
El Toyota Corona recibió un retoque estético y un eficiente motor TDI de 110 CV
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Un auto sobrio, señorial y de notables prestaciones. Estas son las primeras imágenes y conclusiones a las que arribamos luego de probar la nueva versión del Toyota Corona, de reciente presentación en nuestro mercado.
Este sedan mediano-grande incorporó algunos cambios estéticos, mejor equipamiento de confort y seguridad, y lo más importante, el motor turbodiesel D-4 D, con moderna tecnología y 110 CV de potencia máxima, con 20 caballos más que el anterior, que le caen de maravillas.
En el restyling de su carrocería se destacan los rediseñados faros multirreflectores, de cristal claro y muy buena luminosidad; la parrilla, con perfiles cromados y elementos horizontales; el spoiler; los faros antiniebla delanteros, de forma rectangular, y el conjunto de luces traseras, de mayor dimensión y con colores (amarillo y rojo) más claros.
Todos estos detalles, que le dan un aire más moderno, no cambian ni su personalidad ni el estilo, que está emparentado con el de automóviles de alta gama y un diseño con aire más europeo que japonés, como ya habíamos opinado en el test de la versión anterior.
Mecánica. Los ingenieros japoneses se han esmerado notoriamente para dotar de moderna tecnología al nuevo motor multivalvular de doble árbol de levas con turbo e intercooler D-4 D, logrando que éste sea uno de los ítem más destacados del auto.
El propulsor cuenta con el sistema de ignición directa por el que se ha reemplazado el distribuidor por dos bobinas, lo que mejora la exactitud del tiempo de ignición. También tiene el sistema de inyección directa con control electrónico para hacer más eficiente la combustión.
Estas características hacen que las prestaciones que brinda el motor de 110 CV sean brillantes y que sólo se note que es un diesel al arrancarlo en frío, que es cuando se advierte una sonoridad elevada, que desaparece al aumentar la temperatura.
En los primeros movimientos, es decir, abajo de las 1900 rpm se lo nota un tanto remolón (no hay que olvidar que el auto pesa más de 1200 kg), luego, cuando se pone en funcionamiento el turbo, brilla por las inmediatas respuestas al acelerador, tanto que si no se deja caer en vueltas se logra una sensación de manejo que roza lo deportivo.
En este aspecto no contribuye la caja de cambios con recorridos largos e inserciones suaves y precisas, pero preparada para una conducción familiar, con las primeras marchas cortas y las altas con relaciones largas, lo que aporta un consumo contenido y una autonomía (gracias a su tanque de 60 litros) de más de 700 km en ciudad y 1000 en ruta. Realmente destacable.
Comportamiento dinámico. El sistema elegido para las suspensiones (McPherson adelante e independiente con brazos transversales dobles atrás) tiene una conformación blanda. Esto hace que se note un marcado rolido en las curvas y retomes, aunque este balanceo de la carrocería (algo incómodo) no influye en que se pierda la línea. El auto dobla firme y sin deficiencias.
En las rectas de las rutas o autopistas, a altas velocidades, se lo nota bien estable y bien agarrado. En la ciudad, lo esponjoso del esquema le confiere un confort de marcha impecable por su suavidad y capacidad para copiar los desniveles, sin golpear contra el piso cuando se pasa por lomos de burro o baches.
Seguridad. Entre los elementos de este segmento sobresalen los frenos a disco en las cuatro ruedas con ABS y la distribución electrónica de la fuerza de frenado (EBD). Estos sistemas hacen que el auto pare en distancias muy cortas, con un notable comportamiento de la dirección y sin que se pierda la línea en cualquier tipo de camino.
Los airbags frontales y laterales para conductor y acompañante, los cinturones de seguridad inerciales con pretensores y limitador de fuerza, las zonas de deformación programada y las barras laterales de protección son algunos de los ingredientes que componen un segmento distinguido.
Confort y equipamiento. En el interior se distinguen los nuevos tapizados, detalles de madera y cromados en el frente, asientos traseros rebatibles con apoyabrazo central, techo corredizo eléctrico de doble movimiento, climatizador automático y radio AM/FM con CD y 4 parlantes.
El alto equipamiento de confort, al igual que el instrumental es completo, de fácil reconocimiento y ergonómico.
El que se siente al volante, cualquiera sea su talla, no tendrá inconvenientes para encontrar una buena posición de manejo. Asimismo, los que viajen atrás encontrarán amplitud tanto para acomodar sus piernas como en lo ancho.
Todas estas virtudes entregan una habitabilidad y confort para subrayar.
Conclusión. Al examinar el equipamiento y tecnología se puede confirmar que el nuevo Corona tiene una conveniente relación de costo-beneficio.
Su precio no es descabellado al compararlo con los rivales de franja por lo que, seguramente, no defraudará ni a los usuarios de la marca ni al resto de los compradores que visite agencias para conocerlo.
Prueba: Toyota Corona TD
Presentación mundial: agosto de 1999.
Presentación en la Argentina: noviembre de 2000.
Lugar de producción: Inglaterra
Importador oficial: Toyota Argentina SA, 0-800-888-8696.
Precio: US$ 35.800
Garantía: 2 años o 50.000 kilómetros






