100 litros de combusible consumido, el motor usará 25 litros para mover el vehículo. El resto se pierde por el tubo de escape en forma de calor y en vencer la resistencia mecánica de las partes del motor, entre otras cosas.

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