
El Renault Kangoo GNC es una propuesta muy atractiva. Ofrece espacio y versatilidad para uso familiar
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A las conocidas virtudes del Renault Kangoo ahora hay que agregar una más, ya que la casa del rombo también lo equipa con equipos de GNC de 3a. generación provistos por Sitec.
Toda la gama de autos de Renault con GNC son desarrollados integralmente desde la línea de montaje, en la fábrica de Santa Isabel, lo que implica contar con carrocerías especialmente preparadas y reforzadas para albergar el equipo, que está cubierto por la misma garantía del auto y ante cualquier anomalía, Renault se encarga de las reparaciones.
El motor, bien conocido en los autos del rombo, pero que se instala por primera vez en el Kangoo, es el K4M 1.6 litro con 16 válvulas, que entrega una potencia de 95 CV.
Alimentado con GNC (con un cilindro de 75 litros, es decir, 18,8 m3), esa potencia se reduce a 82 caballos, lo que nos pareció más que suficiente para el uso familiar.
El motor se muestra dinámico con una entrega de potencia pareja y una muy buena respuesta a bajo régimen. Esto, más el buen acompañamiento de la caja de cambios, de relaciones cortas e inserciones precisas, aporta agilidad en el tránsito urbano y en la ruta.
Con GNC alcanza una máxima de 156 km/h y con nafta llega a los 166 km/h, con un consumo muy austero. Con una conducción tranquila, en ciudad alcanza una autonomía cercana a los 185 km con GNC.
En ruta, viajando a 100 km/h, la autonomía es superior a los 235 km, mientras que a 120 km/h constantes la autonomía se reduce, aproximadamente, a los 200 kilómetros.
El Kangoo GNC arranca siempre con nafta y pasa a GNC en forma automática (siempre que esté seleccionado) al superar las 2000 rpm. Cuando el motor está frío, el sistema retrasa el cambio hasta que alcanza la temperatura de funcionamiento adecuada. Basta con pulsar la tecla selectora (a la izquierda del volante) para seleccionar el tipo de combustible, pero en caso de que se acabe el GNC, el auto pasa a funcionar con nafta en forma automática.
El pico de carga se ubica junto a la boca del tanque de nafta, lo que evita abrir el capot en cada recarga. El indicador de nivel, práctico, prolijo y con generoso tamaño, se ubica en lo alto de la consola central, en una posición bien visible.
El cilindro está colocado en el baúl, lo que disminuye bastante la capacidad de carga. Está muy bien cubierto por la alfombra y apoyado sobre una estructura metálica, que a su vez está fijada a unos anclajes especiales de la carrocería. De esta manera, nada hace ruido y se evitan riesgos de desprendimiento.
El interior, como en todas las versiones, es espacioso y cómodo, con una posición de manejo elevada que ayuda a mirar más lejos, una de las primeras reglas de la seguridad.
El Kangoo GNC sólo se ofrece en nivel RL, es decir básico, lo que nos parece algo ajustado, ya que hay muchos usuarios que preferirían más equipamiento. La única opción disponible es el aire acondicionado.
De serie, cuenta con dirección asistida, regulación interna de faros y radio AM/FM con CD player.
El precio es competitivo respecto de sus rivales, aunque tendría que tener un mejor equipo de confort.
En definitiva, estamos ante un auto ágil, con un destacado confort de marcha, bien insonorizado y de muy buena economía de uso. Como siempre decimos, uno de los vehículos más lógicos del mercado.






