
El nuevo Peugeot 206 Quiksilver se inspira en la mística del surf y los deportes náuticos para captar la atención del público joven, que busca un vehículo exclusivo y personal
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Para los amantes del surf, deporte nacido de una antigua práctica que los polinesios originarios de Hawai disfrutaban hace 1500 años, el nombre Quiksilver (y su logo de una ola que envuelve una montaña) no es desconocido. Se trata de una compañía fundada por los surfers australianos Alan Green y John Law en 1970, para fabricar indumentaria y elementos de surfing, ahora extendidos al skate y el snowboard.
Quiksilver es también una de las versiones que integran la gama Peugeot 206. Un modelo que, precisamente, se inspira en el espíritu del deporte náutico hawaiano para ofrecer una serie limitada de 310 unidades con equipamiento exclusivo.
En efecto, sobre la conocida plataforma del 206, la versión 2003 del Quiksilver, probada por LA NACION, presenta elementos distintivos como el techo solar, butacas de corte deportivo especiales para este modelo, manijas interiores de soporte tipo foostrap (las trabas para los pies utilizados en las tablas de windsurf y algunas de surf) y elementos de aluminio interiores.
El acento deportivo, bien logrado, se remarca también con elementos clásicos en este tipo de modelos: llantas de aleación, tapa de combustible similar al GTI, caño de escape cromado, volante de cuero, detalles en la carrocería de 3 puertas, que sólo se comercializa en gris aluminio y el completo paquete eléctrico que incluye computadora de a bordo. Entre las novedades destacables de esta edición 2003 está, además, el climatizador automático.
La motorización es acorde con el carácter sport del modelo. El Quiksilver está equipado con el conocido motor de 1.6 litro de cilindrada, 16 válvulas y 110 CV de potencia, que también impulsa a otras versiones de la gama 206.
La capacidad de aceleración y la elasticidad (que permite ahorrar muchos cambios de marcha en ciudad) son las mayores virtudes de este propulsor que, además, tiene un consumo razonable para sus características. Sólo puede objetársele que es un tanto ruidoso en alta.
El comportamiento dinámico del vehículo, dentro de los límites de uso de un usuario común, permite una conducción cómoda y relajada. El auto responde con rapidez a la dirección y frena muy bien, sin tendencia al bloqueo prematuro (no cuenta con ABS).
Gracias a las confortables butacas especiales y a la regulación en altura de la columna de dirección, la posición de manejo es cómoda. La selectora de cambios es precisa, pero de recorridos largos y con un varillaje particularmente ruidoso (en especial, al pasar de primera a segunda marcha).
El equipamiento, de confort y seguridad, incluye casi todos los elementos de última generación, incluidos doble airbag, radio con lectora de CD y el ya mencionado climatizador automático.
Entre las prestaciones y el completo equipamiento, el precio de 35.490 pesos con IVA incluido es más que tentador para los que gustan de los modelos personalizados.





