El X7 M60i xDrive cuenta con más de 530 CV, tres filas de asientos y un nivel de tecnología propio de los segmentos más exclusivos; cuáles son todas las características del modelo que bajó un 21% su precio
7 minutos de lectura'


Hay algunos autos que se explican desde una necesidad concreta, como trasladar a una familia numerosa, ofrecer bajo consumo, resolver la movilidad diaria o permitir escapadas de fin de semana. Pero existen otros cuya concepción nace desde un lugar menos racional, con una proyección aspiracional y la búsqueda de generar pasiones.
El BMW X7 M60i xDrive pertenece claramente a ese segundo grupo. Se trata del SUV más grande de BMW y también uno de los vehículos más potentes y sofisticados que se ofrecen en la Argentina.
Es un producto difícil de encasillar. Puede funcionar como un modelo familiar de lujo, como una gran máquina rutera y, al mismo tiempo, como una demostración de fuerza técnica.
La pregunta es si justifica todo ese conjunto el precio de US$229.900, monto que recibió una reducción del 21% respecto a su valor de lanzamiento (US$289.900) tras la eliminación de los impuestos internos y el acuerdo comercial con Estados Unidos.

El confiable V8: sobra potencia
Equipa un motor V8 4.4 biturbo junto a un sistema de recuperación de energía de 48V, lo que le permite otorgar poco más de 537 CV entre las 5500 y 6000 rpm y unos 750 Nm entre las 1800 y 4600 rpm, todo esto combinado con una caja automática Steptronic Sport de ocho marchas.

Acelera de 0 a 100 km/h en 4,7 segundos y alcanza una velocidad máxima limitada de 250 km/h. En un SUV de tres filas, esos números no son necesarios para el uso cotidiano, pero se celebran porque modifican por completo la experiencia de manejo.
La Steptronic Sport, con levas al volante y función Automatic Hold, acompaña esa entrega con suavidad en conducción relajada y rapidez cuando se busca una respuesta más directa. La tracción integral xDrive, por su parte, administra la potencia entre ambos ejes y ayuda a que semejante caudal mecánico no se traduzca en brusquedad.

Un SUV de gran escala
A simple vista, el X7 impone por tamaño y presencia. La trompa del restyling, con ópticas divididas y una parrilla de grandes dimensiones, refuerza una imagen frontal que puede generar opiniones divididas, pero difícilmente genere indiferencia.

En esta versión, además, incorpora la parrilla BMW Iconic Glow y los faros de cristal BMW Iconic Glow, como también un aplique de cristal CraftedClarity en la palanca de la transmisión, lo que apunta a subrayar el carácter de lujo del modelo. La versión también suma todo el paquete M, llantas de 22″ y detalles en negro brillante.

El X7 M60i mide 5,18 metros de largo, 2 metros de ancho y 1,83 metros de alto, con una distancia entre ejes de 3,10 metros. Esa escala explica buena parte de su presencia exterior, pero también condiciona su uso cotidiano.
Pensado para viajar con amplitud y confort, en la ciudad exige más atención en circulación y maniobras. A cambio, ofrece tres filas de asientos y un baúl que parte de 300 litros con todas las plazas en uso y puede ampliarse hasta 2120 litros con los respaldos traseros rebatidos.

El desafío es evidente: peso, altura, largo, centro de gravedad y llantas grandes. A esto la marca responde con una dotación técnica amplia, donde la dirección activa integral y el diferencial deportivo M juegan un rol importante.
El Executive Drive Pro —el sistema de control de chasis activo de BMW— apunta en la misma dirección, con la búsqueda de controlar mejor los movimientos de la carrocería y sostener el confort sin resignar precisión. Esto hace que se sienta más ágil y controlado de lo que sugieren sus dimensiones. Sin embargo, obviamente esa capacidad no elimina por completo la física. En maniobras rápidas, curvas cerradas o frenadas exigentes, el tamaño sigue estando presente.

Un interior “de limusina”
Si el motor es el argumento emocional, el interior es probablemente el argumento que más suma en la diaria. Viene con asientos delanteros de confort con regulación eléctrica, calefacción en la primera fila, en las plazas exteriores de la segunda y en la tercera fila; climatizador automático de cinco zonas, reposabrazos delanteros calefaccionados y cortinas solares para las ventanillas traseras.
Los asientos del conductor y acompañante vienen con múltiples estilos e intensidades de masaje entre los que se puede elegir.
El techo panorámico "Sky Lounge", tiene 15.000 puntos de iluminación LED variables en diferentes colores. En materia de conectividad y entretenimiento, incorpora sistema de sonido envolvente Bowers & Wilkins Diamond, con 20 altavoces y 1475 W, carga inalámbrica, Apple CarPlay y Android Auto, control gestual BMW, entre otros.

El puesto de conducción está dominado por un instrumental digital de 12,3“ y pantalla central curva orientada hacia el conductor de 14,9″. La unidad utiliza BMW Operating System 8.5, navegación, asistente personal inteligente, Head-up Display y vista aumentada.
Uno de los puntos discutibles del modelo es la dependencia de la pantalla para múltiples funciones.
Tecnología útil para manejar un vehículo enorme
En un SUV de estas dimensiones, las asistencias de estacionamiento no son un detalle menor. La versión incorpora Parking Assistant Professional, con múltiples sensores delanteros y traseros, cámara de marcha atrás, ayuda de aparcamiento lateral y vista 3D. Realmente se siente que el modelo se lo maneja a distancia, con una visión clara desde todos los ángulos.
A esto le suma un asistente de marcha atrás de hasta 200 metros automático, donde el sistema puede salir solo por un recorrido o incluso se puede grabar una maniobra previamente realizada, algo útil si se sale por entradas estrechas, garajes complicados o calles angostas con regularidad.

A pesar de lo anterior, la tercera fila es utilizable y cuenta con un nivel de confort superior al promedio —incluida calefacción de asientos y puertos USB-C—, pero sigue estando condicionada por la arquitectura de un SUV.
Seguridad y asistencias de conducción
El equipamiento de seguridad es amplio, con cinturones de tres puntos en todas las plazas, airbags delanteros y laterales para conductor y acompañante, airbags de cabeza integrados en el marco del techo para las plazas exteriores, fijaciones ISOFIX, control dinámico de estabilidad, control dinámico de tracción, ABS, indicador de presión para cada neumático, sensor de colisión y protección activa, entre otros.

En asistencias avanzadas, el Driving Assistant Professional incorpora sistema basado en cámaras y radares, asistente de dirección y control de carril, de parada de emergencia, de cambio de carril, mantenimiento de carril con protección anticolisión lateral activa, aviso de tráfico transversal delantero y aviso de cruce con función de frenado en ciudad.

¿El consumo? Irrelevante
Se informa una capacidad de combustible de 83 litros y un consumo combinado de 10,3 km/l. En nuestras mediciones el modelo fue incluso un poco más eficiente, con unos 13,6 km/l, pero en un modelo con estas características no se vuelve un diferencial.
El X7 M60i tiene más potencia de la necesaria, más tecnología de la que muchos usuarios llegarán a usar, más tamaño del que exige la movilidad cotidiana y un nivel de lujo que claramente excede la función básica de transporte. Pero ahí está, precisamente, su razón de ser, porque es la experiencia completa la que se busca en un vehículo de este segmento.

1De la mano de RAM: así se vivió el evento más importante de Argentina para los fanáticos de las dos ruedas
2Buscan la forma de bajar los accidentes con motos en las calles
3Cómo usar correctamente la caja de cambios para no dañarla en una subida
4Leapmotor presentó su nueva gama en Beijing y anticipó su desembarco en Argentina




